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Cortar y pegar

Ya anuncié por aquí que tenía la intención de ilustrar mi descripción de los caminos con un video cuando eso fuera posible y que dada la imposibilidad de ir a filmarlos todos iba a aprovechar el trabajo ya hecho por otros. Para ello hice una batida por la red y encontré mucho material de mucha gente y me puse al lío, es decir, revisarlos para encontrar los tramos adecuados.

En un primer momento solo buscaba aquellos que se ciñeran a mis condiciones pero pronto me dí cuenta de que podría aprovechar muy pocos, debía editarlos, y antes de hacerlo me puse en contacto con varios autores para solicitar su permiso directamente o bien que cambiaran la licencia de su obra para poder usarla sin problemas pero la verdad es que no he obtenido respuesta de ninguno de ellos, muy probablemente no se habrán percatado de mi mensaje el cual he emitido a través de una red social en la que están dados de alta pero que por su nula actividad presumo que ni siquiera visitan.

De todas maneras ese mensaje era más formal que otra cosa, más que nada era un aviso de que su material es utilizado para ilustrar una obra que no es suya, lo que podría suscitar alguna controversia personal pero no a nivel legal. También quería aprovechar el anuncio en sentido contrario, es decir, para animar a los que quisieren para publicitar su trabajo en otros espacios.

Como decía, ajustar los videos a mis condiciones requería un mínimo de edición, básicamente recortes, y a eso me he dedicado estas últimas semanas, visionando y editando videos para insertarlos en mi blog de Camins, mayormente en la zona de Bunyola y Sóller 1 y Sóller 2.

También he usado un método de inserción en el blog el cual carga inicialmente una imagen de presentación y solamente carga el video si se pica en el botón con lo cual se debería mejorar la carga general de la página, o al menos, no empeorarla.


Correu cap amunt

Debido a ciertas noticias referentes a la apertura (obligada por sentencia judicial) del GR y camí vell a su paso por el Rafal tenía ganas de comprobar ya desde la semana pasada su supuesto cumplimiento y aunque estuvimos cerca no llegué hasta las barreras, nuestra ruta se dirigió hacia las alturas. Yo iba de acoplado así que tampoco planteé esa idea como una opción seria, no pasaría nada por posponerlo unos días.

Pero hete aquí que me vuelven a proponer esta semana otra ruta por Planícia, esta vez saliendo de Palma y llegando desde el lado contrario, y no me pareció mala idea compartir camino y pedaladas con ellos. Hay que decir que ellos también habían sido invitados por otro grupo que era el verdadero promotor de la ruta aunque el fin era el mismo al parecer, entrenar y coger forma para el desafío de Menorca, así que recogieron el guante y yo me acoplé a ese evento aunque mi intención era llegar a Planícia y después resolver mis dudas fueran cuales fueren los planes de los demás.

Salen a las ocho, uyyy, primeras dudas me generan aunque supongo que seré capaz de poder llegar a tiempo pero de hecho no ha sido así, diez minutos largos pasaban ya de la hora cuando he aparecido en el sitio pero no he sido el último así que se ha diluido un poco en el ambiente mi falta de puntualidad. Somos prácticamente los mismos de la semana pasada si cambiamos a Tomeu por Pepefz y quitamos a Juan, a los demás se les conoce como los Cap Amunt, con Fiol a la cabeza (es el único nombre que se me ha quedado).

Aunque en un principio decían de obviar la carretera e ir por Son Espanyol se decide recortar un poco para recuperar tiempo si es que eso es posible. Tiramos pues hacia Establiments directamente y hacia Sarrià y Son Malferit después. Parece que la opción escogida siguiente será cruzar Son Tríes para ir a enlazar con el camí des Correu que al parecer les apetecía porque decían que nunca lo habían recorrido en ese sentido. Excepto el primer tramo empedrado más puñetero el resto ya es más llevadero y no ha habido escenas de crisis.

