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De pura chiripa

El sábado pasado, el catorce del presente mes, me dediqué a algunos menesteres domésticos que había pospuesto desde hacía bastante y aproveché esa mañana para hacerlos, necesitaba algo de tiempo y luz diurna por lo que dejé colgada la bici ese día. Pero este sábado pasado no se presentaba con buenos augurios climatológicamente hablando y me hizo desactivar el modo desenfreno y prepararme para lo peor, y cuando activo ese setting no llamo a nadie y si alguien me pregunta nunca aseguro nada.

Así, de esta guisa, llegó el viernes y las previsiones no habían cambiado así que cuando Juan me preguntó por el plan solamente le respondí "si no plou" y dejamos la última decisión para el día siguiente. Y esa mañana no llovía cuando la predicción era de tormentas así que le envié mensaje de salida confirmada pero se ve que lo vió tarde y prefirió quedarse a planchar la cama.

Le dije que iría a Na Burguesa pero en realidad ni quería pasar de los bosquecillos que rodean la zona de Madre Alberta. ¿Porqué allí? Pues porque había estado mirando algunos videos de mtb, de esos que te dan clases gratis, y decidí ir a practicar aunque por dentro no quería ir más lejos y me puse esa excusa a mí mismo.

Como me venía de paso pasé por delante de la tienda de Emilio y ví salir de allí unos cuantos, los pillé en las vías, eran Emilio y el argentino que se dirigían al Decathlon al encuentro de otros compañeros (también venía Miquelet pero como se había dejado los guantes no quiso acompañarnos en el resto de ruta). Y esos compañeros eran Kiko, SitoVG, Luque y el cuñao, y pare usted de contar, el resto se lo miraba por la ventana. Perdón, venía otro bikero, el que nos dejó en el Bunyolí y del que ahora no me acuerdo de su nombre, sorry.

La ruta estaba clara, Na Burguesa, no sé que de coche quemado, interminable y algún que otro nombre inventado, pero claro como las partidas de los MIR son de todo menos puntuales dió para ir soltando ideas como quién no quiere la cosa y hete aquí que Emilio comenta algo de Bunyolí y las antenas, y claro lo siguiente que sale son los bams. Yo secundo ese plan porque tiene muchas escapatorias en el supuesto de que físicamente me encuentre como creo que me encuentro y lo apoyo pero con la salvedad de que si llego arriba haremos otra cosa, y parece que la idea se va redondeando y al menos partimos hacia allá, a qué hora ya es otro asunto.

Vía directa por asfalto hacia los depósitos de Son Tugores tomando después el atajo y entrando ya en materia a partir de ese punto. Calentamiento hasta la barrera, y nunca mejor dicho, porque la ropa sobraba, de hecho hasta me quité el casco, ya lo sé, ya lo sé, pero prefería comodidad a seguridad en esos momentos.

Puse el desarrollo de pruebas y partí hacia arriba y con algo más de atrancamiento del habitual pude llegar arriba vivo. Estaba concurrida la barrera, al parecer otro grupo se dedicaba a amortizar el circuito de DH, todo esto lo fuimos viendo mientras ibamos llegando todos los miembros de nuestro grupo a sitio y descansábamos un rato.

Decidí continuar, y así, de tramo en tramo, nos llegamos a congregar frente al último chalet de arriba donde hicimos un alto para recuperar fuerzas y dar unos cuantos consejos a algunos que rodaban por allí por primera vez. El camino, en su punto, muy tranquilo y seguro, si había humedad no la noté. No tardamos en llegar al desvío de la cumbre donde ninguno había estado y querían conocer el lugar y nos pusimos manos a la obra para contentar al personal. No es largo ni especialmente complicado como para no poder llegar arriba, solo unos metros antes de culminar me quedé literalmente doblado por tirones en ambas piernas y aunque algunos no parecían creérselo me dolía que daba gusto. Unos minutos de estiramientos lograron calmar tan indeseada experiencia mientras los demás se dedicaban a la fotografía de la naturaleza.

Prácticamente estábamos a los pies del punto geodésico y no hicimos más que trepar por la canal para acceder al punto más alto. No estábamos solos, precisamente unos amigos de Sito nos acompañaron. El día seguía espléndido, habíamos llegado a la hora anunciada de nuevas tormentas pero, como las previstas a primera hora, éstas tampoco se produjeron, más aún, el clima no hacía más que mejorar, fiasco de previsiones.

Lo bueno para mí es que a partir de este momento todo sería bajada y aunque en muchos momentos de ésta vas cargando de piernas no me preocupaba en demasía, prefería pensar en disfrutar que no en sufrir. Algunos se prepararon con mentoneras y protecciones varias, yo ni las había cogido, tal era mi poca convicción con la que salí de casa, y preferí no obcecarme con ello y eso que me había caído subiendo hacia allí, iba a parar para subir el sillín y me patinó el pie en una piedra y me lancé a verlas de cerca, sin consecuencias.

El recorrido que hicimos a continuación, sin ser de los más técnicos a nivel de obstáculos, es de los más divertidos de la zona pero donde hay que saber combinar muy bien velocidad y técnicas de paso por curvas. Una delicia para los sentidos. Y es solo la primera parte ya que descartamos volver a la pista principal y optamos por continuar por el pas de Son Poquet donde se invierten los papeles, más tramos técnicos con obstáculos igual a menor velocidad, no por ello menos divertido pero ahí si que interviene más la destreza del bikero para corroborar esta aseveración.

Llegando a las zonas cultivadas dejamos el sendero para cruzarlas por los campos pedregosos para volver a entrar en el bosque repleto de carrizo y curvas sin visibilidad, buen final para tan interesante descenso.

Lo que queda es todo sabido y resabido, lo más destacado fue el encuentro con los sectarios en la barrera de Son Malferit que volvían de alguna de sus correrías por Valldemossa y como me quedé de charla con algunos de ellos luego tuve que hacer el camino a su ritmo hasta reencontrarme con mi grupo que estaba parado en Sarrià solucionando una avería y tras el cambio de pelotón vuelta directa por Bunyolí y Establiments hasta el bar donde los dejé reponiendo nutrientes y bebientes.

¿Qué puedo decir de la ruta si mi intención primera era solamente salir por salir, sin meta ni compromiso? De pura chiripa se van precipitando los acontecimientos y de encontrarme solo y sin plan de repente me planto dentro de un grupo afín con un plan determinado del que puedo ser partícipe, y no solo eso, sino que he podido llevarlo a cabo (no sin cierto sufrimiento, hay que decirlo) y eso solamente ha sido posible gracias a la interacción, a la participación conjunta, aspectos realmente difíciles de expresar en unas líneas pero fáciles de comprender cuando se han vivido, y en esas estamos.


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