[X]

Sa Mola de Planícia

El sábado hubo deserción anunciada de antemano. Ya sabían que no me verían el pelo en el geodésico del Tomir; no me apetece escalar con la bici a cuestas. Ya me viene justo hacerlo a pata como para ir arrastrando la bici por los roquedales. Tampoco tiene nada que ver la petada de la salida anterior. De todas maneras no hubiera ido a la salida fuera cual fuere el recorrido; tenía otras cosas que hacer y no quería dejarlas para otro día. Pero tenía el domingo libre y visto la gente que se apuntó el sábado quedaban pocos que quisieran salir. Albert dió señales de vida. Le respondí afirmativamente. Pepe se apuntó pero volvió sin cambio de Lluc y se desdijo. Quedamos para ir a la Mola de Planícia. La ruta, conocida. Camí des Correu, un poco de pista hasta s'Arboçar y camino de carro hasta el vértice. Largo, limpio y tendido. Perfecto.

Ya pronto vimos cuál sería la principal dificultad de la jornada, la humedad. Decía Albert que había sido el día anterior un día muy húmedo que, aunque sin llegar a llover de manera explícita, sí dejó el suelo muy resbaladizo. Se notó en el primer tramo de subida empedrada hasta el portillo. También en el de bajada. Justo al desembocar en la pista de Son Sanutges vimos un elemento nuevo allí ubicado. Dos señales nuevas de tráfico indicando “camino sin salida” y “prohibido el paso. Propiedad privada”. Mal agüero. Aún así las barreras que hay a lo largo de la pista están abiertas. El perro que solía estar en las casas de s'Arboçar no está y reina el silencio al pasar.

Justo al empezar a subir oímos el ruido de un motor. Más tarde nos pillaría un caminante, conocido y vecino de Albert, al que no volvimos a ver. Aún no habíamos llegado als Aljubets cuando vimos venir un 4x4. Decidimos parar y dejarlo pasar en un sitio seguro. Y se para, empezando a proferir comentarios desalentadores para nuestros intereses, y nos pregunta qué hacemos por allí. “Pasear”, le respondo. Me espeta que estamos en una propiedad privada y no podemos pasar. Le pregunto cuál es y me responde s'Arboçar. Luego nos suelta un discurso sobre Planícia, seguramente creyendo que estamos allí por las últimas noticias publicadas sobre este predio, todas ellas falsas y erróneas, según él, producto de la prensa sensacionalista. Nos informa que tampoco podemos subir a la Mola “por el otro lado”, creo que refiriéndose a Son Balaguer. Sigue el discurso con los peligros de un tiro perdido, un rebote, etc. Para no provocar un enfrentamiento inútil dado que faltaba aún un trecho hasta el desvío del Pas de sa Mola decidimos bajar por donde habíamos venido y variar nuestra ruta hacia otros lugares menos conflictivos.

Debo recalcar que es la primera vez que me encuentro a alguien por estos lares. Aunque las señales en las barreras hace tiempo que están las de Son Sanutges son muy nuevas y pueden significar problemas. Había más gente en el coche. Los de atrás parecían bastante jóvenes y me pareció que estaban un poco avergonzados de la situación. El copiloto no abrió la boca. Puede que fueran cazadores y algunos pueden ser bastante desagradables. De todas maneras, no me extraña, visto lo que pueden llegar a pagar por ir a pegar cuatro tiros. Y es prácticamente el único ingreso que puede generar una finca de este tipo, a excepción de un poco de leña. No sé si actuaba de motu propio o siguiendo instrucciones pero, tampoco hubiera quedado mal si nos hubiera dejado continuar, en vista de que no íbamos a provocarle ningún quebradero de cabeza por hacer lo que fuimos a hacer.

Nos dirigimos hacia el campo de fútbol de Banyalbufar y de ahí hacia el Port des Canonge por la Volta del General. La hicimos bastante tranquilos, no solamente por la gran cantidad de gente que nos encontramos, más bien en plan paseo dominical bordeando el mar. Comenté lo de subir por el Camí de Sa Cova, pero no teníamos muchas ganas. Nos esperaban los cinco kilómetros de ascensión hasta la carretera.

Volviendo a Esporles ví, cerca del inicio del último tramo del Camí des Correu, una barrera en la carretera. Comenzaba desde allí una pista en ascenso. Creía que podría desembocar en algún camino transversal entre el pueblo y La Granja. Pasamos cerca de una casa y nos encontramos un enorme rebaño de ovejas, al mismo tiempo que el camino se convierte en un barrizal de agua y excremento de oveja. Seguimos subiendo hacia el bosque y encuentro una fuente, posiblemente la Font des Rafal, y lo queda de la construcción que la rodeaba. Parece ser una especie de capilla circular pero solamente quedan unos restos de un trozo de muro, aunque sigue manando abundante agua. Allí lavamos las bicis como podemos. Intuyo lo que parece ser la continuación del camino, ya cerca del bosque. Tiene buena pinta y se convierte en un bonito camino de carro, casi ciclable. Dentro del bosque pierde definición y llegamos a territorio conocido, cerca de los toboganes.