Desvío hacia la cantera para ir directos a Planícia por un tramo de buena ciclabilidad. Es hora de alimentarse y a eso nos dedicamos durante un rato y de paso me entero de los planes que tenían en mente, al parecer se trata de llegar al coll d'Estellencs e ir a coger el sendero de la boal de ses Fonts, llegar a la boal de ses Serveres para acometer a continuación la subida de la coma d'en Vidal, del resto ya no me he enterado. Debía decidir, la opción de continuar hasta arriba me tentaba pero me separaba de mi objetivo, cierto que creía que la vuelta por el coll era más corta ya que hubiera enlazado con el pouet de Sobremunt y Bunyolí y además llevaba tiempo sin recorrerla, pero como explicaba antes me hubiera vuelto a dejar con las dudas otra semana más como mínimo, así que los he despedido allí mismo y todos contentos.

Un poco antes de ese momento había llegado otro grupo de bikeros, también conocidos, y he empalmado dos meriendas y dos charlas, ellos también seguían hacia arriba aunque sin vuelta decidida, así que ha habido dos despedidas en pocos minutos. Los excursionistas que merendaban se habían ido también ya y estaba más solo que la una, ya nada me retenía y he partido por la pista a por la primera barrera. Adivinad, CERRADA A CAL Y CANTO. La verdad, no me esperaba otra cosa pero quería creer lo contrario.

Vuelvo atrás por donde he venido y me dispongo a bajar por alguna de las pistas que me encuentre y lo hago por la primera que veo yendo a dar al desvío de la pista principal muy cerca del inicio del camí de sa mola, entonces giro a la izquierda para ir al encuentro de la otra entrada de la finca aunque antes paso por el mirador del Rafal comprobando que de mirador ya no tiene nada, la altura de los árboles impide cualquier visión, se ve que cuando se construyó no existía el pinar como ahora.

Falta poco para la barrera y... efectivamente está como la otra, MUY CERRADA. No me voy enseguida y en ésas oigo un vehículo por la parte de dentro que se acerca y al llegar interrogo al conductor, se trata de un marger que trabaja allí que me comenta que sí ha visto pasar gente por el GR pero que llevan un papel que él sospecha que es un permiso aunque no sabe ni quién lo emite ni cómo se tramita, bueno, es una pista aunque seguramente restringido a senderistas.

No voy a continuar así que vuelvo sobre mis pasos y como quiero investigar otras pistas más cerca de la carretera no tomo la opción del camí des correu aunque ahora, en frío, sí debería haberlo hecho, quizás hubiera tenido más éxito porque lo único que he visto, si obviamos la bajada directa a Banyalbufar que ya hicimos el otro día, es un itinerario medio perdido que va a dar al depósito contraincendios, muy cerca de la caseta de peones camineros, poca cosa para lo que me esperaba.

En el cruce del camí des correu me termino todo lo que llevo para comer y prácticamente la ruta a partir de ese punto ha sido pedalear en sentido contrario todo lo recorrido unas horas antes. No hay nadie en los puntos habituales de reunión post-ruta así que sigo mi camino tranquilamente hasta casa cruzando la ciudad de la manera más discreta posible, aunque no invisible, porque alguien me reconoce y tenemos una pequeña charla a pie de calle y aunque la última noticia que tenía suya era que tenía el mtb medio abandonado parece que ha vuelto por sus fueros y con energías renovadas hasta el punto de pensar en cambiar de bici, son buenas noticias.


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Comuna de Fornalutx

La de hoy ha sido una ruta a la que tenía ganas, aquí me falta un camino, ahora veo que se puede cruzar para allá y nos ahorramos dos kilómetros de subida por asfalto, que no es por la distancia sino por el asfalto que lo digo, lo juntamos con aquello otro y acabamos un poco más allá, lo batimos todo y tendría que salir el cóctel perfecto.

Por mi parte solo puedo aspirar a que esté todo listo y preparado y para eso suele hacer falta algún pase previo. Y eso hicimos hace unos meses Juan y yo cuando completamos casi al cien por cien los tramos que no conocíamos y despejamos muchas dudas aunque a la hora de la verdad la cosa no ha resultado así en algunos puntos.

Pero para que se plasme esa perfección hacen falta los actores principales, y a eso me dediqué durante buena parte de la semana, a invitar a cierta gente a la participación aunque la respuesta ha sido escasa, solamente Kiko se ha presentado a nivel particular, los Toys (lo pongo así para simplificar y que nos entendamos todos) estaban enterados desde el sábado pasado y confiaba en su asistencia, sin ellos no hubiera sido lo mismo ya que parte de la ruta estaba diseñada bajo esa premisa.

