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Blog o bloc?

En un primer momento, desde que tuve la idea de hacer público mi trabajo sobre los caminos, tuve que optar por alguna de las posibilidades que internet me ofrecía, y la encontré en los blogs. Mi elegida fue Blogger y el motivo debió ser bastante peregrino ya que no me acuerdo porqué fue ese y no otro. Plantillas adecuadas, facilidad de uso, yo que sé. Lo cierto es que desde el principio me refiero a este soporte como bloc, tal vez por una asociación fonética con el nombre original, blog, una contracción de weblog. No fui yo el único caso, mucha gente catalano-parlante aplicó el mismo principio y empezó a circular esa acepción entre la comunidad bloguera. A grosso modo podría decirse que si este soporte se parece a un bloc (de notas) y se pronuncia igual, es que es un bloc.

En Catalunya, y las Baleares, ha habido movimiento a raiz de esta polémica y hasta campañas a favor y en contra. Aunque se decidió adoptar oficialmente el vocablo bloc parece que el tema aún no ha terminado ni mucho menos. Lo que sí me queda claro es que si escribo en castellano debería referirme a la página como blog y no bloc, ya que la polémica del nombre no se ha producido para el idioma español y yo no quiero incluirme en una tendencia de la que no me siento identificado.

Todo esto ha venido porque quería corregir uno de los títulos de la plantilla a raíz de la polémica creada en torno a las alegaciones que se van a presentar al proyecto de la Ruta de la pedra en sec aprobado recientemente por el Consell de Mallorca. Este proyecto ha provocado un revuelo importante en el colectivo bikero de Mallorca, muy desunido, sin una voz común que se haga valer y tenga valor al mismo tiempo.

Cierto que hay varios clubs ciclistas que pueden englobar diversas especialidades pero la mayoría de los que se mueven por la montaña lo hacen a nivel de hobby y de pequeño grupo de amigos, no hace falta más. Por eso es difícil siquiera conocerse, pocas veces coincides con otros grupos en las salidas. Ni aún federándote se consigue un efecto de unión, veo más práctico asociarse al IMBA y crear una célula (de buen rollo) en la(s) isla(s). Eso sí puede ser un buen nexo de unión, por encima de federaciones y clubes, además de ser una voz válida contrastada en todo el mundo.

Por eso quería ampliar la lista de Forofos de la mtb que tengo en la plantilla. Si no lo hice antes fue porque en un principio puse a mis conocidos, con los que salgo habitualmente, y así ha quedado. No es que ahora crea que “merezcan” aparecer simplemente es que si no los conocéis ya por otros conductos lo podáis hacer desde este y potenciar la idea de que sí se podrán agrupar acciones relacionadas con esta actividad en nuestro entorno, como ayuda, apoyo u organización de actividades para la conservación o disfrute de los caminos de los que ahora reclamamos el libre tránsito.


Por los pelos

Hay días que no los cambiaría por nada. Y el sábado estuvo a punto de que no sucediera pero con un poco de suerte pude participar de la salida que se fraguó en la cena posterior a la reunión bikera anticierresinsentidodecaminosdelaSerradeTramuntana auspiciada por nuestro Consell Insular.

En un principio dudaba sobre si podría asistir debido a un compromiso que tenía por la tarde. Luego dije “ja ho veurem” y me presenté. Confiaba en que salieran un poco más tarde porque llegué retrasado pero estaban todos allí. Bastantes pobleros, tres toys y el resto poferos con algún incrustado de Campanet. Total, catorce si no me equivoco.

La salidita me parecía bastante ligth a priori. Subir a Tossals Verds para llegar a la Font des Prat (al Prat de Cúber, mejor dicho), ascender al Coll des Coloms (hasta que no se demuestre lo contrario y estamos en ello) para llanear después por la canal de agua hasta Cúber, partir hacia los Binis, plataforma del funicular, vuelta a la Font des Noguer, Tossals y Lloseta. Aparte de la subida a Tossals, todo plano (a grosso modo).

Me gusta el principio porque es un buen calentamiento de varios kilómetros por camino asfaltado y fácil, lo que permite, aparte de poder chismorrear con comodidad, una ascensión al refugio bastante cómoda, donde a la vez se puede forzar un poquitín sabiendo que después vas a tener que patear indefectiblemente. Pero ese trozo de pateo nunca se me hace largo, no sé porqué pero es así. A partir del desvío de la Coma se puede empezar a probar de ir montado porque, aunque parezca lo contrario, hay algunos tramos muy agradecidos. Esa es la tónica general que se presenta después de las casas viejas. Continuos subebajas, muy pedregosos, donde es una gozada intentar mantener la bici en vertical y hacia adelante al mismo tiempo. Iba contento y lo disfruté. Reconozco que con un poco más de potencia física lo hubiera disfrutado mucho más, pero aún así me lo pasé muy bien.

Llegamos al torrente donde había un fuerte hedor a animal muerto. Parecía una gran oveja descompuesta a pocos metros del vado. Desde luego no nos quedamos por allí mucho tiempo. Volvemos a cruzar el torrente por el puentecillo y llegamos enseguida al cruce de caminos. Hacia la derecha Comellar des Prat (rebautizado como Comellar de ses Cases de neu) y hacia la izquierda, Font des Noguer por el antiguo camino que se dirigía a Almallutx. Hoy en día desde la canal de agua no tiene continuación hacia abajo sino que vamos paralelos a ésta hasta el Área Recreativa. Desde la última vez que estuve han puesto unos pequeños puentes para salvar algunas caídas de aguas. Así está mucho mejor.

En la canal hubo un parón importante ya que en la bajada del coll hubo varios incidentes importantes. Como resultas de un desequilibrio Potato se golpeó un tobillo y no podía clavar el pie en el pedal por lo que decide volver por la carretera. Le acompaña Mecanoid que ya había anunciado su decisión de volver antes, así como Fibras, aunque este vuelve con Buzz por donde habíamos venido.

Ahí se aclara el siguiente tramo de la ruta. Creía, y alguno más también, que iríamos hacia los Binis por carretera pero alguien había pensado en alargarla subiendo el Coll de l'Ofre para enlazar después con la Coma de Son Torrella. Era ir por ir y decidí acortar por el asfalto para ganar un poco de tiempo y no llegar muy tarde a mis compromisos. Juanan me acompaña, no quiere patear y juntos hacemos el resto de la ruta, inédita para él. No me acababa de creer que no la hubiera hecho, ni en un sentido ni en otro. Le pongo en antecedentes y le voy comentando a grandes rasgos el itinerario. Entrada por la pista de los Binis, donde el Gran te echa y al Petit se la suda; portillo del camino viejo, ahora alterado por pistas imposibles de subida; Coll de Cards-Colers, monumento y pistorra. Como se imaginaba estamos dando la vuelta al macizo del Puig Major.