Solamente nos queda llegar a Esporles pero antes hay que bajar los últimos escalones y ahí la pifio. Entro confiado pero bastante lento y aunque los escalones son altos los iba bajando, pero en el último me desequilibré al pisar dos piedras cayendo de lado y golpeándome la rodilla (supongo que con el manillar). Fue un golpe contundente porque me ha dolido tres días. Y eso que llevaba unas protecciones en la mochila.

La salida no dió más de sí, fue un paseo en buena compañía sin complicaciones aunque el episodio de s'Arboçar enfureció bastante a Albert y dejó un poso de resignación que contrastaba con las ilusiones que se habían generado con las noticias positivas respecto de la venta de Planícia. Por si sirve de consuelo (que no) no fuimos los únicos en disfrutar de los consejos del arboçero. Le cundió el domingo.


La Fita sigue ahí

Y nosotros abajo. La tenemos muy cerca, por eso es muy visitada por los bikeros, pero no por ello es la más explorada. Se suele hacer la ruta que sube por Bunyolí por un camino de carro hasta la carretera que sube hacia Sobremunt y que enlaza con Esporles por el Verger. Desde ese punto de enlace es prácticamente asfalto hasta las antenas, excepto un pequeño tramo catalogado como “camino particular” por los propietarios pero sin problemas de paso por el momento.

Una vez llegamos frente la barrera del último chalet nos disponemos a tomar el camino que va siguiendo la cadena montañosa, sin ganar altura; es prácticamente plano. Solamente cerca de la cumbre, que nunca veremos, empieza a bajar hacia la ermita de Maristela. Después elegiremos el descenso. Hemos dejado otros atrás pero son menos utilizados. El hacer toda la bajada estira mucho, es adictiva.

Pero la Fita tiene otros alicientes. El Camí del Comellar de ses Puçes lo recorrí andando desde Esporles un día que subí a la cumbre. La subida por el camino de carro de la ermita tiene uno de los tramos cementados más difíciles de superar de una tacada. Solía recorrerlo con frecuencia cuando, por las bicicletas que se tenían, prácticamente todo el mundo disfrutaba mucho más de las subidas que de las bajadas. Superar ese tramo daba respeto. Ahora es muy diferente, sólo es un tramo anodino sin pena ni gloria.

Cuando Pepe me propuso explorar un itinerario por esa zona me pareció fenomenal. Las últimas en las que se han realizado progresos en ese sentido no he estado y me sienta fatal. Me acuerdo de aquella en que se pudo enlazar la zona de Son Puig con el Pouet de Sobremunt. Y también de la bajada hacia Son Ferrá. Había explorado la cara norte con las correspondientes bajadas hacia el Vall de Superna, pero quedaron olvidadas las de la zona del Verger.

Creía que subiríamos por Bunyolí pero tiramos por Son Malferit. Eso te enfila hacia la pista de subida directo a la ermita. Venía con nosotros ToniXXL y JuanBonus. Toni había levantado la liebre en la lista y los demás recogimos el testigo. Ocho y media en Son Sardina. Fuí puntual a pesar de tener que cambiar la cámara delantera y tener que convencerme de que podría resistir, ya que el tute del sábado fué importante. Y es extraño, nunca lo hubiera pensado, si parecía de risa sobre el papel. Ni después de subir el Massanella me he sentido peor.

Juan tuvo problemas nada más salir y nos dejó a las primeras de cambio. Se había quejado de la muñeca lesionada el sábado pero no creo que fuera por eso. Los demás continuamos a nuestro ritmo, o mejor dicho, cada uno al suyo. Yo al menos, porque querer seguir el ritmo inicial de Pepe es casi suicida. Iba haciendo la goma; los cogía cuando paraban y me dejaban al continuar. Mi sorpresa fue cuando Toni dijo que nunca había ido por Son Malferit, ni tampoco había subido por las rampas de cemento. No me lo podía creer, pero a mí me ha pasado lo mismo con alguno de los caminos que el grupo realiza con mayor asiduidad. Y lo pasamos bastante bien. Puse el pie una vez en el primer tramo, por no querer meter el 32, por miedo a que se salte la cadena dentro así como tengo la patilla. En el segundo tramo también puse pie pero continué desde el mismo sitio.

Si digo que no había pasado desde hacía seis o siete años creo no exagerar y tuvo un efecto contrario al que me esperaba, de relajación y bienestar, no muscular sino interno. Mira que es raro ésto!. Me gustó rememorar esa subida. Llegamos a la explanada cuando empezaron a llegar gente de Bimont. Muchas bicis de rally, y es que para esa ruta tampoco se necesita más, y si además la controlas, sobra. Es el grupo, o parte, del que se reúne habitualmente en la tienda de Bimont los domingos sin que estos eventos queden reflejados en la página web; les gusta más el móvil.