No entendamos este comentario sobre la participación como una queja, creo que ya lo he expresado alguna vez por aquí, lo que sería una desilusión mía sería la falta de algún asistente por cualquier motivo después de haber confirmado su presencia o al menos su intención de asistir, pero si no es el caso y no quieren presentarse no podré en ningún momento hacerlos partícipes del evento, ni para bien ni para mal.

Llegamos los últimos por un problema mío con la bolsa de agua y tuve que improvisar una solución a marchas forzadas así que empezamos a rodar veinte minutos más tarde de lo previsto. El ambiente es fresco y se agradece porque lo primero que tenemos son las rampas del pujol d'en Banya y ya que parte del grupo no tiene nada claro el recorrido los de delante perdemos al resto, el teléfono y un vecino nos ayudan a recuperarlos, después disquisiciones de quién había estado allí y quién no, yo creía que todos aunque alguno que sí había subido tampoco se acordaba y contra eso no puedo hacer nada.

Hacemos el camí de Castelló hasta can Jeroni Gros donde tomamos el descenso directo a Sóller, éste sí desconocido para el resto, y volvemos a aparecer justo en el punto de partida. Ahora nos toca callejear un poco en dirección contraria y recorrer los caminos como si no existiera la carretera, camí Llarg, camí de can Puça, camí de ca n'Aí, camí de Binidorm (balconada privilegiada del pueblo) donde, como siempre a estas horas, con el público foráneo animando.

Giramos en dirección a la villa para desviarnos por un tramo del camí vell y tomar el itinerario paralelo a la carretera que han limpiado para ir a coger el camí vell des Port paseándonos un poco por la zona y entretenernos en sortear turistas. Coronamos el coll d'en Borrassar y seguimos la pista hacia Son Llampaies para coger el desvío que nos tiene que llevar directos al coll d'en Marqués. Sin problemas cumbreamos y tomamos el desvío más conflictivo, el que nos tuvo entretenidos hora y pico hace unos meses, pero con la convicción de que lo teníamos controlado. Ni por esas, aún a pesar de ir por el recorrido correcto nos volvimos a topar con vegetación enmarañada y rejillas y me mosqueé conmigo mismo por no haber sabido verlo desde el otro lado y por no saltarlas volvimos parte del grupo a la pista para acceder desde allí a la carretera. Y lo que encontramos fue la barrera cerrada, menos mal de un vecino que nos enseñó el botón de apertura y pudimos salir sin contratiempos.

Rodamos un poco por asfalto hasta lo alto y continuamos hacia Cas Bernats. Las barreras están abiertas y podemos llegar al font des Salt de Bàlitx en pocos minutos. Ahí debía ser la parada larga, la del bocata. Yo me comí mi media ración y sin tiempo para más iniciamos el ascenso con algo de recelo por mi parte sobre sus posibles inconvenientes. Siempre lo había hecho de bajada y la verdad, no me acordaba, pero no presenta ninguna verdadera dificultad por lo que nos presentamos arriba bastante enteros. Y así seguimos hasta Bàlitx d'Amunt para tomar a continuación el desvío del mirador de ses barques.

No tengo alternativa a la carretera para ir a tomar el inicio de la pista que nos sumergirá en la comuna de Fornalutx aunque antes hay que convencer a unos cuantos de que regresen, que aún no toca catar la manteca, se habían pasado de largo. Ya reunidos iniciamos el ascenso por ese bosque mágico. A su salida, y en lo más alto, paramos otro poco para decidir el itinerario a seguir que seguramente nos llevará hacia abajo, como así fue, el horario no daba para más. Estamos en el punto más alto de la ruta ya que no llegaremos al punto geodésico y aprovechamos igualmente para hacer algunas fotos desde esta privilegiada atalaya.

