[X]

Fartàritx

Hace dos semanas Tomeu Toys fue a investigar una zona no muy concurrida, Míner Gran, retomando un poco la ruta que Xisco había recorrido unos días antes. Se trata de una posesión, ahora pública, visible desde el Pla, justo bajo las faldas del Puig de Ca de Míner. Este topónimo puede inducir a la confusión, ya que no se refiere al perro de Míner, sino que se trata del apócope de casa que aunque no es la forma más usual de referirse a un accidente geográfico, no es único.

En esa ocasión subieron por el acceso principal asfaltado desde Massana para tomar el enlace hacia Alcanella. Este es un sendero marcado por hitos ya que está prácticamente desaparecido. Para acabar de pulir los recorridos se organizó otra salida con el grupo de Pepefz, al que se unió también Pepe Sancho y sus discípulos. Yo no me lo podía perder esta vez.

Empezamos desde Caimari para calentar motores hasta Lluc por el Camí vell, aunque sin tomar el desvío de Sa Coveta Negra, sino por carretera hasta Sa Llonganissa. Una vez en el Coll de sa Batalla, bajadita para tomar el acceso GR hasta el Coll Pelat. Justo atravesado el botador se toma el nuevo acceso hacia Alcanella a mano derecha en forma de pista apta para vehículos, aunque llega un momento donde toma la forma de sendero unos cientos de metros, volviendo a coger anchura justo donde se encuentra el vehículo ahí aparcado.

Antes de llegar a las casas ya podemos desviarnos hacia Míner. Dada la cantidad de vegetación existente y al ir cuesta arriba, el tramo es, no diré agobiante, pero llega a hacerse penoso. Hay mucha gente que lleva doble y mochila, por lo que no están acostumbrados a transportar la bici a la espalda y tienen que empujar, gastando unas energías y provocando un estrés innecesario. Al atravesar la pared seca entramos en una zona repoblada, tomando ya una pista. Cuando nos cruzamos con la que asciende al Tomir, y con las casas a la vista, decidimos tirar recto, pero por ahí no hay camino, más bien un torrente, con lo que perdimos un buen tiempo en ese tramo. Antes nos habían abandonado cuatro. Uno por problemas físicos y otros para no llegar demasiado tarde a casa.

Después de pasar por delante de las casas enlazamos con la pista que se dirige hacia el coll y baja a Fartàritx del Racó, nuestro próximo objetivo. En la bajada se produjeron dos incidentes mecánicos sin importancia, pinchazo mío y quemada de pastillas de freno de Toni XXL. Al reanudar la marcha nos dispusimos a encontrar el camino que baja hasta el valle de Son March por el acantilado, por la zona conocida como Es Ninot. Este topónimo surge por una roca aislada que sobresale de la ladera y tiene forma de muñeco. En realidad me llamó la atención que no se tuviera en cuenta para dar a conocer ese lugar. Ahora he visto en el mapa que sí se hizo.

Lo encontramos y empezó el segundo pateo del día, no tan largo como el anterior, pero con el camino igual de sucio y con más pendiente. Alguno intentó montar, pero no hay nunguna posibilidad. Es una lástima porque ese camino fué construido adrede y si estuviera en condiciones sería muy interesante. Sólo el último tramo, ya en el bosque, puede recorrerse con alguna garantía.

Quizás se pueda obviar este itinerario complicado si se encuentra una bajada más recomendable desde alguna de las posesiones de la zona; tal vez Fartàritx Gran.
Accedemos a la carretera del Vall de Son March para dirigirnos hacia Lluc. Tenía ganas de comprobar in situ las causas de la polémica suscitada en torno a este camino. Ya antes de llegar al tramo cementado se ha habilitado un desvío, que no camino, a través de una franja de terreno paralela a la pared seca, manteniéndose cerrada la barrera en mitad de la cuesta cementada. Este desvío enlaza con el camino principal un poco más arriba pudiendo continuar por él hasta arriba, por lo que no entiendo las razones para tener cerrada esa barrera, ya que en ese tramo no pasas cerca de ninguna propiedad. Y si pasara tampoco pasaría nada, ya que el camino es público. Habérselo pensado antes.

Aquí se ha producido una avería grave. Se ha destrozado un cambio, con lo que ha habido que acortar cadena, pero no ha podido continuar pedaleando sin grave riesgo de volver a romperla. Nos quedaba la ascensión por los nuevos tramos GR que no había hecho hacia arriba, sí bajando. No me ha parecido complicada, aunque sí larga. Ya en ese punto la gente estaba muy tocada y eso que el kilometraje no era excesivo, pero los tramos de pateo pasan una factura excesiva. El que no ha repostado en la fuente de Muntanya lo ha hecho en Binifaldó.

