Pina de vell camí

9h del sábado, sí, esta vez tocó sábado y me tentaba recorrer algunos tramos de lo que no hice la semana pasada que no es que no haya crónica, es que la he perdido entre los tejemanejes de los pecés, supongo que la pondré más tarde (ya está puesta), no quisiera dejar de hacerlo sin un motivo serio

Decía que, tras un cambio de planes de última hora del viernes, salí el sábado. Son Canals, estadio balear y carretera vieja de Sineu hasta s'Hostalot donde me desvío por el camí del Correu hasta la carretera de Manacor. Allí recorro la vía de servicio hasta el pirulí de Xorrigo sin meterme por la garriga aunque no sin cierto remordimiento. Cambio de lado para pasar por delante del restaurante cerrado y llegar al desvío del camí de ses Malloles que sigo hasta enlazar con el camí vell de Pina. Esta vez voy a hacerlo al revés hasta el final.

Ese camino es prácticamente plano y da pie para poner un buen ritmo o de lo contrario para ir de lo más relajado, yo preferí la primera opción. El firme cambia por barrios, a veces asfaltado, a veces simple tierra apisonada y hasta en algunos tramos ni eso, más gravilla que otra cosa y si pasa alguna máquina agrícola la deja ondulada y el traqueteo es doble aún a pesar de llevar horquilla de suspensión.

Cruzamos la primera carretera y después la segunda, el camino es más salvaje, discurre rodeando campos de cultivo y hay pocas casas aunque se notan las labores de limpieza en los márgenes. Llego a un cruce señalizado, camí del pou d'en Tríes, y me tienta recorrerlo solo para saber donde me llevará. A no más de un kilómetro obtengo la respuesta, la carretera que une Pina con Algaida.

Vuelvo atrás hasta el cruce para seguir por el camino principal y no muy lejos de allí llego a otro cruce, esta vez puedo ir a derecha o a izquierda y no hay señal que me indique la dirección correcta con lo que tomo a derechas y vuelvo a enlazar con la carretera. El camino continúa enfrente ya con otro nombre y parece que se dirige directo al macizo de Randa, en cambio por el que yo he venido está señalizado como Camí de Muntanya por Son Moll vell. El camí de Muntanya, ese que aparece y desaparece por aquí y por allá como si de los ojos del Guadiana mallorquín se tratara.

Entonces ¿quiere eso decir que el camí vell de Pina no llegaba a Pina directamente? Parece difícil de creer pero yo me voy directo al pueblo por la carretera y efectivamente un poco antes de entrar en la población lo veo señalizado a mano izquierda. Bien, la cosa va cuadrando.

Por mi parte llego hasta la plaza para pararme un rato ya que aún no lo había hecho desde mi salida de Palma aunque después de partir me fijo en las escalinatas que llevan a la fuente aunque ahora da la sensación de ser un simple decorado, un motivo de foto y nada más, y casi apena suponer que ese lugar debió ser el punto de reunión por excelencia de los vecinos con el abrevadero para las bestias y los lavaderos, también hay una zona de jardines más elevada que debía estar muy concurrida, pero como digo, ahora parece una simple fachada, bien cuidado pero decorado al fin y al cabo.

Ñoñeces aparte me dispongo para el regreso, ahora tomaré el camino desde el inicio y también me voy acordando de que ya habíamos estado por allí hace mucho tiempo pero soy incapaz de recordar porqué puñetas fuimos, supongo que el itinerario fue muy parecido al del día de hoy.
Este tramo de salida discurre por el interior del bosque de pinos y es el más salvaje y el menos modificado al gusto moderno. Entonces llego al cruce y giro a la derecha pero ya no reconozco nada de lo que veo, entonces me doy cuenta de que a la ida debía haber girado a la izquierda en el último cruce. Por esta zona hay más complicación, está más edificada y hay muchos ramales, las flechas rojas pintadas en los muros no me ayudan mucho y en varias ocasiones debo volver atrás tras darme de bruces con alguna barrera cerrada al final del camino.

Está edificado pero es realmente patético, la zona es antigua y como tal sigue sus patrones, pequeñas parcelas donde se ha edificado al libre albedrío de cada propietario y ya se sabe lo que eso significa, bodrios a doquier ahora semi abandonados (o sin semi) o parcelas usadas como escombrerías. Voy retrocediendo explorando todos los ramales hasta encontrar el que tiene salida que según mi teoría debe ser el camí de Muntanya pero las señalizaciones no existen.

Finalmente llego a un cruce junto a un chalet habitado y no es hasta que llego al siguiente cuando me doy cuenta de que he vuelto al camí vell de Pina, como me he quedado un poco traspuesto por la sorpresa vuelvo atrás para rebobinar y quedarme con la copla.

Cuando llego a la carretera sigo por ella hasta enlazar con la que se dirige a Santa Eugènia mientras intento que el grupo de carreteros que me ha pasado no se distancie mucho, misión imposible no obstante. Ellos siguen por el camí de Muntanya (cómo no!) y yo tras ellos pero tras sobrepasar el cementerio del pueblo nos separamos y ya no los vi más, yo seguí hacia ses Alqueries donde no estoy seguro de sí había estado o no, no me sonaba de nada.

Lo que es seguro es de que sí recorría el camí de Muntaya pero no quería llegar a Consell, aprovecharía el cruce con el camí vell de Muro para desviarme hacia Santa María y es lo que hice aunque mi idea de cruzar por Marratxinet no se llevó a cabo ya que llegué antes a la carretera de Inca. Allí me dí cuenta de que aún están pintadas la líneas amarillas y no adivinaba porqué, después vi en la última recta que al parecer van a hacer una especie de carril de bicis, ahora mismo es solo tierra compactada pero perfecta para una mtb y por ahí me metí.

Después di unas vueltas por es Figueral hasta llegar al polígono donde al parecer hay otro tramo de ese supuesto carril y fui a tomar el enlace de Son Macià ¿por dónde? por el camí de Muntanya, claro que sí!!!, ¿cuál iba a ser sino?. Cruzamos la propiedad, donde no parece que haya novedades significativas, y me meto por el parque adyacente al torrente para atravesarlo sin pararme en los escalones y salir detrás de la iglesia de la Indioteria donde no me queda más que callejear por es Vivero y Son Gotleu para aparecer en mi casa a la hora convenida y casi exacta con la acordada.

Es otro mtb, no lo voy a negar, mucho menos exigente a nivel de técnica y en el que la adrenalina no fluye a raudales pero que compensa con otros alicientes, al menos a mí me compensa, por eso seguiré haciéndolo pero seguro que la hora de la Tramuntana volverá con fuerza y su influjo poderoso me exigirá nuevos esfuerzos.