Salimos a la carretera ya pertrechados para iniciar el descenso por ese magnífico camino empedrado que es l'Alzina fumadora que pone a cada uno en el sitio que le corresponde. Yo saqué mala nota ayer, torpón, torpón, qué le vamos a hacer, demasiada pendiente y muchas curvas para mi pobre técnica, otros se lo pasaron mejor, pero no renuncio a ello, siento que es mi obligación repasar los caminos, revalorarlos y advertir de cuanto cambio pueda haber acontecido, siempre desde la bizca perspectiva del que monta en bici, claro.

Molestando a los viandantes que recorren las callejuelas escalonadas entramos en el pueblo y tiramos vía directa hacia Binibassí y aunque está cementado hasta las afueras no siempre es así ese trayecto y hasta me dió tiempo a pegarme algún sustillo.

Nos dirigimos hacia l'Horta para girar por el carril bici hacia el pont d'en Barona y la rotonda un poco a las bravas porque vamos en dirección contraria para llegar al aparcamiento a la de tres.

La opinión en caliente de los participantes es que es una buena ruta, con algunos kilómetros más que la de la semana pasada y prácticamente con el mismo desnivel acumulado, y con la ventaja de poder cambiar el final según sea el nivel general del grupo, en este caso, estaba previsto que fuera ése y no otro. Y no descarto nada al respecto de este tema.

De todas maneras me vuelvo a quedar con la misma duda que tenía antes, antes de ir, antes de ayer, ¿dónde está el árbol que da nombre al camino?.


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Así te lo cuento

Pasas una semana cualquiera, con tus quehaceres diarios, tus viajes arriba y abajo, tus problemas cotidianos, y no te preocupas demasiado de cuál va a ser tu destino el sábado por la mañana, ni dónde ni con quién vas a ir, lo has dejado casi a la improvisación y claro, llega el viernes noche y todo son prisas y decisiones a última hora, y a raíz de una noticia que me hacen llegar me propongo hacer una visita a Planícia para comprobar in situ si todo lo que se relata en ese tabloide es verdad y en base a ese plan busco adeptos.

Pero a medida que alguno me confirma su libre disposición a compartir semejante ñoñez yo le voy dando vueltas y pregunto a otros por sus propios planes y, casualidad de la vida, coincidimos en la misma ruta casi al detalle, en casi todo menos en el horario, aunque no parece que vaya a haber algún inconveniente en levantarme media hora antes de lo que tenía previsto. Así que doy mi visto bueno y le informo a Joan de que no badi, sabe que voy en serio y así y todo se presenta justo al final del periodo de gracia que me había auto impuesto para esperarle.

No era crítico el asunto porque de hecho llegamos los primeros al punto de reunión, el aparcamiento de la Granja, y al poco se presentan los demás. Pocos, muy pocos, Tomeu, Fibras, Jromán y el hijo del primero, últimamente la gente no se arremolina mucho y prefiere ir por libre. ¿Pero te quejas precisamente tú? Es verdad, a mí me gusta ir por libre, hasta en solitario si me apuras, aunque razones podría darte unas cuantas, aún así pienso que no he quedado tan mal con la gente (creo) como para no poder presentarme y compartir con ellos otra buena mañana de mtb como hemos hecho tantas veces.

Menos mal que a ninguno le entró la prisa para coronar el coll des Grau y se pudo hacer en plan calentamiento hasta arriba donde nos metemos por la pista donde nos encontramos al dueño (lo supongo solamente) de sa Campaneta que, sin alzar la voz, le iba contando a Tomeu los pormenores de la utilización de sus caminos. Continuamos por (…) y llegamos al cruce de la pista de Muntanya donde nos espera la ignominiosa rampa que se me cruzó casi desde el inicio (biker=0 camino=1 en el primer punto de test).

Pequeño, y obligado, refrigerio en lo alto para dilucidar si vamos a Planícia vía directa o por el Salt del Fonollar y se decide pasar por el segundo pero ahí surgieron las dudas porque ninguno se acordaba exactamente dónde está el desvío, y más aún, ¿cuál de los dos? Es verdad, porque se puede ir por varios sitios, yo he ido por los dos pero siempre en sentido contrario y hace ya tiempo, imposible fiarse de los recuerdos, pese a ello dejamos el primer desvío y bajamos a por el segundo y ahí empezó lo que viene siendo una búsqueda.