Se me hizo bastante corto el trayecto hasta el Porxo esbucat, ya con la carretera a la vista. La bajadita, pues más o menos como siempre porque en algunos tramos está bastante rota. Le metimos ritmillo a la subida por carretera que, aunque no fuera muy rápido, al menos fué constante. Pillamos la canal acto seguido y en ese terreno disfrutamos más yendo un poco más rápidos; el terreno acompaña. Solamente una pareja de senderistas y un torete importunaron nuestro avance. Ellos seguro que no se sintieron molestados después de quitarles el toro de enmedio, que andando es otro cantar. Quería pararme para mirar si veía aparecer al resto de grupo por la boca del túnel pero las ganas de ciclar me pudieron y no paré hasta el puente, y desde allí no se ve la carretera, pero calculaba que no podían estar muy lejos.

Después de la corta subida al coll ya estaba emocionado pensando en recorrer el máximo montado en la bici. La ida me había ido bastante bien y la vuelta no fué menos. Cerca de ses Cases velles noté cierto bamboleo posterior y ví que había pinchado con un pinchazo lento. Decidimos hinchar pero cerca del desvío de Pinatons, después de la última bajada larga, tuve que parar. En esas estábamos cuando apareció Pepe destacado, que les había dado caña en la subida. Tras varios intentos infructuosos de colocar correctamente la cubierta y de que llegaran a pasar casi todos pude empezar a bajar. Temía que el parón me hubiera bajado los ánimos para afrontar el descenso pero lo disfruté. No fue a gran nivel pero cumplió en cuanto a satisfacción.

Luego me enteré de que hubo varios incidentes en los tramos anteriores. Pep, un poblero, salió despedido por un terraplén y pudo ser peor que un gran moratón en una pierna y contusiones varias. Tomeu también se vió traicionado por la horquilla nueva. Decía que se le quedaba clavada en las piedras y en una de esas le despidió por arriba cayendo de cabeza sobre el casco. Afortunadamente pudo celebrar su cumpleaños el día siguiente sin más consecuencias, aunque aún le duraban las molestias de la paparra en el campillo inquero. Y parecía nada en directo.

Hubo bajas pero sin consecuencias para las arcas de la consellería. De hecho creo que es una de las que más treses he visto en la votación. Por ahora la nota más alta es la mía. No podía ser menos en una ruta enduro de estas características. De hecho salió un buen kilometraje, más de cincuenta, y no los noté en absoluto después. De hecho me sorprendieron bastante los datos del GPS con tanto desnivel acumulado (el de Tomeu, no el de Xisco, que parece que se fué por peteneras) y el propio IBP.

En tiempo se hizo tarde, las cinco en Lloseta. Me iba a venir justo. La mayoría se quedaron a comer algo en el bar, ya casi una merienda-cena fué aquello. Yo me fui pitando que me esperaba una cena de verdad.


Polvorín de na Baiana

El domingo pasado pude tener una salidita corta cerca de Palma a cuento de que la del grupo había sido en viernes y tampoco había sido tan larga, Pollença-Lluc, ida y vuelta, con alguna variante cortita, o sea, que no hubo mucho desgaste, y como después hubo buena recuperación pues como que no se notó mucho.

Por eso me levanté temprano pero como he comentado otras veces, para salir cuando sea y adonde sea, sin horarios. Me dirigí a La Vileta, para empezar desde allí, aunque no me apeteciera mucho subir las pistas y el hormigón. Por ello cambié de idea y me pregunté que tal sería subir por la trialera que da enfrente del campo de golf de Son Quint. La había bajado unas cuantas veces y quería verla desde el otro lado. Tampoco está tan mal, se puede subir a tramos. Lo que me gustó fueron las vistas desde arriba, no precisamente de la ciudad en sí, ya muy expandida al otro lado de la vía de cintura, uniendo todas las barriadas del extrarradio que otrora estaban bastante lejos del centro y muy repartidas, como la Vileta, Son Rapinya, Son Roca, etc. Ahora están anexionadas unas con otras mediante nuevas urbanizaciones formando ya un todo. Y precisamente los campos de golf nuevos conforman una barrera a esa expansión hacia nuevos y elitistas territorios de la sierra y evitan que puedan reproducirse otros Son Vidas. Precisamente este tipo de instalaciones tienen muchos detractores en la isla pero al menos es una “barrera verde”.

También se nota mucho la reforestación de toda esa zona. Con el paso del tiempo empieza a vislumbrarse el futuro bosque. Pero aún queda bastante, y eso que hará ya unos doce o trece que se produjo el incendio que la asoló. Era una de las zonas que más solíamos visitar aunque hay que decir que las pistas de la sierra estaban bastante rotas; fué después de los incendios que se acondicionaron para poder pasar con los vehículos de emergencia en caso de necesidad.

Por ejemplo, esta que comentamos de la Vileta, llegaba hasta la barrera del Pujol del Gat (donde está la torre de vigilancia), pero después había que cruzar caminando hasta el otro lado donde había un hermoso camino de tierra enmedio del bosque para bajar hasta la carretera de Calvià. Al desaparecer la arboleda el camino se erosionó de tal manera que hoy en día es una trialera rocosa de difícil paso y sin haberse podido recuperar el bosque que la protegía.

Precisamente la bajé ese día, llegué hasta la carretera y me dispuse a atacar las rampas de cemento hasta el Coll des Pastor. Ésta también era una de las buenas. Solía subirse por la que hoy tiene un cable y muchos prohibidos en la primera curva después de los cazadores y las dos estaban bastante mal. Pero se hacían. Tenía que decidir la vuelta y me planteé posibilidades, pistas rápidas, trialeras... Me queda el polvorín. El día que me decidí hacerlo me echaron en el camino de abajo. Si lo hago desde arriba y me pillan no volveré a subirlo, digo yo. Y me voy a hacerlo. Sabía de donde se toma aunque la última vez que pasé ví que habían quitado la fita del camino. Me voy para allá y me tiro para abajo y lo que me voy encontrando es un camino de carro en muy malas condiciones, eso sí, que se dirige hacia ese vacío que tengo a mis pies. Auguro un buen metraje mientras el camino va bajando cambiando continuamente de dirección. Me gusta mucho pero la falta de mantenimento le quita esplendor y le añade un poco de suspense al no ver claramente el piso y te hace estar en tensión continua.