Tras la correspondiente cháchara nos despedimos ya que íbamos en sentidos opuestos. Había oído que querían bajar hacia La Granja y en el último momento optan por el cemento, hay menos piedras. Pepe intentó venderles el Cristo pero no picaron. Atacamos la subida para mí muy buena; larga y tendida, casi nunca realizada y bordeamos casi toda la montaña. El camino al que se refería Pepe es una bajada casi imperceptible que debería llevarnos hacia el Hort de Sobremunt, dominada por una zona de acantilados de bastante altura. Bajamos todo lo que pudimos por el sendero pero no llega más allá del último rotlo de sitja. Después me acerqué hasta el borde del acantilado para tratar de divisar el posible paso. No ví nada factible pero encontramos unas marcas de pintura que es posible que se dirijan a ese enclave si somos capaces de seguirlas.

Bajando tuve un percance serio que casi me deja tirado. Se me metió un trozo de rama seca en la rueda trasera. Me dobló la patilla y en el cambio se leía XT pero cabeza abajo (creo que no hay fotos del destrozo). Ya me veía andando, pero enderezando la patilla y desmontando el cambio conseguimos ponerlo todo en su sitio y pude continuar.

La vuelta, por la trialera del Bunyolí, muy húmeda en algunos tramos; y yo sin fiarme aún de la nueva cubierta y ella respondiendo perfectamente. No sé dónde fué que le metí el llantazo a la trasera pero estaba cerca del final. Ellos me esperaban en la salida y mientras cambiaba llegaron otros conocidos de Pepe, (al parecer unos duros de Blando) y nos contaron sus peripecias por esos caminos de Dios, a la búsqueda de nuevas barreras que saltar.

Salieron un poco antes y nosotros volvimos a casa por donde habíamos venido. Un poco de Puigpunyent, un poco de Parc Bit y ya estamos en casa y fuera tonterías.


Fartàritx Gran

El jueves propone Tomeu una ruta por Pollença para encontrar una bajada desde Fartàritx Gran hasta Pollença. Son cosas que se habían quedado pendientes desde aquellos días. En los mapas consultados salía en todos como sendero, aunque yo tenía mis dudas porque en el GE se veía bastante claro, creía que era una pista y que el camino que queríamos encontrar se situaba en otro lugar, lo que pensándolo bien era bastante improbable. Y más después de medio confirmarlo XiscoX vía correo.

Yo estuve trabajando el viernes en el Puerto de Pollença y le comenté a una chica los planes del sábado y me corroboró las palabras de Xisco, ya que me explicó que ése es el recorrido de una de las pruebas de carreras de montaña que se celebran en la isla (de hecho encontramos a un corredor por allí); y lo sabía bien porque su marido participa en la competición. A pesar de ello propuse hacerla al revés; es decir, subir hacia Fartàritx. En mi descargo diré que fué planteado el recorrido desde la ignorancia, visto lo visto. De todas formas subirlo o bajarlo no era el motivo principal de mi propuesta. Lo que me atraía más era encontrar un enlace entre Míner Petit y Alcanelleta sin tener que pasar por las casas de Biniatró. Ese enlace podríamos situarlo sobre Sa Coma Llarga. Entonces para llegar hasta Míner Petit parecía una buena opción subir hasta Fartàritx Gran, ascender al Coll de Míner y desde allí todo bajada. Al menos sobre el papel parecía una buena idea.

Xisco no vino y nos encontramos que no teníamos ni idea desde dónde empezar. Entonces se opta rápidamente (y sabiamente) por hacerla en el sentido que planteó inicialmente Tomeu, es decir, buscarla desde arriba. Después resultó que varios de los que venían la habían hecho pero solo se acordaron después de ir recorriendo el itinerario y aún así sus recuerdos eran bastante imprecisos. Tiramos hacia Lluc por territorio conocido pero no por ello disminuyen las dificultades y se cumplió lo que me estaba temiendo: que no lo subiría muy alegremente. Cinco empezaron por la pista directamente y los demás por el GR donde tuve que hacer unos cortos tramos andando para recuperar el resuello. El tramo de pista final, aunque largo, me ayudó a normalizar el ritmo.

En la barrera de arriba, cerca de Binifaldó, estábamos esperando a Yarik que subía a un ritmo más lento. Cuando pudo comunicarse nos confirmó rotura mecánica y que volvía a Pollença. En la entrada del Bosc Gran se varió la ruta inicial que se planteó por el Coll Pelat y pista hacia Alcanella por la ruta directa por el Camí del Bosc Gran, que es una pista fenomenal de bajada hasta el cauce del torrente, aunque la vimos poco porque al intuir el “recto” entre las curvas no hubo quién nos parara. El tramo que continúa desde el torrente solamente lo había realizado yo y no tenía recuerdos desagradables de su paso. Es más, siempre me había parecido bastante corto; y ayer también me lo pareció, no así a la mayoría del grupo. Lo confirmé después con los datos; cuarenta minutos de pateo cuando no hubiera puesto más de veinte. De todas maneras se llevaron bastante bien; será porque aún nos quedaba lo peor, el tramo Alcanella– Míner.