Si analizamos un poco los datos del perfil adjunto podemos ver que los últimos catorce kilómetros, a partir de Binifaldó, son de asfalto y tardamos menos de una hora, con lo que deduzco que tardamos siete horas en recorrer veintiocho kilómetros. Hay cosas que no me cuadran, teniendo en cuenta que estábamos en Alcanella a las diez y cuarto, dos horas después de haber salido. O sea, que entre Alcanella y Binifaldó hay un periodo de cinco horas para recorrer dieciseis kilómetros.

En estas rutas menos conocidas, en las que hay que practicar un poco la exploración, quizás sea excesivo el número de bikeros que nos congregamos ayer, quince, ya que entre averías y paradas varias el tiempo se alarga en demasía y la gente se preocupa, cuando se supone que eso, las preocupaciones cotidianas, es lo que menos nos interesa recordar en esos momentos.

Concentración y cap amunt bien cargado de desarrollo, que el molinillo no me va. Luego cap avall ya es otra historia, pero bueno, se hace lo que se puede.


Ruta Ribendel

Perdón, he sufrido un lapsus. Mi amigo Juan Diego nos ha dado la semana Ribendel, y claro, se me ha pegado. Bueno, el itinerario ha sido programado por Tomeu Toys y se trataba de buscar una pista o similar desde Sa Campaneta hacia el Coll d'Estellencs. Fijándome en los mapas creo que esa conexión la exploramos en cierta ocasión en sentido contrario y no encontramos nada.

De todas formas he de confesar que ese día la vena exploratoria estaba ya agotada. Me los había llevado hacia la Mola de Planícia y bajamos por el Pas de sa Mola y, claro, hubo opiniones para todos los gustos, aparte de que se hizo bastante tarde, ya que hubo que bajar a Puigpunyent y luego Palma para volver a Esporles a por los coches, ya que no quisieron ir directamente.

Salida desde Establiments hacia Bunyolí, antenas y Maristel.la, desviándonos por el Pas de Son Vic, el cual no lo conocía parte del grupo. Empieza como una pista poco definida desde el camino hacia la ermita, cerca de la bassa, aunque muy pronto se desvía para no ser más que un sendero muy empinado, pero que se puede ciclar si tienes una buena máquina y buena técnica. Puede que no la primera vez entero, pero se puede hacer.

Al desembocar en la pista ancha tenemos una bajada espectacular (procurad no dejar el casco o el codo en alguna rama). Al salir del bosque, el camino gana en anchura pero pierde emoción. Es aquí donde encontramos la pista que viene desde la ermita por el Pas de sa Granja, cuando faltan unas curvas hasta la carretera. Para no tener que subir por asfalto nos hemos metido por Son Vic, por el Camí Reial, y al pasar cerca de las casas nos han pretendido echar con la excusa de que por ese camino se podía pasar, pero no circular en bici. Como estábamos lejos, nos hemos desmontado y hemos continuado subiendo. Al parecer les ha dado pereza perseguirnos y han seguido con lo suyo, y nosotros con lo nuestro, que es pedalear.

En Can Poma tomamos el sendero marcado a mano derecha hasta la pared y desde allí hacía abajo, por la pista ancha. Ha sido precisamente allí donde han comenzado las desventuras mecánicas. La SantaCruz no aguanta dos pedruscos y revienta las cámaras a base de llantazos. Jose opina que el problema es de la cubierta, que tiene los flancos demasiado blandos. No digo que no, pero yo opino (y no soy experto) que las cámaras no son apropiadas para hinchar un balón de 2,30 (algunas ponían tope en 2,125) y quedan demasiado finas. A ello habrá que unir que la presión es baja, al menos para el peso del ciclista.

Con la cubierta que puse atrás a mí me pasó lo mismo, hasta que le metí más de 3 kilos y no ha vuelto a suceder. No quiero comparar la dureza del descenso en su caso y el mío, que es mucho mayor, pero por eso la presión y la calidad de la cámara deben ser superiores también. Me acuerdo ahora del descenso de Massanella, que según me comentaron, reventó en varias ocasiones, y el de Coanegra, en el que estuve, que también le pasó lo mismo, teniendo que quedar a reparar mientras los demás seguíamos hasta Palma.