Al final acaba en el fondo y a tramos parece una torrentera, aunque enseguida llegamos a las edificaciones del antiguo polvorín. Voy a ver los almacenes y las garitas y también hay una casa aunque parece deshabitada. Solamente me quedaba volver por el camino asfaltado y esperar a no toparme con el guarda, si es que aún pululaba por allí. Lo dudaba porque aunque hubiera sido adquirido por una empresa inmobiliaria (esa fue la noticia en su día), tampoco hay mucho que proteger, aunque el troglodita sigue en la cueva con su despliegue de material alrededor. Al final, junto a la cantera, colgado de un árbol, hay un letrero de mala muerte con la inscripción “camino particular”. Nada que haga referencia a la nueva propiedad.

Me habían dicho que había un camino que atravesaba desde este valle hasta la zona militar, y creo que lo ví de arriba, pero no pude verlo abajo. Exploré una pista pero por la altura de las peñas circundantes no lo ví claro. Y en el polvorín menos. Así y todo subí por la pista de la cantera, la que empleaban los camiones para ir subiendo el material de relleno para su restauración y desde lo alto seguramente es posible llegar al cuartel pero no hay camino, o sea que lo dejé estar.

Ya véis, minirruta que seguramente muchos conoceréis pero que yo nunca había hecho. Y es que buscando un poquito siempre podemos conocer cosas nuevas, a veces delante mismo de la puerta de casa, como quién dice.


Resumen de la reunión de ayer

En grandes líneas ...

El documento que se ha redactado de alegación parece correcto y justo. Se va a usar como base para presentar alegaciones por diferentes vías. Sabemos que el Pla d'Ordenació está elaborado con criterios únicamente técnicos y que desde la consellería son "sensibles" a nuestras reclamaciones. Están a la espera de que solicitemos una reunión con la consellera en la que recogerá nuestras alegaciones y las harán suyas para la modificación del Pla d'Ordenació.

Paralelamente se inicia una campaña de recogida de firmas, dejando de lado la recogida de firmas iniciada por Internet debido a su nula validez legal. El Xaragall como asociación excursionista, ya tenía iniciada la recogida de firmas y las hojas se distribuyeron a los representantes de la tiendas para que todo ciclista que pase por ella pueda firmar.

Se eligió a un grupo de cinco personas que representen a todos y que se reúnan con Julve. Esas cinco personas cubren lo que creemos que es todo el espectro del mountain bike en Mallorca.

-Federación
-Tiendas
-Clubes
-Asociación de excursionistas
-Ciclistas no federados e IMBA

Yo iré en representación de los ciclistas no federados y si es posible como representante del IMBA. Me he puesto de nuevo en contacto con el IMBA para saber si puedo ir en representación de la asociación o en su defecto que envíen a alguien que represente a la asociación. Dependiendo de como vaya la reunión con la Consellera, la comisión informará a todo el mundo y se decidirán adoptar otras medidas de presión como presentar las firmas donde sea, manifestaciones,..

Un grupo de los que estábamos allí comentamos la posibilidad de formar un grupo de trabajo del IMBA aquí en Mallorca. Invito a todos a que formeis parte de él.

Unos apuntes míos: Sería muy pretencioso y bastante iluso por mi parte si pensara a estas horas que todos los bikeros de Mallorca están en pie de guerra, que todos leen el foro o repasan cada lunes las peripecias de otros a través de la red. Ni que todos se pasan las tardes en las tiendas de mtb. Ni aprop fer-s'hi. Hay muchos niveles de afición y estoy seguro de que muchos aún no se han enterado.

Algunos pensarán leyendo el panfleto anterior que algún grupito se ha autoerigido como portavoz de sus reivindicaciones sin él comerlo ni beberlo. Nada más lejos de la realidad. Si ha habido movimiento desde el principio es por el carácter de urgencia que la situación requiere, al existir un plazo fijo para la presentación de alegaciones. Y si ayer nos juntamos los que nos juntamos no fué nada más que porque éramos los que estábamos enterados (lógicamente a nivel de grupos no vinieron todos, está claro) y por la necesidad de acordar algo en concreto después de divagar unos días en los foros. Prácticamente todos íbamos a nivel particular, no representamos a nadie, la inmensa mayoría, bikeros de a pie (muy mal dicho, pero se entiende).

Por tanto, que nadie se sienta “dejado de lado”, puede expresarse en cualquiera de los medios que han abierto los diferentes grupos y, por supuesto, iniciar las acciones que considere oportunas a nivel particular. Lo único que digo es que en esa reunión se acordó una manera de actuar (más bien refrendar la idea original del grupo que originó el revuelo) en pro de aunar esfuerzos y ofrecer una imagen de unidad y fuerza que, si se da el caso, habrá que demostrar en la calle. Y no valdrán remilgos.


P.D. El resumen de la reunión no es mío, sino de Tomeu Toys, por tanto, cuando dice "yo iré en representación de los ciclistas no federados..." se refiere a él, no a mí.


II Torrada

Al menos para mí así fué. No sé si se habían reunido con anterioridad pero yo solamente he ido a dos. Además en ésta se celebraba un acontecimiento privado y confirmé mi asistencia encantado. Por el lugar donde se celebra toca Pollença-Lluc, el camino de la discordia. Uno de ellos.

Nos vimos en el aparcamiento de la rotonda un grupo no muy numeroso, con algún novel, Juan, amigo de Fibras. El resto, de los habituales de la mañana. Digo esto para diferenciarlos del resto de habituales vespertinos, con los que se hace difícil coincidir, aunque había alguno que pica de los dos platos. Debido a un pinchazo de Fibras el grupo se fragmentó y yo me quedé con Juan, con el que hice el primer tramo asfaltado de la ruta. No me esperaba encontrar la barrera abierta y no lo estaba, pese a las últimas noticias que se tienen del tema. Fué allí donde vimos a los últimos del grupo de delante. Subimos por el GR. Preveía que podría superarlo sin muchos agobios aunque me había ofrecido para subir por el camino ancho. Mi acompañante, como no había estado nunca por allí, no sabía qué opción tomar y al final se encontró que tuvo que subir andando la mayor parte del recorrido. Ya sabe lo que hay para la próxima.