Rectifico el dato: Juan Bonus sí lo había hecho con Pepefz pero no dijo nada, al menos que yo oyera. Yo creo que no se acordaba. En cambio el siguiente tramo lo sufrí en mis carnes. Se me hizo larguísimo; y no solo a mí. Muy sucio de vegetación dificulta muchísimo el tránsito ya que te obliga a ir rozando las plantas al tener que llevar la bici empujando al lado. La vez anterior fuí con la otra bici y pude llevarla a cuestas, con lo que debí poder caminar con más facilidad; por tanto las sensaciones se ve que fueron mucho mejores, aunque releyendo lo acontecido veo que la clasificación fué parecida; debe tratarse de un mecanismo mental para olvidar lo malo que te ha sucedido. Supongo que influyó también que me encontrara en mejor forma física que ayer.

Para rematar el pastel nos volvimos a meter por las torrenteras para ir directos a las casas de Míner cuando creo que sería mucho mejor ir por la pista pero, es que se ve tan cerquita que te dan ganas de tirar recto y llegar cuanto antes. Yo creo que haciendo la ruta por el Coll Pelat y obviando el último tramo de torrentera hacia Míner puede quedar mucho mejor. De todas maneras, mi idea de desviarme por Míner Petit puede resultar muy larga. Se convino que era preferible subir directamente desde Massana y buscar el enlace con Alcanelleta con más tranquilidad.

Ya habíamos salido del follón y nos quedaba solamente la última subida al Coll de Míner y después podríamos disfrutar, siempre y cuando no se torcieran los planes previstos. Aún así hubo que esperar y volver a buscar a Bonus, que había pinchado yendo en última posición. Con el grupo al completo y a la vista de las casas de Fartàritx (des Racó, d'en Vilà, Gran y d'en Roig) volvió la emoción al cuerpo. Menos que hay que desviarse antes de las casas porque salió uno y no precisamente a saludarnos, aunque no esperamos a las presentaciones.

Este itinerario no tiene pérdida, hasta la próxima paret de partió es pista; después sendero hasta las últimas casas. Antes hemos pasado por Fartàritx d'en Vilà, marcadas en ruinas en mi mapa. Yo no ví ninguna ruina sino una construcción de nueva planta con columnas de hormigón, paredes y cubierta en buen estado. De todas formas parece parada la obra; no se advierten ni materiales ni maquinaria. No me extrañaría que estuviera bajo algún tipo de expediente urbanístico. En cambio las últimas conforman un bonito núcleo de montaña pero desgraciadamente sin ningún mantenimiento, con lo que se van desmoronando lentamente. Como nos habían dicho parecen solamente utilizadas como refugio de cazadores. Vi (y oí) a alguno por allí y no me vió o no quiso verme. Por cierto, había por allí, semienterrada por las tejas y vigas de la cubierta, una máquina bastante antigua, completamente oxidada, que no acerté a adivinar lo que era; me pareció que era un generador de corriente pero no podría asegurarlo.

Bien, interpretado correctamente el mapa, encontradas las marcas de pintura y las fitas, nos calzamos las protecciones pertinentes y enfilamos el camino abajo. Mare de Deu gloriosa, que pasada. Nada que ver con el Ninot. A tramos muy elaborado, a tramos muy pedregoso, podemos decir que supera el nivel medio de una trialera, pero lo intenté de pe a pa. Sabía que llevaba un poco menos de presión de la adecuada, pero así y todo cumplieron las dos ruedas. En una de esas me empotré contra la pared y ví la goma totalmente prensada contra la llanta y no llegó a cortarse la cámara; aunque perdió bastante aire pude acabar simplemente hinchando. El corte ha debido ser muy pequeño y ello lo achaco a la calidad de la cubierta.

A media bajada hay una pared. Allí hubo reagrupamiento y fotos. Se intentó volver a colocar la maneta de freno de ToniXXL que había vuelto a salirse cuando se dió el revolcón. No se pudo. Le sigue un tramo bastante ancho y claro que fué el que confundí con la pista en el GE y acaba con otro tramo empedrado por el interior del bosque, desembocando cerca de C'an Huguet, al final del Camí de C'an Romí. Este camino ya es una carretera de campo, se encuentra señalizado y sale junto al puente nuevo de peatones sobre el torrente, cerca de Pollença.