No sabíamos exactamente por dónde desviarnos del camino principal por lo que exploramos algunos ramales que no tenían salida, lo que buscábamos estaba más abajo, llevábamos GPS pero no íbamos siguiendo ninguna traza ni tampoco se apreciaba otro trayecto que no fuera el principal, así que había que probar hasta acertar. En uno de esos intentos circulamos un poco más de la cuenta y llegamos a una fuente, la font de Son Jover, y sabedores casi a ciencia cierta de nuestro acierto nos paramos a comer algo para continuar casi enseguida y alguno aún con el mordisco entre los dientes.

No creo que pueda decirse que haya ahí un camino, quizás senda sería más exacto, pero es desde luego la opción más corta para enlazar con el camino principal y llegamos finalmente a una barrera por la que sí había pasado y además me he dado cuenta de que es la misma que cruzas si vienes de arriba con lo que en algún punto ambos itinerarios se juntan aunque yo no ví nada, si en el año 2009 ya apuntaba que me fallaba la memoria en ese punto imaginaros ahora.

Al otro lado tenemos el mirador del Salt del Putxet con una buena caída vertical estando ya a tiro de piedra de las casas a las que tenemos que llegar andando dado el mal estado de lo que queda de camino. No nos paramos mucho ahí y continuamos hasta la pared para tomar ya una pista en condiciones que nos llevaría hasta las inmediaciones de las casas de Planícia, y digo inmediaciones porque no eran ésas el objetivo de la visita de los compañeros por esos lares, no, lo que ellos pretendían era subir a la mola, y yo sin enterarme, y Juan tampoco, y su cabecita empezó a urdir planes para darse el piro cuanto antes con la excusa del petamiento que se iba a producir sí o sí en muy pocos minutos.

Bueno, no tantos, porque según Tomeu eran veinticinco minutos los que necesitábamos para llegar al camino de la mola. A ver, son y no son, hemos hecho de peores pero mi último pase por un sitio mínimamente parecido devino en amargo resultado en forma de calambres y aún así algo me decía que eso no iba a ocurrir, me sentía animado para emprender el ascenso y no dejé que la visión de ese empinado camino disminuyera mi fe en el éxito. Sufría más por Juan que por mí, se empeña en no cargarse la bici a la chepa y la va empujando cuesta arriba, ese sistema, no siendo malo del todo, creo no obstante que es el peor cuando la pendiente es muy alta, tal era nuestro caso. De todos modos ninguno se quedó por el camino y decidimos continuar el ascenso sin mostrar grandes reparos.

Breve parada casi obligada en els aljubets aunque no de todos y al poco rato partimos otra vez hacia las alturas. Ese tramo de camino prácticamente concentra todo el desnivel en un par de puntos y en el primero me quise medir y me salió bien (biker=1 camino=1) pero se ve que ahí fundí gran parte de la reserva y después ya fuí a remolque lo que me obligó a poner pie antes de llegar al segundo punto (biker=1 camino=2) aún así superaría el aprobado de largo.

Tampoco nos entretenemos mucho en preparativos en el top, algunos las protecciones (nosotros dos, como íbamos de teórico paseo ni las cogimos), algún retoque en suspensiones y ruedas y al lío. La primera parte hasta la pared se hace bien y ya en ese punto había dos grupos, los que bajaban de verdad y los que iban detrás, y si además le sumas que perdimos la senda al pasar la pared hizo que la distancia fuera mucho mayor.

Nos perdonan nuestro desliz y reagrupamos y evidentemente se repite la historia pero esta vez quedo en tierra de nadie, sin nadie por delante ni nadie por detrás a la vista. Ese tramo siempre me fastidia un poco porque al ir con el sillín abajo me penaliza en aquellos puntos en los que se debe pedalear y debo pasarlos andando pero también te alegra el alma si eres capaz de apartar la vista aunque sea un instante de la senda que tienes delante.

Puede reconfortar pero no quieres parar, frenar es pecado y esperar no es una opción por eso hice casi toda la bajada solo. El paso por ses Rotasses te anuncia el inicio de un espectacular y semisalvaje camino de carro que te invita al desboque, solo los últimos metros pueden ocasionar algún susto al estar mucho más erosionado el suelo.