Nos reagrupamos los que quedábamos arriba en la barrera pequeña de madera para hacer el último tramo por el bosque y ya no dejar la pista hasta la barrera de Binifaldó, la cual subimos a buen ritmo, con Potato en puestos de cabeza aunque fuera con la DV. Jromán y Botets quisieron quitarme alguna pegatina pero no me pasaron lo suficientemente rápido (no lo ví pero seguro que cogieron algún atajo para acortar).

El GR se desvía hacia el Coll des Pedregaret para tomar un senderillo en la barrera, obviando la pista que sale y llega al mismo lugar. Lo encontré muy asequible, en contra de lo que recordaba del último paso. Si fué con la doble debía ir aún bastante desconfiado con las calas, o ni siquiera las empleaba. Ahora en cambio, me encontré más cómodo y solamente con algún paso un poco comprometido. Fué allí donde se la piñó Juan. Debió caer de frente porque dijo que se había golpeado el pecho con el manillar. De todas maneras, la cosa no pasó a mayores.

Pepe me comentó arriba si quería ver la ermita y la verdad es que nunca había pasado. Fuimos a verla todos. Todos menos uno, Bonus, que no sabíamos si estaba delante o detrás, pero que supusimos que lo encontraríamos en Lluc. La ermita de Son Amer tiene un caminillo directo desde abajo que cruza la pista en una ocasión. El segundo tramo es el que se suele utilizar para bajar a la carretera.

Para acabar de completar el periplo subimos al refugio de Son Amer, que me pareció que estaba cerrado, dispuestos a afrontar la bajada de la mejor manera posible. La verdad es que la primera vez que hice ese camino me sorprendió muy gratamente y ayer no defraudó. Además tuve la ocasión de observar cómo se traza en las curvas como es debido. Aunque una cosa es verlo y otra hacerlo.

Comimos y bebimos algo en la plaza. Juan apareció por allí. Se había perdido al inicio de la bajada y aunque Tomeu había esperado en el cruce de la ermita, no llegó a verlo. Tras la última subidita hasta la carretera, donde más de uno sudó, nos volvimos a separar. Había comentado en la ida a ver si íbamos a dar una vuelta por els Pixarells y bajar por el Camell pero no se secundó la idea. El Camell es imbajable, según dicen. Si ellos lo dicen..., yo fuí una vez pero no me acuerdo. Pepe decía no se qué de un sendero. Vamos a verlo, pues.

Salimos de la carretera a mano izquierda pasado el cruce de la pista de la Cometa des Morts y nos fuimos moviendo por un sendero, camino empedrado a tramos, fitado y marcado, siempre cerca de la carretera. Pasa por els Pixarells, donde está el grupo de mesas, y vuelve a salir a la carretera por un portillo para inmediatamente volver a salir para serpentear hasta el túnel y pillar la pista que pasa por el refugio (que por cierto, no tengo en mi lista) y ascender al camino principal de arriba, junto a la Alzina de Binifaldó. Sabíamos que sería duro pero no fue insalvable, pudimos superarlo.

Bonus preparó la cámara y el grabador. Pepe iba a hacer de sparring. Yo iba detrás con Juanan. Pasamos por todos los tramos empedrados y luego a por los zigzags del bosque. Los disfruté. Lo que está claro es que nos divertimos como niños, como queda constancia en el video de Juan (no se ve pero se oye).

Rematamos por la parte llana para acabar de exprimir la maquinaria y quedarnos como suele decirse, a ple, antes de ir a dar buena cuenta de los choricitos, el lomo y las patapollo.


Firmas

Con motivo de la reciente publicación en el BOCAIB del decreto regulador del uso de caminos públicos en Mallorca en el que, debido, a mi modo de entender, a una excesiva pormenorización de los objetivos se han llegado a conclusiones demasiado fragmentadas, es decir, conclusiones que no se ajustan a realidades. Las conclusiones son que se restringe la circulación de bicicletas, en nuestro caso concreto, en la mayoría de tramos en que se han dividido las etapas de la Ruta de la pedra en sec.

Este proyecto nació ya hace años con el lema “Camina por Mallorca” tal y como está expresado en los carteles que están repartidos a lo largo de la ruta, y ya en ellos se especificaba que su uso es solamente para senderistas, aunque en otra esquina del mismo está rotulado que pueden circular senderistas y caballos. Tal contradicción supongo que pensaron que quedaría resuelta en el texto definitivo del proyecto. Este texto está redactado por una serie de titulados que han recorrido la ruta metro a metro tomando nota de todas las deficiencias y características para lograr conformar una ruta de calidad. No dudamos de su trabajo, que parece concienzudo, y del que no extraemos valoraciones técnicas sobre el uso y circulación de la bicicleta en la ruta, por lo que concluyo que son valoraciones políticas las que decididieron a priori sobre lo que puede y no puede hacerse. Situación que se ha mantenido en la redacción definitiva del proyecto.

Si nos atenemos a estudios técnicos ya realizados en otros lugares del mundo solamente podemos sacar la conclusión de que la bicicleta es un vehículo muy apto para circular por caminos abruptos, impulsado por nuestro propio esfuerzo, no contaminante y poco erosivo, desde luego no más que un caballo o un senderista.

Si tenemos en cuenta que nos estamos moviendo en una isla, con todo lo que ello conlleva y perjudica, y que la mayor parte del terreno por donde podemos transitar es de propiedad privada, este proyecto supuso para algunos una pequeña esperanza de que algunos tramos conflictivos quedaran definitivamente abiertos al paso para su uso y disfrute. Ahora vemos que esa ilusión pudo ser vana. Excesiva restricción, no sabemos en base a qué motivos.

Leyendo el texto no queda más que felicitar a sus redactores por el trabajo realizado y el empeño demostrado pero también decir que la ruta es solamente una parte muy pequeña del territorio y que hay que verlo en su conjunto. Está muy bien poder recorrer los encinares de grandes fincas como Planícia o s'Arboçar pero por hacerlo no daremos vida a estos territorios, a día de hoy abandonados, con todas las actividades que se realizaban antaño sin posibilidad de retomarse. Solamente la caza y el turismo parecen mantener la actividad de estas propiedades. Toda la recuperación de elementos etnográficos es muy loable pero es como ver un museo al aire libre, como una representación de aquello que un día fué pero que no se va a volver a repetir.