No hubo para más; algunos nos fuimos, otros se quedaron a probar ese pamboli de potada que les sirvieron.
Aunque hubo quejas sobre la excursión, quiero recalcar que se hicieron dentro de la más estricta educación y “buen rollo”. Quiero asumir aquí mi parte de culpa por el tramo que forcé a realizar siendo del desagrado de muchos, aunque es un riesgo que se asume con total deportividad. Cosas como éstas son las que me animan a seguir pedaleando con todos vosotros.

Me acuerdo ahora de las palabras de Rollh cuando comentó: “Hacéis buena comunidad”.


Sa Galera 2

Ayer lo hice porque como iba fundido me paraba mucho más de lo normal y noté en ese lugar una especie de sendero a mano derecha. Lo recalco porque en un día de marcha normal es muy probable que nos lo pasemos. Estuve dudando hasta que ví un hito. Entonces seguí por él y llegué a una caçera montada sobre un altar de piedras, bastante bien camuflada porque solo me dí cuenta cuando la rodeé. Entonces ví que podía continuar en bajada y me encontré con un camino muy interesante que baja hasta la carretera. Empedrado sin elaborar, va salvando la pendiente con algunos zig-zags, casi todos salvables con la técnica adecuada; ello quiere decir que no dí ni uno. Aunque lo intenté en algunos en varias ocasiones, el bloqueo mental es muy potente, hace falta mucha constancia y alguna piña para vencerlo. A media bajada encontré una fuente, Sa Fonteta, que manaba abundante agua y está canalizada hasta, al menos, la carretera. El camino continúa ahora encajonado entre dos paredes y el suelo son losas planas que recubren la canal de la fuente, que oímos discurrir bajo nuestros pies (o ruedas, en este caso) llegando a la carretera cerca del kilómetro once.

Me dirijo a Orient a fisgonear en el aparcamiento y me como unas barritas. Veo pasar a unos bikeros hacia arriba y me voy tras ellos pero los pierdo de vista al momento, aunque a la velocidad que iba era lo más normal; también es posible que fueran hacia Comasema, lo que me extraña por el tipo de máquina que llevaban, casi de DH, y la hora que era. Es muy probable que haya puesto mal desde el primer momento el topónimo de esta posesión, y sea Coma-sema, aunque lo que es seguro es que no es Comassema, como pone el letrero de la entrada.

Bien, como decía, me dirijo hacia el Pas de s'Estaló y desde allí hacia el Rafal. El camino que se dirige hacia allí se convierte en sendero en pocos metros que, aunque tiene partes ciclables, la mayor parte del tiempo hay que empujar, pero no más de diez minutos, excepto el último tramo, una subida muy guapa. Llego al Rafal, con unas vistas sobre Palma impresionantes, no me cansaré de repetirlo, y empiezo a buscar la bajada de Sa Galera, que encuentro justo después de la primera rampa empinada. Es una pista ancha a mano derecha sin señalizar. Mi sorpresa es que continúa así hasta la embotelladora. Muy ancha y muy rápida, sin apenas contratiempos. Por eso a algunos les parecerá muy sosa, pero para mí fué la diversión del día, y más la hubiera podido disfrutar si hubiera tenido frenos. De subida tiene que estar muy bien, como alternativa a la subida nueva del Rafal, que te deja tieso en un par de tramos. Esta seguro que también, no os creáis. La única pega creo que estará en la embotelladora si pasamos cuando esté abierta, aunque está por ver. Ayer, por ejemplo, estaba cerrada y no había nadie, ni siquiera el perro, pero hay que saltar la barrera.

Ya en Alaró, como no tenía vehículo que recoger, fuí carreteando hasta las cercanías de Santa María, donde me desvío por el Camí de Ca Na Cili y continúo por el Camí de sa Bomba, accediendo ya a la carretera de Inca. Como tampoco hacía mucho viento llego hasta Palma, eso sí, sin meter plato.

Nota de última hora: Esta ruta es muy parecida a la que tengo descrita en mi Ruta 28 y me va a venir muy bien para comentar una serie de puntos gracias a sus fotografías.

  1. Que el camino de Ses Artigues ya se encontraba cementado en el año 2005, no así la primera vez que yo pasé, aunque si por la descripción que hago en la descripción pudiera dar la impresión de que lo estaba es porque se ha actualizado la ruta después de volver a pasar. De hecho es de las últimas ya que no quise incluirla para poder dar unos datos más precisos.

  2. Podéis ver cómo estaba el sendero de sucio. Está claro que si estaba así cuando yo pasé no hiciera ganas de volver. Así y todo creo que pasé en un par de ocasiones.
  3. La vuelta la realizaron por la pista ancha de Ses Artigues que, desde la vuelta a la actividad de la finca de Es Rafal, llega hasta arriba y ha sido acondicionada en su totalidad. Yo bajé ayer directamente hasta la embotelladora, leitmotiv de mi salida solitaria, la cual recomiendo y por ello se ha modificado convenientemente la ruta y el mapa correspondiente.

