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Cicloqué?

Esta salida y la siguiente del día dos de febrero estaban programadas con bastante antelación, cosa poco habitual en mí, a petición de unos compañeros de fatigas a fin de poder coincidir en la fecha adecuada en el sitio correcto. Concertado pues el día cursé varias invitaciones por la red a algunos elementos a los que imaginaba les podría interesar esta ruta en concreto, algunos dijeron que sí, otros que no, algunos que quizás, alguno de los que dijo que sí no ha podido venir, otros me requerían esta misma mañana por la ruta por si se decidían a salir, en fin, que ha habido de todo un poco pero lo que cuenta es que nos hemos reunido ocho bikeros en el punto de salida.

He de puntualizar que me han recordado que había señalado en el mapa el aparcamiento de Valldemossa como punto de reunión. ¿Qué mapa, si yo no he puesto ninguno?. Yo directamente no, pero he deducido que el programa sí ha introducido un mapa a partir del nombre que he usado como punto de reunión, en este caso Valldemossa, y ahora lo he comprobado. Tal mapa tiene un puntero que está situado en el centro de la imagen muy cerca del aparcamiento, aunque es pura casualidad, y eso ha sido lo que ha confundido a alguno al consultarlo.

No podía faltar Guiem, que se ha traído al joven Víctor, y Miki que han venido desde Palma, además del trío tramuntanero Kiko, Biel y en Rafel, llegados desde el Raiguer, faltaba el otro Miki que estaba pachucho. Carlos y yo completábamos el pelotón. No había otros vehículos por las inmediaciones, parece que los pronósticos agoreros anunciando la llegada de la ciclogénesis explosiva han desanimado a unos cuantos de salir pero a nosotros no.

La temperatura era ideal, de hecho en los primeros metros de la subida casi todos nos hemos desprendido de alguna prenda. En esa subida cada uno ha hecho lo que ha podido, te pilla frío (la excusa) y se necesita mucha técnica y fuerza para superarla (la pura verdad) y de éso no vamos muy sobrados. De todas maneras nunca se hace largo ese tramo con lo que nos hemos presentado en el pla des Pouet en pocos minutos.

Descartada la visita al mirador de na Torta porque no hubiéramos visto nada y por el timing ajustado de algunos nos hemos metido en faena afrontando la cómoda, bonita, larga, suave y algunos buenos adjetivos más del camí de ses Fontanelles. Parada solamente en el primer mirador para comprobar que hoy no era el día de las buenas vistas y ya directos al pla dets Aritges donde algunos han iniciado el ritual del berenar con bocata incluido que el resto no ha querido que llegara a su fin, la ventolera era constante y aún sin haber bajado mucho la temperatura nos ha llegado a dejar fríos, y más que nos ha dejado al subir aún más donde nos obligaba a poner pie a tierra para tener un mínimo de seguridad ya que literalmente el viento te sacaba del camino.

Aprovechando que Rafel se ha pasado el desvío del coll en la bajada hemos ido a hacer una visita cultural a la cova de l'ermità Guiem en la cual no había estado físicamente. Tiene una placa en la entrada con un nombre bastante raro, l'ermita de la Hesychia que a ninguno le sonaba de nada y para que no tengáis que buscarlo añado un párrafo abajo donde se explica de qué va el tema.

De vuelta al camino principal en unos minutos estábamos en el coll de Son Gallard y la premura de parte del grupo ha hecho que éstos volviesen directamente a Valldemossa bajando hacia el pla des Pouet. Por nuestra parte hemos descartado exponernos más al viento subiendo al refugio y nos hemos ido camino abajo hacia el mirador de Son Gallard para lo cual debemos desviarnos del camino poco después de cruzar la rejilla. Parada en la terraza, cuatro fotos y continuar hasta la carretera donde Rafel da por finalizada su ruta particular, el buen tiempo sigue acompañando y decidimos proseguir el descenso por el camino que bordea todo ese tramo de costa aunque a considerable altura, lo cual se adivina abiertamente en algunos tramos expuestos.

He descartado llegar a Miramar más que nada por el horario aunque no hubiera supuesto más que unos minutos extras y he tomado el desvío del camí nou de s'estaca del que me acuerdo de su paso y con quién estuve pero no podría precisar el cuándo (de todas maneras tampoco importa mucho). Lo que sabía es que su paso no era reciente y me he animado a volver a bajarlo y me ha gustado repetirlo porque aparte de cuatro pinos atravesados uno al lado del otro lo demás es una divertida bajada sin más complicaciones que algunas curvas cerradas. No debemos obviar tampoco todo lo que podemos encontrar por allí y no olvidar que el mtb no sólo es bajar por un camino a la máxima velocidad posible.

Ha sido llegar al camí de ses Vinyes y empezar la tormenta, no tanto de agua sino de viento, lo que nos ha obligado a volver a vestirnos, algunos con más apaño que otros (no diré más, ya veréis las fotos) y afrontar la subida por carretera en medio de un fuerte vendaval que nos ha hecho sudar de lo lindo hasta llegar arriba.
No era tarde, así que pese a que estábamos mojados nos hemos pasado por el forn para acaparar algunas viandas típicas de la zona y llenar un poco el buche más por gula que otra cosa me parece a mí.

Ruta corta pero intensa con buenos compañeros, un poco fresca en las alturas pero sin llegar a pasar frío mientras estuvieras en movimiento, en cambio metidos en el bosque era una delicia, que creo que hemos podido saborear sin más contratiempos que unos molestos bandazos del viento de tanto en cuando. Corta en kilómetros pero no en tiempo, había “preparado” un itinerario máximo que se va recortando según incidencias que hoy han sido casi y exclusivamente meteorológicas, ya que el grupo ha rodado compacto, sin sufrir avería ninguna y una sola caída sin mayores consecuencias.

La cova de l'Ermità Guillem, coneguda abans tambè com l'ermita de Son Moragues amb aquest nom la designa l'Arxiduc al 1880 a la seva magnífica Obra Die Balearen. L'ermità Guillem de Sant Pau, visquè molts d'anys en aquesta cova i morí com a persona santa a l'any 1635 a l'Hospital General, llevors el ermitanys de la Trinitat conservaren el seu crani a l'ermita de la Trinitat a Valldemossa. Aquesta cova també fou habitada per altres ermitans no tan coneguts, com fou Antoni de Sant Pau Ferrer, natural d'Alaró i que morí el 1693, autor de l'obra Mallorca eremética que "fue perseguido de los demonios y repetidas veces azotado por ello" (idó).

La cova té un tancat de paret seca de 20 m. de llarg per 17 m. d'ampla. Al fons del recinte i tenim l'entrada i abans a la nostra esquerra hi trobam les restes d'una capelleta. A l'nterior de la coveta hi ha les restes d'un pou i un petit altar.

Fà uns parells d'anys si varen fer unes petites reformes (s'instal.laren unes finestres) i es va voler rebatejà amb el nom de l'ermita de la Hesychia (lloc on es practica la Hesychastic, práctica formal que tiene cierta semejanza con la oración o la meditación mística en religiones orientales (budismo, hinduismo, el jainismo y el sufismo, en comparación con el yoga), aunque esta similitud es a menudo más populares a hacer hincapié en las cuentas reales y rechazado por los profesionales de la Ortodoxa Hesychasm. La práctica puede implicar posturas específicas del cuerpo y estar acompañadas de patrones de respiración muy deliberada.

Datos extraídos desde la página http://doblevuit.com/Untitled-85-A.html


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