Por eso no entiendo muy bien lo de campaña mediática a todos los niveles. El excursionista que quiere ir a la montaña va, con ruta GR o sin ella, y aprende a apreciar esos valores que se pretenden impulsar. Que se haga a nivel de turismo me parece bien, pero a nivel general, creo que no hace falta atraer a quién no se acerque de por sí.

Por todo ello, para los que desde nuestra ignorancia y buena fe, pensábamos que este hecho nunca llegaría a producirse, se ha abierto una página en la que se puede firmar para expresar el desacuerdo con las restricciones de circulación de bicicletas en la ruta. Todo el que quiera puede expresar de esta manera su apoyo sin ser óbice para que, si quiere, presente sus alegaciones de manera particular.

Creemos que es posible la rectificación del texto ya que es una cuestión que se ha debatido con anterioridad en otras comunidades autónomas y así lo han comprendido las autoridades pertinentes. Los excursionistas ciclistas (en el orden que queráis) aunque vayamos disfrazados y pertrechados, no somos energúmenos. Si hacemos lo que hacemos y vamos donde vamos es porque amamos tanto la montaña como la bicicleta, o viceversa, siendo los primeros interesados en que se conserve, al menos, tal cual está.

A mí también me gustaría más Formentor sin chalets o Cala Tuent sin urbanización, pero qué le vamos a hacer.


La petita Costera

A ver, ¿por dónde empiezo?. Hoy está difícil. Tenía que salir el sábado, eso estaba claro. Y la peña por ahí, de travessa.¿Quién queda? Pues, aparte de Pepe, nadie más da señales de vida. Entonces era el día perfecto para ir a trescar. Propuse varios itinerarios por Sóller como excusa para rutear un rato con el resto de peña.

Nos vimos allí e hicimos la primera parte de la ruta juntos. Sa Capelleta hacia el Mirador de ses Barques y Bàlitx d'Amunt y d'Enmig, a merendar a la fuente. Debo decir que fué el día que me pareció más corta la subida. No se porqué pero sin darme cuenta ya estábamos en el Coll d'en Pastor. Después de la merienda nos despedimos. Podríamos haber hecho la ruta hasta Cala Tuent con ellos pero las ganas de investigar podían más.

Tiramos para arriba para coger el desvío de la Tanca des Bous por una pista ancha que sube en sus primeros metros y después baja sin pausa hacia ese rincón. Existía un antiguo camino empedrado del que solamente restan unos tramos que la construcción de la pista respetó y que pudimos ver parte cerca del pozo pero que solamente utilizan los animales y no está suficientemente marcado. En el porxo nos entretuvimos en buscarlo y en retratar todos los elementos que instalaron allí, pozo, abrevadero, sesteadores, la mayoría de las veces aprovechando sabiamente lo que la naturaleza podía ofrecerles. Animales no vimos ninguno por la zona pero puedo asegurar que haberlos, haylos.

Llegamos al final de la pista y te encuentras una tapa en el suelo, cerrada. Ahí me lié. Contaba cosas de Gesa, de una línea eléctrica, no, no no. Se trata de un simple pozo. Me confundí con un tramo de pista que hicieron hace unos años cerca del Coll de Biniamar, por donde veíamos ascender pesadamente a nuestros amigos, para realizar unas catas del terreno y evalúar la posibilidad de hacer un túnel por donde transportar el agua de la fuente de la Costera hacia Sóller. La construyeron para poder transportar la maquinaria necesaria para ello. Como ya sabréis, la opción final elegida fué llevar el agua por una conducción submarina hasta el Port de Sóller. Es posible también que sea ése el motivo que la pista del coll sea tan ancha, que sea tan diferente el camino en un lado y en otro. Lo cierto es que la pista del coll tiene tres ramales. El primero sale muy cerca de las casas y va paralelo y muy cerca del torrente. Lo veíamos muy bien desde arriba. El segundo está a media subida y el tercero casi arriba. Los tres parecen ir a ningún lugar. Lo cierto es que no sabría decir para qué fin fueron trazados. La próxima vez que pase por Bálitx d'Avall habrá que preguntarselo a la madona.

No vimos continuación directa desde el final de la pista y nos fuimos a investigar unas fitas esparcidas por los bancales ya abandonados. A mí me parecía más bien una bajada hacia el torrente, dando la espalda al Puig de Bàlitx, por eso dudé desde el principio. Convencidos del error reemprendimos la búsqueda desde la pista en dirección al mar y no tardamos en encontrarla. Está a la vista; andando no te la pasas, pero bajando en bicicleta es otra cosa, no puedes desviar la vista del suelo.

Fuimos subiendo hasta encontrar un tramo de camino en muy buenas condiciones pero es como un espejismo en el desierto, desaparece de repente y debes seguir las marcas repartidas por doquier, no en vano ésta es una de las excursiones más renombradas de la isla y precisamente ese duro tramo de terreno lapiaz se presta a extravíos ya que no tienes referencias de hacia dónde vas. De repente, en la parte más elevada del recorrido, con algo más de visión del terreno, se ve, y bastante abajo, nuestra meta, el Coll de Cala Ferrera. Mencionar que algunos autores, digamos de los consagrados, lo citan como Coll de la Cordellina o Na Cordellina. Yo no ví ni una cosa ni otra, ni calas ni cordeles, o sea que no sé a quién dar la razón. Lo dejaré como el de la cala.

Cuando lo ves por primera vez sientes un alivio, todo hacia abajo. Craso error, porque eso significa que aún queda mucho por bajar, y hacerlo con la bici a cuestas es bastante incómodo. Hay que seguir las marcas correctamente porque estas te encaminan directamente al Pas de l'Heura, el único punto donde puedes salvar el escalón en que acaba todo este lado de ladera con cierta comodidad, y con bici, seguro. El estrecho comellar a los pies del paso es el que se utiliza para subir a lo alto del Puig de Bàlitx.

La pega es que cuando llegas al paso te das cuenta de que el coll está ahora muy arriba. Parece como si mientras vas ascendiendo por la ladera tu moral siguiera aún bajando por su propia inercia. Quería llegar arriba sin parar y al final me costó más de lo que pensaba. El tipo de calzado tampoco ayuda. Patinas en las rocas y patinas en la tierra. Pero llegamos arriba a pesar de todo. Aquí también estaba un poco confundido ya que no supe reconocer en un primer momento la mole que teníamos sobre nuestras cabezas: el Penyal Bernat del Joncar.