  4. Al parecer hay más posibilidades de las que pudiera parecer en la zona. En concreto, desde el sendero de bajada hacia Orient, el que no tomé ayer, existiría un desvío hacia la cima de la Talaia de Cals Reis y que permitiría enlazar también con Es Rafal.

También desde el sendero que une el Pas de s'Estaló y Es Rafal existe un desvío que nos lleva hasta Coanegra, a través del Comellar des Bous, desembocando cerca de Ses Covasses.


Sa Galera 1

Había una propuesta de salida por parte de Tomeu sobre el tapete bastante clara: Coll des Puig des Jou, Coma dets Ases y vuelta por Solleric. No estaba mal. Al ser propuesta y no ruta decidida se empezaron a trazar alternativas. Yo el primero; excepto la coma, por mí bien. Esa bajada me supera y planteé una alternativa, la tubería de Emaya. Hubiera ido de perlas porque están prácticamente a la vista una de otra (excepto en los túneles, claro) y llegan al mismo sitio. Otros sugirieron otros recorridos, aunque hacia arriba, hacia el Puig de Tossals y después ya se vería. Al final quedó bastante liado el asunto y se decidiría en el último momento.

Pero no ha sido por eso por lo que no me he presentado, válgame Dios. Lo primero es que necesitaba descanso. Dormir poco al final te pasa factura. Variar el ritmo de comidas también; y esta semana así ha sido. El resfriado tampoco me ha abandonado del todo y no estoy para tirar cohetes; así que prefiero no molestar. De todas maneras quería salir aunque fuera solo y busqué entre los papeles. Me faltaba un camino por la zona de Alaró: el que une la embotelladora de Sa Bastida con el Rafal, rodeando el Puig de sa Galera. Según parece no tiene nombre y por lo tanto no estaba en mi lista de Cosas no hechas 2. Lo había visto en uno de los tracks de Tomeu hace ya mucho tiempo y era una espinita que tenía clavada. Había pasado dos veces por la zona subiendo desde Ses Artigues dirigiéndonos hacia el Pas de s'Estaló por lo que este este itinerario quedaba fuera de ruta.

Tenía que hacerlo en sentido contrario y para ello decidí llegar hasta allí pasando por s'Escaleta. Como no quería coger vehículo opté por el tren. La estación no está en la misma localidad sino a medio camino entre Consell y Alaró pero para ir calentando va muy bien, y ayer sobretodo era muy necesario porque el viento era bastante fuerte a esa hora. Quise ir por la calzada romana, por el tramo que me enseñó Xiscox, pero no lo encontré. Íbamos hablando ese día y no me fijé por donde tiramos y ayer, aunque lo intenté, no fuí capaz de encontrarlo. Supongo que tiramos por el Camí des Raiguer y nos desviamos pero no estoy seguro. Yo tomé un camino lateral ya que no me gustaba nada circular por la carretera con el viento desplazándome de lado. Salí al mismo sitio, frente al desvío del Castell de Alaró pero por otro lado.

He de confesar que no las tenía todas conmigo en esos momentos ya que aparte del viento y la pesadez de las piernas, seguía notando los pinchazos en la espalda y hasta llegué a dudar de continuar en algún momento. De lo que sí me convencí (aunque ya lo estaba de hecho) era de que no debía haber ido con los compañeros. Su ruta era mucho más exigente y no es cuestión de ir renqueando todo el camino. El Jou no perdona a los débiles e indecisos.

La ruta en cuestión sale de Los d'Amunt hacia Ses Artigues y continúa recto. Antes, en las primeras rampas, me fijé en la gran piscina que han construido junto al camino. Supongo que se debe tratar de un depósito municipal de agua ya que también ví bastantes obras en el pueblo cambiando acometidas. Es enorme y lo que me extraña es que no lo viera la última vez que pasamos por allí ya que fué hace poco tiempo. Es posible que no estuviera montado porque está formado por bloques prefabricados colocados uno al lado del otro con lo que el montaje tiene que haber sido muy rápido. Me quedé sorprendido por el sistema porque da la sensación de que le falta apoyo trasero a las placas de hormigón para soportar el empuje del agua pero está lleno y parece que aguanta. Si no hay vigilancia en verano me parece que se va a convertir en la piscina municipal.

Otra sorpresa del día fué ver que todo el camino que sube hacia Ca Na Magdalena está cementado, con lo que el tema tracción está solventado, aunque da un poco de pena ya que te quita dificultad, aunque hay que entender a los propietarios de la zona, que son muchos, por haber acometido esta mejora; el camino se mantiene mejor conservado y facilita el paso de vehículos hasta las casas y eso mantiene vivo el lugar; al estar accesible ayuda a su mantenimiento y conservación.

Hubo más sorpresas. Otra fué constatar que se mantiene con una pendiente muy constante y poco pronunciada durante un largo trecho con lo que la ascensión es casi de paseo, solamente cuando el torrente cambia de lado se empina un poco más coincidiendo con un estret. Después vuelve a ensancharse y vemos en lo alto un porxo, Ca Na Magdalena, y no me quise creer que tenía que pasar por allí, pero sí. Todo lo que no hemos ascendido lo vamos a hacer ahora en unas cuantas curvas muy empinadas cuando ya el circo de peñascos nos cierran el paso por todos lados.

