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La torrada

Parece mentira que aún no hubiera puesto como una ruta aparte la realizada ayer. Cierto que en el primer borrador que hice había rutas que eran solamente un camino; y ésta era una de ellas. Aún no la había mencionado porque quería recorrerla completa en los dos sentidos, aunque la hubiera hecho en subida el día que nos acercamos a Míner. Ahora ya está editada como la Ruta 30 en Camins.

Bien, ayer fue el día. El día de la torrada en casa de Fibras, en Crestatx. A este paso va a convertirse en una costumbre. Debido a la proximidad de Pollença se elige como punto de partida. Allí les convenzo para variar el inicio clásico por otro que he visto señalado como “Camí vell de Lluc per es Coll d'en Patró, que sale desde el Camí de l'Assarell. Al menos el nombre promete, pero la realidad fue otra. Ya nos despistamos en el primer cruce y nos metimos en un ramal sin salida. Primer pinchazo de una tubeless sin haber salido del asfalto. Chus y yo vamos a explorar y encontramos lo que parece ser el camino correcto marcado con unos pequeños postes rojos. El grupo nos sigue pero acabamos en unos huertos cerca de un torrente muy difícil de atravesar, con lo que nos obliga a retroceder (palabra maldita en el grupo) con lo que obtengo sonoros comentarios de desaprobación. Me parece a mí que han puesto la indicación sin haber acabado el trazado.

Volvemos al pueblo y lo atravesamos para dirigirnos hacia el Pont Romà y tomar el inicio clásico del camino. Y digo clásico pero era nuevo para mí todo el tramo que evita los cinco kilómetros de carretera hasta el Pi de Son Grúa. Tampoco vimos en este tramo el indicador del camino que presuntamente habíamos tomado desde el otro lado de la colina, con lo que no puedo asegurar de que realmente exista. Nos lo tomamos con calma, aprovechando para charlar y ver las últimas novedades en cuanto a máquinas, la Orbea Rallon de Angelinox, que parece bastante más endurera; la Kona de Tomeu, con los frenos reparados, aunque no sé si al cien por cien; los demás, Chus, Juanan, Juantrans, Pepefz, Juan de Campos, Fibras y yo, sin novedades importantes.

Así empezamos a afrontar la subida, primero por el tramo de trialera y, superado este, unos deciden subir por el camino de siempre y el resto por el bosque. Yo lo había subido el día de Miner y no me pareció excesivamente complicado, aunque largo si lo quieres afrontar de una tirada. En la parte intermedia fue donde encontramos a tres bikeros que bajaban en plan freeride. Ví que uno de ellos se paraba, era Cropduster, aunque con la bici de descenso y el casco de moto me fue difícil reconocerlo. Después se metió por un desvío acortando varias curvas del camino.

En el punto donde pasa cerca del camino aparecieron los compañeros y subí con ellos por la pista hasta el final. Al llegar a la barrera de Binifaldó estaba Pepe hablando con unos bikeros que confundí con gente del grupo y ni siquiera los miré. Me paré al otro lado de la valla y ví que se íban. Luego me dijo que se habían dirigido a mí y que nos conocían. Menuda presentación. Agrupados, nos dirigimos hacia Binifaldó y de allí a la fuente a repostar. Justo en la barrera volvimos a encontrar a los descenders con los que nos habíamos cruzado que volvían a recoger el coche que habían dejado allí para realizar así solo el descenso. Afronté el tramo de sendero con pocas ganas; primero porque no me gusta mucho y por el tema de las calas, que aún colea. De hecho, me volví a caer y tengo el dedo meñique hinchado y la pierna izquierda marcada.

Esta tarde he revisado por internet este tema y he podido saber que las calas son Wellgo, en concreto el modelo 98A, totalmente compatibles con los pedales Shimano. De hecho, los pedales de esa marca admiten las calas Shimano SH51, que son las que teóricamente debería llevar. Otra cosa es que en la tienda me vendan una bici con los pedales de una marca y las calas de otra. He buscado por el foromtb algo relacionado con el tema y he visto uno que comenta el efecto contrario, es decir, que las calas le bailan dentro del pedal y le sale con muchísima facilidad. No sabe la suerte que tiene. El otro día me bajé un despiece de los pedales y he visto que a los tornillos de regulación les llama de regulación delantera y trasera. Yo solo había aflojado uno, el de cara que uso, ya que en la otra está la plataforma. A ver si va ser eso.

Como decía, enfilamos el ascenso al Coll Pelat y llaneamos un poco por la Moleta de Binifaldó hasta la pared con el botador que traspasamos para afrontar el rápido descenso por la pista. En el cruce bajamos por la trialera hasta la barrera de la carretera, donde a pocos metros encontramos la nueva barrera de acceso al refugio de Son Amer que, aunque oficialmente inaugurado, no me pareció que estuviese operativo. Rodeando las casas tomamos el antiguo camino de acceso desde Lluc, que baja por el interior de un frondoso bosque. Yo me equivoqué al llegar abajo y acabé junto a un torrente donde al parecer desaguaba una fuente. De hecho crecían unas matas de helecho enormes. Me parecía bastante extraño ese paisaje tan espectacular tan cerca del aparcamiento de Lluc.

Después del ágape, reparaciones varias y descanso pertinente en los bancos de la explanada nos disponemos a desandar todo el camino realizado pero enfilando hacia Binifaldó por la ruta corta del campo de fútbol y acceso asfaltado. Por esa zona nos cruzamos con algunos compañeros de Sa Pobla que por allí andaban. En la primera barrera de Muntanya la gente se preparó para el descenso y se formaron varios grupos. Ya me extrañó un poco que no me vinieran presionando los de atrás, pero me concentré en mi bajada. La parte de paellas la pasé bien, no es complicada, solamente se puede mejorar la velocidad con que la haces. Casi sin quererlo me metí en algunas dresseres con algunos escalones superables, para acabar en una rampota que bajé sin caerme. Sé que me salté algunos tramos pero no volví atrás a comprobarlo. La trialera final, seguro, y la podría haber hecho ya que estuvimos esperando allí un buen rato a los tres últimos cuando al final aparecieron solamente dos ya que se les habían acabado la provisión de cámaras para la tubeless. Esa rueda lleva el moco verde que al parecer no funciona como es debido, obligando a meter cámaras.

En Pollença regresa a Palma Juantrans y los demás nos dirigimos a la torrada mientras Tomeu va a buscar al rezagado con la furgoneta. Una vez allí recibimos la visita de Xisco que no había salido por la tarde mientras nos duchábamos y un poco más tarde pudimos hincar el diente a toda clase de carne, ave, butifarrón y xua que se puso por delante. Bebida y helado tampoco faltó. Después parece que las moscas se hartaron de nosotros y pudimos disfrutar de una buena sobremesa. Fibras, un diez.


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