Objetivo cumplido. Sabíamos que ahora todo sería mucho más fácil aunque ninguno de los dos hubiera hollado ese camino; ni siquiera andando. Tiene un primer tramo dificultoso debido a la excesiva pendiente y ya al entrar en el pinar algún que otro paso comprometido, con saltos en las rocas y pinos atravesados. En general permite su circulación. Acaba como tal cerca de una barrera, ya sobre el camino de carro. Este sube ascendiendo pero solo para llegar hasta la última casa de la zona, toda ella dominada por el olivar, y conocida como la Illeta, que tenemos a nuestros pies.

Podemos optar por hacer un descenso rápido por el camino ancho, siempre con las debidas precauciones porque seguramente encontremos algún vehículo que baje o suba. Cerca de las casas de Es Sementaret, con una miranda natural que no vimos (desventajas de ir en bicicleta), existe un pequeño tramo de camino antiguo empedrado, que tampoco vimos, que salva unas cuantas curvas del camino ancho.

A los pies del Penyal Bernat de s'Illeta el camino está asfaltado hasta el Coll de s'Illa. Desde este punto, si hubiéramos tenido tiempo, podríamos haber bajado hasta ses Puntes a darnos un bañito o hacer una visita a la Torre Picada. Pero era tarde, nuestra exploración por la tanca y el trayecto hasta el Coll de Cala Ferrera habían durado más de lo previsto y, aunque no teníamos hambre, optamos por llegar a Sóller directamente.

Sé que es un trayecto que no se va a realizar asiduamente aunque se han hecho peores en cuanto a dureza se refiere, pero aquellos en que hay que arrastrar la bicicleta a través de la vegetación se hacen especialmente duros, y en ese lugar es bastante salvaje, aunque no me arrepiento en absoluto de haberlo hecho. Era uno de aquellos que siempre tienes en mente cuando piensas dónde puedes ir que no hayas ido.


El Cubo de Tirme desde el espacio

Malas noticias

AVIS IMPORTANT.

El Ple del Consell de Mallorca el dia 11 de Juliol aprova inicialment el "Pla especial d'0rdenacio i protecció de la ruta de la pedra en Sec"

Aquest pla regula els usos d'aquesta ruta que travessa tota la serra de tramuntana des de Pollença fins Andratx i amb les seves variants agafa gran majoria dels camins de la serra.

Es defineixen tres tipus de usos al llarg de la ruta.

P) a peu

P-C) a peu i a cavall

P-C- B) a peu, a cavall i amb bicicleta.

La majoria de recorregut es apte per anar a peu o a cavall i nomes els trams urbans i asfaltats son aptes per anar amb bicicleta.


Exemples:

Tram de Port d'Andratx la Trapa

Nomes es pot anar amb bicicleta per dins el port d'andratx i per el nucli de Sant Elm, tot i que majoritàriament el recorregut es per pistes amples aptes per vehicles tot terreny.

Tram de Lluc a Pollença
Nomes es pot anar amb bicicleta per dins l'aparcament de Lluc algun tram que el camí coincideix amb la carretera de Pollença i per els carrers del poble tot i que sigui una antiga carretera sense asfaltar de titularitat del Consell.

de Valldemosa a Orient

Nomes es pot anar amb bicicleta per dins Valldemossa, Bunyola i els trams de carretera general, tot i que passi per camins de carro i pistes amples amb molts de trams.

Existeix un termini d'informació publica de 45 dies per presentar les al·legacions que s'estimin oportunes

Aquest pla d'ordenació es pot consultar es pot consultar a la pagina web. www.Conselldemallorca.net a la secció del departament de Medi ambient.


EL DIA QUE ET MULTIN O ET TREGUIN A FORA DE LA MUNTANYA NO ET QUEIXIS, ARA ES EL MOMENT D'EVITAR-HO


El cubo de Tirme

El jueves, con la excusa de acompañar a mi hijo al gimnasio, cogí la bici y, sin rumbo fijo, me fuí hacia es Rafal Nou. Por allí pasa el torrente de na Bàrbara, pegado al colegio Sant Josep Obrer, debidamente encauzado y cementado, por lo que tuve la tentación de meterme y recorrerlo hasta donde fuera posible, pero no lo hice. Seguí por la superficie y me encaminé hacia las nuevas (entre comillas) barriadas al otro lado del Camí Salard, Son Gibert. Un nuevo poblado de VPO's con alguna pretensión de modernidad que rodea por completo el seminario.

Al fondo de la calle nos topamos con otro torrente, el torrent Gros, que separa los municipios de Palma y Marratxí, al que vamos siguiendo su vera por calles y solares aún sin edificar. Cuando tuve que meterme en su lecho me topé con un pastor de cabras y su rebaño en uno de sus paseos diarios. Por lo que ví todas necesitaban ordeñar por lo que supuse que ese hombre puede que viva aún de vender leche de cabra, y que haya gente que aún compre leche de cabra.

Llegé finalmente a la calle Aragó y seguí por la carretera hasta el Pont d'Inca Nou donde me metí en la urbanización para encontrar el paso subterráneo hacia los terrenos de Son Macià Negre. Después de ir a ver las casas salí a la carretera vieja de Bunyola y giré por el Camí d'Establidors. Podría proseguir la descripción de la ruta pero buscando información encontré un artículo de la revista Pòrtula, en el número 251, que se adapta como anillo al dedo a lo que hice, y creo que mucho mejor redactado y documentado de lo que sería yo capaz, así que, con (o sin) su permiso lo voy a reproducir.


Camí de sa Fita

Avui visitam, de la mà de l'estimada Pòrtula, una regió poc coneguda de Marratxí, plena de contrastos, situada en el cantó nord-occidental del terme, al Pla de Son Nebot. En aquesta planura, antigament de gran riquesa agrícola i poblada de notables possessions, hi conviuen a la força les despulles d'un món esvaït i el nou ordre modern (ja!), representat per les urbanitzacions camperoles estil «Marratxí profund», els xalets ostentosos i les infraestructures relacionades amb Son Reus.

La contrada manifesta l'empremta, silenciosa però potent, del pas del veí torrent gros, que fita el nostre terme municipal en tot l'extrem de ponent. Tot el Pla de Son Nebot és fill del torrent, que es forma per les aportacions dels de Bunyola i Esporles, que s'entreforquen prop del km. 8 de la carretera de Sóller, dins el terme de Palma. La presència del torent fa que diferents camins confluissin en els ponts o guals sobre el torrent, situats en aquesta contrada prop de Son Reus.