En una de las últimas curvas, una amplia a derechas, veremos un hito grande cerca de una hilera de piedras (ver nota al final) y unas marcas de pintura que nos marcan un sendero a la izquierda. Es nuestro itinerario hacia Orient. El camino aún continúa, supongo que hasta el último porxo que se ve cerca pero no llegué. Tendría que haberlo hecho pero después del esfuerzo de las rampas no estaba para investigaciones. Y digo eso porque en mi listado de cosas no hechas tengo un itinerario que une Es Verger, la posesión del Castell d'Alaró, con esta zona, aunque no lo veo sobre el mapa; habría que confirmarlo en el Alpina, aunque por el tipo de zona donde nos encontramos debe tratarse de un sendero escarpado; habrá que confirmarlo sobre el terreno.

Había leído que el sendero de s'Escaleta se había limpiado y se nota muchísimo. Es corto pero tiene algunos tramos muy interesantes para hacerlo de bajada; hay que tirar de técnica y precisión. Después del paso de s'Escaleta cambia de tipología el bosque, pasamos de pinar a encinar y debemos fijarnos después del paso por una pared en un pequeño claro.


Pedalades 2.0

Llevaba tiempo dándole vueltas con la idea de “amenizar” el blog. Yo mismo reconocía que el formato dejaba mucho que desear; estaba claro que el impacto visual era pobre y había que remediarlo, aunque sin poder profundizar en el código HTML era harto complicado. Con el paso a la nueva versión de Blogger, con una edición de plantilla más gráfica y organizada, los cambios son más sencillos.

Ojeando en las páginas ajenas pude comprobar que aún con las nuevas herramientas del programador se puede mejorar bastante. Empecé añadiendo unas fotos en las cabeceras que curiosamente son de la misma salida. Aparte de los enlaces con las páginas de mis compañeros de ruta y las entradas, poca cosa más había.

Debí verlo en algún lado y me gustó. Se trata del SnapShot, un previsualizador de la página con la cual queremos enlazar en una pequeña pantalla que se activa cuando colocamos el puntero sobre el enlace. Añadir enlaces me vino bien para aglutinar una descripción o comentario con otro realizado en otra fecha pero que puede complementarlo sin tener que repetirlo, o para emparejarla con alguna foto ilustrativa ajena. Todo ello mejora y facilita la comprensión del texto que se está leyendo aportando otros datos o puntos de vista que ya han sido filtrados y ahorra tiempo de búsqueda si estamos interesados en ampliarlos. Otro elemento a tener muy en cuenta en nuestra actividad es el estado del tiempo. Creo que la que puse es bastante fiable.

Me interesaba también que hubiera sonoridad y por ello inserté unos enlaces para escuchar la música directamente en su página pero los gustos musicales son muy personales y cada uno ya lo habrá solucionado a su manera. Añadí un contador de visitas, más como curiosidad que por otra cosa. Aporta gran cantidad de datos personales de los visitantes, refiriéndome a personales los relativos a vuestra máquina y lo que se teclea sobre ella. Es el fin último de estos mecanismos, redirigir y personalizar la información que se proyecta según los gustos de los que la reciben. Ahora bien, al ser una página personal, procuro relatar lo que a mí me acontece, liberado de la influencia del lector (o así debería ser).

Lo que sí encontré de mucha utilidad es la posibilidad que te da Gugel de poder dirigir las búsquedas hacia tu propia web con su buscador. Ello permite poder navegar en tu propia página a efectos de consulta ya que con más de doscientas entradas sería difícil ubicarlas correctamente de memoria. Es igual de útil para quién quiera saber lo que se ha escrito sobre un tema determinado a lo largo del tiempo.

Añadí también un enlace con el buscador de Tomeu aunque creo que solamente efectúa la búsqueda sobre los títulos de las entradas y deberemos tener paciencia si queremos encontrar un itinerario concreto ya que a veces los denomina de maneras diferentes. De todas maneras, éste es un trabajo que ya realicé hace ya tiempo, desplegando los KML's de una misma zona sobre un mismo mapa para ver todas las diferencias existentes entre ellos. Después lo resumí en una hoja de cálculo. La podéis ver en los KML's. Por supuesto, cada cierto tiempo voy añadiendo los nuevos ficheros que se van creando con las nuevas salidas.

Pero seguía adoleciendo de “parte gráfica”. No me importaba ya que se pueden visualizar los reportajes en las páginas de los compañeros o en el foromtb. Cámaras y fotos hay a porrillo. Si la salida es conjunta no faltan enlaces que os dirijan hacia ellas. Lo que es seguro es que mía no hay ninguna. Me refiero a realizadas por mí. Ahora he intercalado una utilidad creada por Esnips que permite visualizar videos y fotos sin recurrir a páginas externas aunque para ello tengo que alojar las imágenes en sus servidores, con la condición que no sea material licenciado.