El cruce del camí des Correu es zona de reagrupamiento oficial aunque aún no queremos dar por finalizada la jornada así que nada más completar el grupo seguimos camino abajo hasta llegar a la carretera habiendo cruzado el tramo más desenfrenado fuera de toda trazada.

Alguien cantó los números de la ruta al llegar a la carretera y no eran nada del otro mundo, unos mil metros de desnivel en unos ridículos veintidós km. no son para lucir muchas medallas pero realmente lo que vale es el metro a metro, el sortear con éxito aquellos obstáculos que se te presentan y si no puedes tú al menos alegrarte por los que sí lo consiguen, por eso salimos en bici y por eso lo haremos la semana siguiente y la otra y la otra y la otra...


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Cometa des Morts

Me apetecía esta semana subir a Lluc. Razón? Ni idea, solo sé que me hacía muchas ganas subir. Lo cierto es que llevaba ya varios meses sin ir y pese a ser una subida más que conocida, le tenía ganas, así que se lo comenté a Juan y le pareció bien, no sin antes plantearme algunas reservas, por supuesto, pero la respuesta ya se la sabe así que no insistió mucho y nos acercamos el sábado a Caimari para empezar nuestro periplo, a hora más que tardía, todo hay que decirlo.

El día es espléndido y nos invita a disfrutarlo, lo que pasa es que debemos contar con otros factores externos que se van a encargar de ponérnoslo difícil y yo, sin estar plenamente convencido de mis posibilidades, engancho el plato pequeño a poco de empezar el camino complicado, apechugaré con ello el resto de ruta.

Llegamos al puente de la carretera que marca el inicio del comellar de la Coveta negra y vemos allí al único bikero que vamos a ver en todo el día. En lo que sí me fijo es que realmente se puede circular fuera del camino, en bajada, claro, y me lo apunto en el debe cuando estemos de vuelta, mientras vamos llegando al punto donde vamos a calibrar las fuerzas de verdad, las rampas cementadas, y pardiez que las pasé bien aunque aún no estaba todo el pescado vendido.

Una caída del compañero en el tramo empedrado justo enfrente del público hizo que divagáramos un poco sobre el ajuste de su suspensión y tras algunos retoques proseguimos marcha. Paso por el mirador y llegada a la brecha sin novedad tras lo cual afrontamos el tramo de bajada directos a la carretera. No sé si lo había visto antes pero han hecho una acera peatonal adosada al puente que llega hasta el aparcamiento y continúa hasta el cruce y la usamos.

La gasolinera y el bar estaban petados de carreteros, todos de ruedas finas, ni siquiera en el otro restaurante había ningún bikero de caminos, y tampoco esperaba encontrarme con muchos a tenor del recorrido que tenía pensado hacer. De principio tenía en mente subir hacia el coll de sa Font y para ello tuvimos que bajar hasta la barrera de la carretera, y fuí tonto porque lo hicimos por asfalto en lugar de seguir el GR, después Juan me lo recriminó y con razón.

La subida se puede hacer por pista o por sendero, yo elegí lo segundo y me gustó mucho, pasé por la ermita y nos juntamos en el cruce para hacer el último y castigador tramo hasta arriba. Huelga decir que nos íbamos encontrando grupos de senderistas de toda raza y condición en cada recodo, pero nosotros a lo nuestro, recorremos la mola coronando puertos y nos lanzamos pista abajo (con cierta precaución porque está fatal) hasta el cruce del GR y sin querer comprobar cómo sería hacerlo en ese sentido seguimos hasta el torrente notando como el trasero quería pasar delante de la cabeza en esas cuestas, solamente imaginar hacerlas en sentido contrario me entraba el vértigo.

La subida siguiente, en cambio, es todo lo contrario, tendida y con cierta tendencia a la contemplación, lástima que a Juan le diera por quejarse aún cuando esos peros no fueran más que imaginaciones suyas. En la fuente de arriba no hay agua y además tiene un cartel disuasorio por lo que decidimos bajar y merendar abajo. No puedo reprimir mis instintos y lo hago campo a través, entre ramas, hojarasca y algún hito solitario totalmente innecesario.