No queda clar si el camí de sa Fita rep aquest nom perquè condueix a la propietat de sa Fita, situada a mitjan recorregut, o si obeeix al fet que la via acaba en el límit del terme municipal, en la confluència del camí de Son Frau i el camí de sa Cabana des Frares, cruïlla important on segurament s'hi plantaria una fita de terme, com passa a altres indrets semblants. Que nosaltres sapiguem just se'n conserva una d'aquelles marques territorials, la situada el km. 1,5 del Camí de sa Comuna, a Son Orlandis. Aquest camí té una llargària d'uns 2,800 km, entre «es pont» de Can Bronquet (km 4 de la carretera Vella de Bunyola) i la cruïlla del camí de Son Frau. Hi podem afegir una 350 m. més de recorregut d'enllaç entre aquest punt i la carrretera de Sóller.

Curiosament, tant a l'inici com al final de la ruta apareixen uns hostals de camí, on podien romandre o reposar els transeünts que feien ruta entre la part forana i Ciutat. Parlam de l'hostal de can Mosson, al nord; afectat per l'aixamplament de la carretera de Sóller i els de can Bronquet i s'Hostalet, al sud, un a cada banda d'es pont.

Can Bronquet, tota una relíquia, s'emplaça en la confluència del camí Vell de Bunyola i els de Sa Cabana i Son Macià, aquest últim, malauradament, trastocat per la urbanització. Conserva les típiques porxades estalonades per pilons de pedra, la cisterna i un banquet, l'ombra d'un lledoner i el rellotge de sol, vitenc i extern al món. Ens serveix Can Bronquet de referència de partida, cap al pontet de la carretera de Bunyola, situat a 200 m a l'est. A la dreta del pont s'inicia el camí de sa Fita, indicat per un rètol, una pràctica poc freqüent a Marratxí.

Les primeres passes ens mostren un «paisatge» de parcel·les edificades, el redol conegut com Can Buc. Passam vora les cases, abandonades, de Son Josep i al cap d'uns 500 m. de camí afinam, a la nostra dreta, un brancal que entra al Pla de Son Nebot i arriba a la urbanització del camí d'Establidors. Deixam la companyia del torrent Gros que fins ara corria al nostre costat, acanalat entre tapials, i assolim l'indret de les cases de Can Buc Vell i Can Canut. A mà esquerra s'estenen els terrenys de Cal Rei i sa Tanca de Can Buc, farcits de casetones “perfectament integrades en el seu entorn”. Arriba per la dreta el camí d'Establidors i just en el km. 1, el camí de Son Nebot, un gran casal del segle XV, envoltat d'horts de tarongers. Conserven bells detalls arquitectònics gòtics i renaixentistes.

Deixam a mà dreta l'accés a Can Calet, fitat per dos lledoners, i ens situam, a poca distància, a la cruïlla amb el camí de C'as Sastret, ben indicat. Tal camí du a C'as Sastret, perdut entre sementers, i també a sa Fita, situada prop de la cruïlla. Una llarga recta del camí defineix el darrer tram del camí de sa Fita, que sembla partir decidit cap a les muntanyes de Valldemossa i Bunyola. La dreta del camí és ocupada per les terres «urbanitzades» de C'as Teixedor Vell, on es conserven encara les cases de la possessió.

A poques passes afinam a la dreta, entre pilons de pedra, l'entrada a Can Garriga, accés pròxim a uns vells sestadors de bestiar. A uns 250 m. lluny apareixen les sorprenents cases de Can Garriga, d'arquitectura més urbana que pagesa, d'estil eclecticista al buc senyorial, del segle XIX, i d'arquitectura tradicional a l'ala nord, que integra les cases pageses. Un jardí, ara abandonat, s'emplaça davant les cases, a l'esquerra de la carrera, d'un empedrat regularment conservat.

El camí passa per davant les cases de Can Canut, emplaçades a la nostra dreta. A l'esquerra, una desviació du a la urbanització de Can Garriga, que ocupa la vorera del torrent Gros, i és tot un exemple de la incoherència dels nostres urbanitzadors, polítics, i colonitzadors. Topam, finalment, amb la nova rodona de la cruïlla del camí amb el de Son Frau, que arriba per la dreta. Un vial ample, per l'esquerra es dirigeix a les instal·lacions de Son Reus i a la carretera C-711, de Palma a Sóller. En plena cruïlla s'està edificant el Parc de tecnologies ambientals, que tractarà la recollida selectiva. A Can Canut, s'hi ha creat el «centre d'Educació i informació ambiental» relacionat amb les instal·lacions esmentades

Al fons podem veure les grans cases dels dos Son Reus -de Dalt i de Baix- i en contrast, les torres de la incineradora de Son Reus. Com seran les possessions del segle XXII? Preferim refugiar-nos en el temps esvaït que marcava el rellotge de Can Bronquet, mercès!.


Garbeando

Algunos días, cuando no me apetece tostarme más de la cuenta, me voy a pasear por Palma, y cuando digo Palma, me refiero a la propia ciudad. Normalmente, debido al trabajo, suelo estar dando vueltas por la isla por eso a veces me lo tomo con calma por las calles del casco antiguo, aprovechando las restricciones de circulación de vehículos existente. Y si tengo que moverme por zonas más comprometidas voy por la acera a paso de peatón.

Tengo cerca de casa un ramal del carril bici del paseo marítimo por lo que suele ser mi punto de partida. En ese caso así fué y tomé el ramal del marítimo de ida y de vuelta. Al llegar al Born entré por las calles peatonales con la intención de subir las escaleras del Pas d'en Quint pero desistí por la gran cantidad de gente paseando a esas horas. Es mejor ir un domingo por la mañana con tranquilidad.

Subí por la cuesta y me encontré a ToniXXL bajando con el coche. Él se ha apuntado a la travessa y le planteé algunas dudas que tenía. Quedamos en vernos en alguna de las etapas. Crucé por Cort y volví al Parc de la Mar, para constatar que persiste el problema de la contaminación del lago desde los primeros tiempos. Recorrí Dalt Murada hasta las Avingudes y me detuve en el antiguo solar de la caja de reclutas. Desde la entrada se observan unos arcos semitapiados al fondo. No me acuerdo de haberlos visto antes aunque es posible que antes de derribar el edificio de viviendas militares no fueran visibles. No sé si se trata de un puente antiguo, túneles con finalidad militar u otra especie de construcción que no acierto a descifrar.