Esa misma página también ofrece un reproductor de música que se puede ir cargando desde la base de datos propia, la cual se va engrosando con las aportaciones de cada usuario.

Otra cosa que me traía de cabeza era cambiar la plantilla del blog, quería ensancharla, añadir otra columna para llenar la pantalla y a la vez, acortar su longitud. No diré que fue fácil conseguirlo, se me resistía el HTML, y aún quedan algunos retoques que pulir pero básicamente puede quedar así.

Otro cantar serán los cambios en el otro blog.


Trialera Albert

En el primer día del año decido salir a quitarme las legañas por ahí. Hubiera podido acompañar a ToniXXL y Joan Botets pero hacían una ruta muy larga; nada menos que el Coll des Jou, Barranc de Biniaraix y el Racó d'en Barona, aunque su idea inicial era bajar por el Portell de sa Costa. No podía pasar todo el día fuera, por eso no me presenté. Una de las cercanas ya estaría bien. Como no quería poner el despertador no quedé con nadie y partí sin rumbo fijo a eso de las nueve y media. En principio quería dirigirme hacia Na Burguesa pero en la rotonda del CIR cambié de opinión y ascendí al Coll de sa Creu por la carretera. El último kilómetro (del cinco al seis) lo hice por la trialera, que parece mucho más corta que el asfalto. Después, como no me apetecía subir el cemento, opté por llegar hasta el mirador. El caminito que lleva hasta allí es completamente ciclable a pesar de las últimas cuestas, aunque ayer no las hice seguidas. No estaba para florituras. Lo que sí quería ver era la trialera donde Albert se pegó el piño; alguien la ha bautizado con ese nombre. Tal trialera es un pequeño descenso sin mucha complicación pero que nunca había realizado. Casi siempre lo pasamos al revés.

El primer tramo es muy fácil. Hasta Potato se dió cuenta. El segundo es una bajadita sobre roca y ahí me encogí. La bajé andando. Abajo me giré y me dije que eso había que bajarlo como fuera. Desde luego de abajo se ve todo mucho más fácil. Lo intento y nada. Me intento convencer y nada. Pero no cejo. Creo que lo bajé al noveno intento; luego me volví arriba del todo y lo bajé todo entero. Misión cumplida. Dado el nivel de adrenalina en sangre de esos momentos creo que fue todo un logro. Emprendo la subida y me vuelvo a cruzar con la pareja que había visto al principio, junto al Coll des Vent. No paro hasta el Coll des Pastor donde me paré para decidir la siguiente fase de la ruta. Me tiraba llegar hasta la torre de las antenas con su correspondiente trialera pero no la vuelta desde Palmanova por el paseo. La que tenía más cerca era la trialera de Bendinat, la de la enduro, y hacia allí me dirijo. No sé si fueron imaginaciones mías pero su tramo inicial me pareció mucho más limpio. El segundo tramo hasta la zona repoblada muy bonita y rápida, pero atento a algún pedruscón que te deje sin rueda trasera.

Cuando llegué a las revueltas no fuí capaz de tirarme por la rampota y eso que ya hay una zanja de dos palmos, pero creo que ya no falta mucho para vencerla. Quedan unos tramos muy técnicos que pasé bastante bien, hasta pedaleando, por lo que tuve que poner pie a tierra en solo un par de ocasiones, hasta que oí el catacrok. Miro la rueda trasera y veo el cambio doblado y enganchado en los radios. “Se jodió”, pensé. Intentaba ponerlo a sitio hasta que me dí cuenta de que se había soltado la rueda y el disco tampoco estaba entre las pastillas. Tuve que meter los pistones y encajó todo en su sitio pero no frenaba con potencia. No llegué a recuperar el ritmo pues ya faltaba poco para llegar al desvío de Génova. Me refiero al senderillo que sale a mano izquierda justo en la curva después de la última bajada más estropeada, justo donde está el pino cruzado. Los primeros doscientos metros van bordeando la ladera y tendremos que ir andando y con cuidado; después ya se desvía hacia Génova y no tiene mucha dificultad, pero hacerlo sin poner pie a tierra es un pequeño reto a conseguir. Acaba en una rampa de subida donde es ya una pista que desemboca en la calle 374 de dicha barriada. Después volver a Palma ya es cosa de niños.

Cuando pasé por delante del ONO Estadi vi un reloj de una farmacia que marcaba las tres de la tarde. “Menuda pájara llevo”, pensé. Al llegar a casa ví que no era tan tarde pero sí la una pasadas con lo que se puede asegurar que fue una salida de lo más gay. Aún así, las sensaciones bajando por la trialera fueron bastante buenas. Un día de estos me cronometro...


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...