Es una pena, ya que donde más se puede gozar de esa bicicleta, en el descenso, es donde se avería, rompiendo el ritmo de la bajada. Eso frustra a quién lo padece, por él y por los demás, pero en este caso, parece que tiene fácil solución sin grandes dispendios. Aprovechando el parón he cogido la bici nueva de Juan, una LP 500 y pico, y me he ido a dar una vuelta. Va muy bien. Muy cómoda. He tenido ocasión de hacer una minibajada y es muy absorbente de atrás. A Juan no le ha quedado más remedio que coger la mía. Menos mal que ha entendido la imperiosa necesidad que tenía de probarla.

Lo que él ha notado enseguida es que la mía pesa menos y que es muy incómoda. Digo lo del peso porque esta semana la he pesado. He empleado una báscula de baño mecánica y me ha marcado 10 kilos. Como no me lo creía he puesto sobre la báscula unos discos de pesas más unas latas; total 10 kilos. Y es lo que marcaba exactamente. Ahora he hecho otra prueba. Me he pesado con y sin bici. Y me salen 11 kilos de diferencia, que me parecen ya más reales, aunque por los componentes que lleva me parece realmente impresionante.

Con el horario por los suelos hemos tirado carretera abajo hacia Esporles. Al pueblo hemos llegado por el Camí des Correu y en los escalones hemos tenido los últimos percances: 3 caídas seguidas, la mía incluída. No había bajado el sillín y me iba empujando de atrás; hasta que me ha empujado demasiado. La caída de Yarik parece que ha sido la más dolorosa, pero tampoco nada del otro mundo.

Ha dado tiempo de tomar algo en Esporles, aunque Potato y Buzz ya se habían ido. La vuelta por Son Malferit, donde ha habido otro pinchazo, resuelto sin contratiempos. Al pasar por Establiments he visto que el consultorio veterinario estaba abierto y me he parado a saludar a Pedro, con lo que no he podido despedirme del resto del grupo. Desde aquí me disculpo. A Pedro hacía mucho que no lo veía y se encuentra perfectamente, aunque la bici la tiene un poco relegada a un segundo plano, pero intentaremos rescatarlo para la causa.


Mini quedada

Este sábado parecía ya definitivo que acabaran el trabajo los pintores y tuve que salir. No podía haber nadie en casa ya que tenían que pulir el suelo. Lo que no tenía claro era donde iba el grupo. Sabía que una parte saldría el domingo otra vez con la gente de Alcúdia. Otros dejaron mensaje en el foro para ir a Esporles.

Dado que querían subir por la carretera decidí acercarme por Bunyolí y esperarlos en las antenas. Me encontré en la barrera de abajo con una gente del Govern que conocía pero tenía un poco de prisa por no llegar tarde y subí solo. Continué solo y tuve que esperar unos diez minutos para que llegara el grupo. Era reducido; solamente JRoman, Nando, Juan y Oscar. Me extrañó en un principio que faltara gente, pero parte del grupo se fué con los Toy's a hacer la ruta de Míner.

Nosotros hicimos la ruta clásica hasta la ermita. Aunque yo siempre había pasado por el acantilado he de reconocer que este desvío te permite circular todo el rato. Tenía el día bastante perro en las bajadas, sin motivación extra. El descenso por el Comellar de ses Puces, no tan rápido y seguro como me hubiera gustado. Con la rueda de delante con un poco más de presión de la necesaria y la de atrás lisa, la confianza mengua.

En Esporles no hubo tentenpié ni cervecita, ya que algunos se enredaron de cháchara con un conocido, y se hizo un poco tarde. Juan y yo decidimos volver por Son Malferit y atravesar la serra de Na Burguesa por el Coll de Son Marill, subiendo por la pista. La vuelta por el cementerio de Sa Vileta y a casa.


RR

Pongamos la otra ya que estamos.


LP

Vamos a poner una foto de la máquina en cuestión para ir abriendo boca.