Di un garbeo por las callejuelas, bastante tranquilas a esa hora, hasta Sa Gerreria, más conocido como el barrio chino, objeto de una profunda reforma urbanística, hasta volver a salir al carril bici del paseo. Esta vez tomé hacia el Portixol para llegar hasta Can Pastilla. En la zona des Carnatge exprimí los pedales y sudé un poco la camiseta, pero solo para poder decir que sí había hecho un poco de deporte.


Rutón

El sábado hubo de todo, menos compañía, de todo. En principio estaba (casi) programada una ruta por Esporles y me parecía bien pero a última hora se descuelgan con una salida de entreno para ir a Vallnord con los deberes hechos. Pero iban a ir pocos, de los demás no se supo. Solamente Yarik comentó algo pero para salir a horas intempestivas. Bueno, tengo cosas pendientes por la Fita del Ram y es hora de encontrarlas, aunque sabía que no se harían todas en un día.

Me decido a cruzar Palma para llegar a Establiments y subir por Bunyolí. Es el acceso clásico, por único, a la zona de Sobremunt, y hacia allí me dirijo. Quería subir hasta la carretera con plato mediano pero unos pinchazos en la espalda me aconsejan engranar platillo en las últimas rampas. Después se me pasaron y ya no me acordé más del incidente.

En la barrera de Sobremunt me encuentro a dos bikeros y aunque no los reconozco a la primera me suenan de algo. Ya. Forman parte de un grupito de funcionarios (después me lo confirman) y conozco a alguno de ellos, aunque no de ese primer grupo con el que me acoplé para empezar a recorrer las montañas de la sierra.
Ellos ya bajaban, yo seguí subiendo hasta las antenas y más. Mi primer objetivo era la pared seca. Había que encontrar el sendero que viene de la casa de neu y que se dirige hacia el Pas des Cego. No lo ví claro. En principio podría decirse que hay una especie de senda al otro lado de la pared aunque no es muy visible. Lo que sí parecía seguro es que tiraba hacia arriba y que no sería muy ciclable. Lo descarté por ese motivo. Iría por el otro lado y montado. Aunque un poco más adelante hay un hito grande al lado del camino no me despejó las dudas que tenía y continué rodando.

Encontré los siguientes hitos que nos indican la subida a la cima y tiré hacia arriba aunque pronto me dí cuenta de que no era la misma que solemos hacer. Efectivamente, había que seguir marcas y no muy claras, pero tenía la convicción de que se dirigían a la cima aunque en muchos tramos no existía el sendero. En esa zona se encuentra el Avenc dels Ermassets. Impresionante. Me asomé pero ni siquiera se vislumbra el fondo. Tiré algunas piedras y los sonidos se pierden a mucha profundidad. No haría una nocturna por allí ni loco. Un poco más arriba se junta este sendero con el que conocía, muy cerca de la cumbre.

Hombre, territorio conocido por fin. Veo el otro sendero que viene de la Bassa de Son Vic y la pared enfrente, justo debajo del geodésico. Se me enredan los recuerdos. No podría asegurar que la hubiera saltado alguna vez pero ya puestos en el otro lado, diría que sí. Para variar tampoco hay sendero. Solamente algunos hitos que no indican una dirección clara y es por eso que tomo la equivocada, hacia la derecha, lo que me obliga a volver andando al punto inicial y bajar en sentido contrario al que lo hacía llegando en un plisplas a la casa de neu. Ya me voy acordando.

Bien, este es el punto al que debería haber llegado si hubiera continuado por el sendero? que buscaba cuando salté la primera pared, hacía ya rato. Veo el camino claro y pedaleo unos minutos intentando encontrar el desvío del Pas des Cego. Creo que no me acerqué ni de casualidad. A los pocos metros se empina y trepa por las rocas por lo que deduzco que va a continuar de ese modo lo que me hace volver atrás hasta el clot y seguir bajando por el camino principal. Llegas a otro llanito con un rancho de carbonero y, no se porqué, tiro hacia la derecha, y ahí la pifio. Estoy perdido al menos un cuarto de hora. Imposible que esté por allí la bajada, estoy muy cerca de los cortados y no tiene buena pinta. Vuelta atrás. Desde luego no fué mi día; en todos los desvíos me fuí al lado contrario.

Vuelvo al rancho y veo la continuación claramente y justo pasas las primeras rocas aparece la bajada, enorme, espléndida, ante tus ojos. Me lanzo y voy disfrutando como un ermasset y hasta en algún tramito que no supero a la primera vuelvo a subir y lo acabo. Los descenders se reirán de lo fácil que es pero estoy satisfecho porque hice lo que pude de la mejor manera y más yendo solo. Creo que mi reto sería encadenar la bajada entera de un tirón.

¡Qué bueno! Llego abajo satisfecho y sin darme tiempo a asimilarlo paso por el portillo de la pared seca (que forma en ese punto un ángulo bastante extraño) y es donde hay unas indicaciones muy borrosas sobre la piedra, no menos inconcretas. Son Ferrà por un lado y es Verger por otro. Giro a la derecha y entro en una cometa muy estrecha y rápida que adivino que es la correcta. Ésta me llevará abajo seguro. Sorteo ramas, piedras y todo lo que haga falta. Para salvar la parte más empinada el camino dibuja unas curvas bastante salvables y sin obstáculos imposibles. Solamente en un tramo de desprendimientos con rocas bastante grandes debo poner pie a tierra, aunque hay algunos otros en los que he debido parar y pasar como buenamente pude, a ser posible sin descabalgar.

Me gustó mucho aunque es muy diferente de la bajada anterior. Acaba en la zona cultivada de la posesión donde, al intentar traspasar un portillo y no saber, pongo pie a tierra y me doy un quemazo con el disco de freno que paqué. Ya decía yo que no tenía que bajarme de la bici.

No sabía exactamente dónde acabaría el sendero casi tapado por el carrizo pero da en un punto por el que había pasado un montón de veces. De ahí a casa por Son Malferit, que por cierto, noté el camino bastante desmejorado. No es que importe mucho para circular pero no quisiera creer que se debe a la circulación de vehículos motorizados no autorizados, aunque me extrañaría mucho que así fuera.

Por esto y mucho más el sábado me marqué un rutón yo solito.


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