ago312024

Hay que mejorar

Sin estar dispuesto a acabar el mes sin salir en bici me planto encima del sillín este sábado aunque sin tener asegurada una ruta definida, no será larga ni lejana, eso es seguro entonces qué menos que rodar por nuestra na Burguesa donde aún nos queda algún que otro asunto pendiente. Me paso por Son Valentí para no encontrarme a nadie, es ya un poco tarde pero nunca se sabe, y prosigo por la vera del estadio flirteando rotondas y dejando de lado la entrada al bosque para rodar por el nuevo carril bici que llega hasta los militares y corroboro lo que ya he oído de él, no te despistes ni un momento si no quieres empotrarte en algún banco y salir volando, ¿se piensan las cosas antes de hacerlas? ¿tan difícil es rectificar? Una i oli por mi parte.

Subida al monumento por la parte fácil y continuamos hasta el coll des Pastors por la (auto)pista forestal la cual aparte de algún repechín intercalado se agradece bastante su comedida dificultad, dejemos los escollos para más adelante pero no mucho más lejos, me voy a concentrar en la variante de la enduro, la que han bautizado como la enduro avenc, que solo he realizado una vez y que bajé casi en plan reconocimiento, entonces tocaba repetir y mejorar si era posible, de hecho el primer tramo de ese recorrido diría que fue así, cosa que a posteriori me ha sorprendido bastante y que me anima para la continuación aunque no lo hago de una tirada ya que dudo en una bifurcación y sigo por la derecha por lo que creía era el itinerario oficial resultando un sendero demasiado complicado, de hecho me costó buenos sudores volver atrás.

Esa variante es peliaguda pero la de la izquierda no se queda atrás, tiene algunas rampas que hay que saber y poder gestionar muy bien, tramos rocosos que te desequilibran y en cambio una zona que me pareció la primera vez muy expuesta y peligrosa esta vez me pareció muy distinta pero la conclusión final está en el título, no nos vamos a engañar.
ago102024

Deambulando por ahí

Esto de tener dos blogs puede conllevar que te dediques más intensamente a uno que otro y a pesar de que puede parecer que así ha sido casi siempre ya que el de las crónicas (este) se ha ido actualizando a menudo semanalmente, en realidad no es del todo cierto, la mayoría de las salidas que programo suelen tener algún propósito oculto por pequeño que sea. Lo digo porque estos últimos meses cuando se han espaciado un poco las salidas por lógica también han quedado atrás las crónicas de esas rutas y me he concentrado más en el otro blog aunque con resultados menos visibles a primera vista, quizás ni yo mismo me diera cuenta si no fuera el autor pero sí, ahí están los cambios.

Y precisamente en la ruta de hoy están presentes ambos objetivos, descubrir y pasárselo bien, o al revés, tanto da, y para ello partimos hacia el clot d’Almadrà desde Lloseta para subir hasta el refugio, cerrado por vacaciones por cierto, pero como sé que del grifo ya mana agua me da bastante igual y a estas alturas de verano ciertamente es un punto importante y a favor, y justo allí es donde se producen los únicos encuentros del día con ciclistas, dos ya bajan y uno sube, y entablo conversación con el que sube, ha estado por allí pero no mucho más lejos y le interesa saber qué puede encontrar más allá por lo que, tras algunas dudas iniciales, decide acompañarme.

¿Y yo dónde voy? Pues un poco más lejos, hacia las cases velles que realmente aún no he visto, y la propuesta es por la pica des garrover, que tampoco he sido capaz de ubicar ni siquiera en este último pase, confiaba en que a lo mejor cuatro ojos verían más que dos pero sigue sin aparecer. Nos desviamos hacia Pinatons y una vez en el portell regresamos al camino principal por el otro ramal después de descartar la bajada directa a Mancor y allí que decida si sigue conmigo o vuelve atrás hacia el refugio. Dudo que yo hubiera realizado ese tramo alguna vez en cualquiera de los dos sentidos pese a pasar por el desvío en muchas ocasiones por lo que el apartado de descubierta ya va quedando colmado y aún queda bastante por ver.