LP vs RR

Que en las últimas salidas te duelan más los hombros y brazos que las piernas tiene que significar algo. Si el kilometraje es amplio puede aparecer dolor de espalda, en la zona lumbar, provocado por la mínima absorción de un cuadro rígido. Claro está, la edad no perdona. Aunque sea un tópico, es una verdad como un templo.
Aunque sean cuestiones importantes por lo que se refieren a la salud, existen otras no menos interesantes. Se ha llegado al tope de la bicicleta. No se la puede exprimir más. Cierto que se podría modificar en algunos aspectos, pero la mejoría no valdría la pena.
Se impone, por tanto, un cambio radical. CAMBIO de bicicleta.
Lo primero que hay que decidir es el tipo de bicicleta. Esto es fácil. No voy a competir, pido comodidad. Está claro que será un doble.
Lo segundo es saber lo que le vamos a exigir, o sea, para qué la queremos.
Dada la configuración de la isla, no tenemos largas pistas de llaneo. Más bien caminos de montaña de todas las tipologías (pistas, caminos antiguos restaurados o empedrados, senderos apenas visibles, borrados por el paso del tiempo o invadidos por la vegetación) por los que aventurarse.
Se necesita, por tanto, una máquina polivalente, que pueda subir en condiciones y bajar con seguridad.
¿Qué exijo, pues? A grandes rasgos, ligereza y resistencia. ¿Cuánto de ligera? Menos de 13 kilos. ¿Cuánto de resistente? A estas alturas de la tecnología, la resistencia se le supone.
¿Por dónde empezamos? Hay multitud de marcas. Descartemos las que nunca han sido mis preferidas. Americanas, como Trek, Specialized, Marin, Kona, Scott, y otras. Las que me gustaron siempre, por su finura y ligereza, eran las Sunn (otra francesa).
No se si será para hacer honor a mi apellido, pero me he decantado por dos francesas, Lapierre y Decathlon.
En concreto, se tratan de los modelos Lapierre 410 X-Control Evo2 Comp y la Rockrider 9.2. El equipamiento está bastante monopolizado por las multinacionales, entonces hay que fijarse en los detalles a nivel personal.
Las dos tienen una geometría asimétrica en el cuadro. Debido a la disposición del sistema de suspensión trasera se producen interferencias con la transmisión y el desviador por lo que se ha optado por fabricarlos asimétricos.
Tuve ocasión de sopesar una LP y sorprende su ligereza a pesar de la sensación de “tocho” que tiene. La estética es impecable. La Rockrider 9.2 es visualmente un poco más hosca, pero convincente. De las dos resaltaría su idoneidad para la ascensión. De la RR dicen que es bastante “dura” y la LP tiene un sistema de bieletas que bloquean la parte móvil del cuadro a partir de la tensión que ejercemos sobre la cadena.
Como seguramente no podré probar sobre el terreno los dos modelos tendré que tomar la decisión en base a detalles menos importantes, como por ejemplo, que la LP lleva un piñón del 34. Subiría con seis más que ahora.
Hay otros detalles importantes, como las suspensiones y frenos, a tener en cuenta. Aunque dado mi actual nivel de conocimientos sobre el tema, respecto a las suspensiones confiaremos en las que lleven, mientras sean ajustables. Y respecto a los frenos supongo que será decidir entre mecánicos o hidraúlicos.


Salida dominguera

Aproveché el sábado para realizar unos trabajillos en casa y colocar y limpiar cuatro cosas. Me fastidió un poco porque había quedado para salir y tuve que anularlo a ultimísima hora. Aunque esta vez no me habrían esperado, tampoco es cuestión de no presentarse sin avisar. A quién pude avisar tampoco iba; y eran las 7,30 h. de la mañana. Menuda plancha.
Se ve que hay gente que les va mejor salir en domingo y habían quedado para hacer una ruta lejana. Yo no contacté con nadie hasta la noche y me confirmó que había quedado con una gente de Alcúdia para hacer Comuna de Bunyola. El otro grupito también había cambiado la ruta por la comuna a la misma hora. Por tanto nos íbamos a encontrar todos allí, como así ha sido.

Se han presentado Toni y Carlos, de Alcúdia, con Pepe Rey y Nando. Wiro y Juantrans, con Yarik. Más un servidor, estábamos todos. Ruta clásica, por conocida. Subida por carretera, desvío por Comellar d'en Cupí. Continuación al Penyal d' Honor y desvío por la trialera Picó (la de los troncos, para entendernos). Subida Coll des Picot y trialera hacia Coll d'Honor. Desvío hacia ses Clavegueres, donde se ha podido apreciar como baja una Scott de descenso con un piloto sin escrúpulos encima. Había gente que no la conocía y ha disfrutado; los demás también.

Al final hemos vuelto a Santa María por el Camí de Coanegra. Había bastante gente paseando que seguramente se dirigía hacia el Avenc de Son Pou, por ser el domingo día de visita. El camino, por el cual hacía muchos años que no pasaba, me ha parecido muy arreglado en su primer tramo, digamos el tramo de pista. En los tramos más abruptos de bajada ha sido donde han petado los tanques. Creo que habrá sido por exceder la capacidad de absorción de las cubiertas, por lo que he podido ver antes.

El problema se ha presentado a la hora de poner otra cámara en una cubierta de 2,70”, ya que una cámara normal no está preparada para hinchar ese balón. Habrá quedado como papel de fumar dentro. Más abajo ha habido otro reventón y allí nos hemos separado ya que algunos debíamos volver a Palma directamente y otros a Bunyola, aunque tenían un poco de prisa.


