Sencillos consejos que a veces se nos olvidan (II)

Ajustar el rebote

¿Qué es? El amortiguador controla la velocidad a la cual las ruedas vuelven al contacto con el suelo tras un choque. Demasiado rápido y la bici botará a cada obstáculo como una pelota de tenis. Demasiado lento y el recorrido máximo no estará disponible para el próximo obstáculo.

Como para las presiones, el rebote (como de ahora en adelante vamos a llamar el amortiguador para simplificar las cosas) cambia en función del terreno y del usuario. Sin embargo, hay que respetar fundamentos básicos para ayudarnos a encontrar el mejor reglaje.

Lo mejor es realizar un circuito corto con algunos obstáculos y si es posible una « bañera », es decir, una depresión de 4 a 5 metros de longitud y 40 cm de profundidad. Empieza con el rebote completamente abierto, para esto hay que girar el dial en el sentido contrario de las agujas de un reloj. La suspensión debe volver rápidamente tras un choque. Da una pequeña vuelta por tu recorrido y siente el trabajo de las suspensiones. Ahora vas a girar el dial completamente en el otro sentido. Repite el recorrido y mira la diferencia. Tras cada choque las suspensiones deberán volver mucho más lentamente.

Pasa por la « bañera » sentado en el sillín, verás que con el rebote abierto, la bici intenta eyectarte a la salida del hoyo. Cuanto más cierres el rebote, menos despegarás del sillín a la salida del hoyo. Generalmente, cuanto más aire pongas (o un muelle más duro), más cerrado deberá estar el rebote. También se puede decir que como a un mayor peso del biker corresponde mas presión, los bikers más pesados deberán cerrar más el rebote mientras que los bikers más ligeros deberán dejarlo más abierto.

La velocidad también influye y el reglaje deberá ser modificado. Durante un descenso, cuanto más aumenta la velocidad, más disponibles tendrán que ser las suspensiones (los obstáculos llegan más a menudo y más rápidamente) para ello dejaremos el rebote más abierto. Si nuestro recorrido está más orientado al cross-country, más en subida o más técnico pero a baja velocidad, debemos dejar el rebote bastante cerrado para impedir las suspensiones de volver demasiado rápidamente. Se gozará de más confort con menos movimientos de suspensión.

Pequeño consejo para bajadores: en descensos largos con mucha pendiente, una parte importante del peso permanece en la parte delantera (sobre la horquilla). Se aconseja en este caso cerrar más la horquilla (e inflar un poco más) que el amortiguador. En llano tu bici no parecerá muy equilibrada, pero en cuanto se inicie la pendiente, todo volverá a su cauce.


Ajustar la compresión

El reglaje de compresión sirve para evitar que las suspensiones se desplacen demasiado rápido en choques grandes y hagan tope fácilmente. Es un reglaje muy fino, y no hay que confundirlo con el bloqueo. Te recuerdo que el reglaje se activa con el movimiento de la horquilla y solamente a partir de una cierta velocidad, nunca en pequeños choques a baja velocidad.

El reglaje de compresión solo funciona a una cierta velocidad de movimiento de la horquilla. Si este reglaje esta disponible en tu bici, es normal que la diferencia no sea inmediatamente perceptible. Te aconsejamos dejarlo completamente abierto. Si tu horquilla hace tope (oirás el ruido) durante grandes choques y la presión (el SAG) es correcta, ciérralo un poco más.


Lo repetimos pero lo más importante en una bici de doble suspensión es el equilibrio de las suspensiones. Si has leído hasta aquí y has seguido estos consejos de reglaje, probablemente encuentres rápidamente el buen equilibrio de tu Rockrider.

Una horquilla demasiado dura repercutirá los choques al amortiguador, y este parecerá blando. Recuerda sin embargo que los reglajes varían en función de la velocidad y del terreno, y que no hay nada mejor que probar, probar y probar. Por lo general, cuando el problema parece provenir de la horquilla, el amortiguador es la causa y viceversa.