El compañero decido ahora sí abandonarme en el cruce y vuelve atrás mientras que yo prosigo hasta el falso llano donde se encuentran los restos de la antigua construcción de la que poco queda ya en pie pero que tiene un bonito acceso directo desde el refugio por el interior de la vaguada y lo que es muy importante hoy, cuesta abajo, porque ya digo que cuando la hice al revés poco cabalgué, así que ahora toca averiguar cómo se siente el camino en sentido contrario. Pues parece que bastante bien a pesar del triste abandono al que se ve sometido actualmente, supongo que vivió días de mayores glorias. Este itinerario enlaza con el principal por dos ramales y yo cogí el primero y después me arrepentí, tira hacia arriba y hay que empujar pero es que mis vagos recuerdos tampoco mejoran mucho el segundo enlace, o sea que igual no me perdí gran cosa.

Descansé otro poco en el banco de madera a la sombra pero esta vez no apareció nadie más por lo que me largué para embolsarme el camino empedrado de bajada y no puedo mentir y señalar que lo disfrutara, técnico lo es un rato largo pero es que en esta ocasión iba más descontrolado que de costumbre y no es que no me acordara de desbloquear las suspensiones es que varios días después me di cuenta de que había movido de sitio uno de los tornillos de tope de mi tija e iba más alto de sillín que de costumbre, la verdad es que fue una sensación extraña en ese momento y no supe darme cuenta de ese detalle, lo achacaba más a mi falta de destreza que a otra cosa, que también pero no era la única causa.

No voy a dar por finalizada la salida tan rápidamente y aprovecho el paso abierto por Solleric para subir a lo alto del coll y desde allí emprender la bajada hasta Alaró pero sin pasar por el pueblo, no toqué freno en el tramo restaurado y aún así el strava me dice que no ha sido la bajada más rápida, la verdad es que a veces me cuesta creer lo que sale por allí, en fin, no puedo estar más que contento con lo visto ya que es totalmente aprovechable y seguro que para algunos, más que necesaria.
ago042024

Domingo veraniego

Empezamos agosto en domingo y aunque seguramente podría haber coincidido con algún colega en el punto de encuentro que todo el mundo se imagina si hubiera sabido que por allí pasarían y en el caso de que así fuera también a la misma hora, ahora bien como no se cumplieron esos requisitos ya que me fui directo al Portixol pues la consecuencia es que salí solo, bien, no es grave y por lo que pretendía hacer, tampoco preocupante.

¿Cuál era el plan, entonces? Pues nada más y nada menos que un paseo por el bosque urbano de Bellver aunque la mayor parte quería que fuera por la parcela agregada de son Berga ya que parece que también se han entretenido en marcar y montar varios senderos sobre todo para descenso. Había visto alguno en aquella salida que hice a final de año con los bous que me dejaron con buen sabor de boca (y no solo por el berenar) y como no suelo ir mucho por allí, por no decir casi nada, decidí repetir.

Paseíto por el paseo marítimo intentando fijarme un poco en el devenir de las obras aprovechando la tranquilidad matutina y hasta me atreví a subir a la Bonanova por la carretera dado el poco tráfico. No llegué hasta la barrera, entré por la entrada oficial al recinto y abajo me fui a dar vueltas para volver a subir arriba y hacer alguna bajada de las marcadas, itinerario que repetí un par de veces hasta entrar en el recinto del castillo por la entrada de sa Teulera y hacer la subida por el camino lateral, más ad hoc para nuestras características, rodada posterior por el castillo y vuelta atrás para coger una de las bajadas hacia el torrente, última perla del día ya que nos lleva directamente hasta el mar repitiendo itinerario de vuelta hasta sa Faixina donde me desvié por el carril bici hacia el centro, lo dicho, un par de horitas de bici con un poco de todo sin más pretensión.