Pas des Cingles

Tengo unas pequeñas reformas en casa y, aunque he salido a montar, llevo retraso en la publicación del blog. El miércoles fiesta se salió. El pofero nos convocó en la Granja para no se sabía qué. Esas salidas suelen tener algo de misterio al principio. Hay que tomárselo casi como un acto de fe. De lo único que estás seguro es de dónde empieza y dónde acaba (el mismo sitio); la parte intermedia es otro cantar.

Tenía ganas de volver a la Mola de Planícia. Con un artículo de una salida por esa zona nació este blog, ahora hace un año. Oteando desde arriba la vertiente de Esporlas, casi me pierdo. No encontraba la bici que había dejado en el camino, y eso que siempre la dejo de pie. Será por eso que siempre la dejo de pie. Al salir muchas veces solo, la dejaba en algún lado para recorrer o buscar alguna variante, y era mi punto de referencia. A la gente le extraña bastante ya que todo el mundo la suele dejar en el suelo tumbada.

De la Granja hacia Son Vich de Superna y camí reial hasta Can Poma. Allí hay que desviarse hacia la Mola por el Pas des Cingles. Hay unos hitos que indican el inicio de ese camino, aunque al entrar en los terrenos de Son Balaguer des Racó el itinerario se vuelve un poco incierto. Como pista diremos que hay que volver a dirigirse hacia la paret de partió y cruzar un portillo sin barrera y muy estrecho, para seguir un sendero impracticable para acabar en un coll de tords. Allí encontramos una pista más ancha que también viene de abajo.

La continuación es más clara y sólo ciclable en un primer tramo. Después es un típico sendero de montaña con bastante pendiente. Este se ha recorrido el sábado pasado de bajada aunque yo no estuve, por lo que no puedo opinar suficientemente, pero es bastante probable que se pueda realizar casi en su mayor parte. Una vez empalmado con el camino principal de la Mola nos dirigimos hacia la cima y después de una pequeña subida, vemos otro grupo de fitas, con algunas piedras incrustadas entre las ramas de una encina que nos marcan el incio de la bajada que nos espera, en concreto el Camí de ses Mosqueres a la Mola de Planicia.

Su inicio es muy incierto, sobre el roquedal, solamente encaminados por las fitas, y así continúa durante un buen trecho. Aquí las protestas, esporádicas en la subida, se hicieron más evidentes y sonoras. Superado el tramo pedestre, más o menos a partir del paso por la pared seca, se puede empezar a ciclar y pronto iremos descendiendo con más velocidad al ganar un poco de anchura. La bajada vale la pena de todas todas. Cruzamos el Camí des Correu en un punto indefinido y llegamos a la carretera de Banyalbufar. Solo me di cuenta después porque me acordé de que había visto pasar gente.

Se sale un poco más lejos del cruce del Port des Canonge, al que no fuimos directamente, ya que Flo nos llevó a desafiar una losa que conocía. Como buen retador se tiró el primero y sin dudar. El segundo fué Nando, que también le tenía ganas. Dudó pero se tiró. El tercero fué Joséfibras. Dudó y se cayó. La segunda vez bajó bien. Romario, que se preguntaba que leches hacía allí, se tiró sin avisar y a toda máquina, no sabemos si por falta de frenos, inexperiencia, o vete a saber. Los demás, Juan, Yarik, Pepe y yo, mirábamos. Alguno tomaba fotos. Las pruebas están en la página de Pepefz, www.pepefz.com, y en el foroMTB. Enfilamos la carretera del Port des Canonge para tomar la llamada bajada Branson, que no había realizado. Allí en el asfalto me pegué la piña. Patiné de delante.

Este tipo de bajada, medio pista, medio sendero tapado por la vegetación, no es de mis preferidos, pero gustará a los que les prefieran la velocidad. Hay un tramo de desvío para sortear un barrera cerrada, para tomar ya el último tramo que nos acerca a las casas del Port. Para bajar a esta zona prefiero el Camí vell des Pescadors, que fué el que tomó Pepe para subir y me dijo que se pegó la gran pateada. Prefiero subir por la carretera, aunque a algunos se le atragantó.

Para mí estuvo bien. Recorrí tres tramos, que son muchos para una sola salida, que no había realizado, y, aparte de la tonta caída en el asfalto, sin ningún incidente de importancia. Dejaremos de lado el intento fallido de recto por la pendiente de hojarasca donde me fui hacia el árbol. Otro día se mejorará.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...