Abajo sí hay agua, y sin cartel, pero la chiquillería que ronda por allí se muestra vehemente, “no és bona aquesta aigo”, no cesan de repetir. Comemos (y bebemos) algo allí mientras nos cuentan su aventura del fin de semana aunque quizás no deberíamos haberlo hecho, me ha contado el compañero que se le ha reavivado la diarrea después de llegar a casa aunque yo no he notado nada, la debía pasear de antes.

Vamos a por el siguiente recorrido, la Cometa de Binifaldó que nos va a acercar a la carretera. Es todo pista rápida y al final un repecho antes de pasar por el túnel y entrar en el área recreativa de Menut II completamente desierta. Estamos solos y tranquilos mientras subimos por la pistorra que nos lleva a nivel de asfalto otra vez y rodamos por el terraplén de la carretera hasta la entrada de la otra área recreativa, Menut I. Tras superarla empezamos un recorrido por el bosque entre grandes piedras, casi siempre montados aunque en algún punto haya que subir y bajar por los bloques ayudados de algunos escalones estratégicamente colocados.

Llegamos a una explanada y vemos aparecer una pareja de turistas por la izquierda y presumo que saben dónde van, parecen decididos, pero lo que pasó a continuación parecía un guión de besugos, arriba, abajo, derecha, izquierda, íbamos todos por todos lados sin dar pie con bola por lo que decidí salir de allí por donde habían venido mientras que ellos lo hicieron trepando por unas rocas hacia quién sabe dónde, quizás aún les esperan en el hotel, vete a saber.

Lo cierto es que nosotros sí llegamos a territorio conocido y vemos el inicio de otra pista apta para vehículos que se dirige hacia la zona de Es Pixarells, con mesas y refugio, en la que sí se permite la acampada. Desde allí parte otra mucho más rota hacia derroteros más lejanos, no sé que me espera, los recuerdos son difusos pero voy dispuesto a reavivarlos.

La bajada no es muy larga y eso me hace pensar que la subida lo será más, de todas maneras no puedo preguntárselo a las senderistas que pasan ya que el idioma será un problema, así que no nos queda más remedio que comprobarlo por cuenta propia. Lo que veo enfrente es una cuesta que impresiona, Juan sale por delante pero pronto desiste, yo le sorteo por un lado y sigo y tras unos cuantos patinazos consigo llegar a la curva y mientras voy girando veo que hay público, la leche, tendré que seguir, los paso y veo que me queda otra a la que también consigo llegar y ya vislumbro el final, menos mal!. Hay un pequeño mirador, ocupado claro, y ahí me paro a esperar mientras hago algunas fotos del entorno con buenas vistas.

Ahora la continuación es mucho más suave, lo primero que encontramos es el desvío del Camell que no cogemos (posible error), continuamos adelante. Me paro donde indica que hay que desviarse para visitar la cueva y lo hago aunque no la veo y desisto de buscarla y vuelvo a lo mío, solo me queda un pequeño repecho antes de coronar y llegar a la carretera para afrontar ya la vuelta, he mirado la hora y no es pronto, siempre se nos va el santo al cielo en estas salidas, así que tiramos directos por asfalto y creo yo que hubiera dado igual si hubiéramos ido por el campo de fútbol, más divertido seguro.

Vamos a hacer el camino inverso pero con una salvedad, intentaremos no bajar por el camino sino por el torrente. Debo decir en honor a la verdad que Juan se rajó casi desde el primer momento y se escapó pista abajo, yo intenté completarlo y reconozco que se puede hacer bastante. En realidad el torrente desaparece y la pista lo ha dejado casi como una acequia y si no fuera por algunos árboles grandes en su interior se podría bajar hasta abajo.
Volvemos a hacer el trozo de carretera y el último tramo de tierra que me deja bastante satisfecho. Considero que en general y sin mirar ningún número de la ruta ésta ha sido muy poco convencional pero muy provechosa, solamente me ha faltado comprobar la bajada directa al campo de fútbol, la hice hace muchos años y fue mayormente andando pero quizás ahora la viera con otros ojos, solo quizás.


Quién quiera comprobar por sí mismo lo que cuento basta que complete esta ruta.

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