sep282024

Toca arremangarse

Cada cierto tiempo toca rememorar viejos itinerarios por aquello de no dar las cosas por sentadas que todo puede cambiar en un momento dado, tanto para bien como para mal y que mejor que ir uno mismo a comprobarlo y en esas estamos callejeando hacia el Estadi Balear e ir a buscar el paso del torrente por Son Gibert. De ahí continuamos hacia y por el camí des Moliners para tomar el camí de Son Roca y terminar en las inmediaciones de las instalaciones de Amadip que hay que sortear por el viaducto y entrar en Son Amora, inciso: aunque desde las instancias oficiales son más partidarios de nombrarla como So Na Mora, yo aún no lo tengo claro y utilizo la nomenclatura que veo escrita pese a que pueda tratarse de una errata.

Después de un par de giros y rectas por los viales nos plantamos en la carretera que va hasta el tanatorio dando acceso a diversas urbanizaciones en la zona y es cuando veo la barrera de sa Pleta abierta y quiero averiguar si podré llegar a la carretera de la Cabaneta y va a ser que no porque hay una barrera insalvable junto a las casas por tanto tendré que regresar y dar un rodeo mucho más largo por el camí de s’Esvait para llegar al mismo sitio.

La entrada a la garriga junto a la estación transformadora no ha cambiado en absoluto como tampoco hay cambios en el antiguo camino de carro que llega hasta la caseta en ruinas situada más o menos en el centro de la parcela pero donde sí se notan es en la continuación ya que existe una rodada muy marcada hacia el paso de la pared medianera, cosa que se agradece y mucho porque casi siempre que íbamos pinchaba por querer ir montado pisando matas y arbustos. De hecho el 2020 ya crucé por ese mismo paso pero me fui a buscar la pared del fondo en cambio en la actualidad es más directo hasta la segunda pared.

Hay un bonito trayecto despejado siguiendo la pared de término hasta que llegamos a las primeras casas donde han acumulado montones de restos de poda sobre el camino y hay que sortearlos de la mejor manera posible. Me voy a buscar a continuación uno de los ramales del camí de sa Garriga el cual tiene una bajada cualificada para bajar al camí de Sant Jordi pero ya no tiene acceso fácil, la barrera está cerrada y la rejilla bien plantada en ambos extremos con lo que la marco como no viable, toca rodeo otra vez, llevo dos de dos, una media de pena, solo confío en mejorar.

El tercer punto a comprobar es la entrada a la zona de garriga, un camino lateral en la última curva antes de llegar a la carretera de Sineu pero tiene una cadena que me barra el paso no físicamente pero sí en la práctica, desde luego ha hecho su efecto disuasorio y decido entrar por otro sitio que sé que no hay problemas, este queda más arriba y quiero comprobar si se puede enlazar con la senda conocida, entre medias de uno y otro me he metido por un ramal que no toca y he tenido que salir por patas acuciado por los ladridos de los perros.

Efectivamente la segunda entrada no presenta problemas aunque mi idea de ir bajando siguiendo la línea de la pared hacia el sur pronto la abandono para dirigirme decididamente hacia el este, el tema es que no hay caminos y lo único que me guía es la posibilidad de ir montado y alcanzo la pared justo en el punto donde hay la esquina con la particularidad de que las paredes de un viejo y destruido porxo son las que conforman dicha esquina. Tras superar dificultosamente el paso al otro lado me encuentro con lo que parece un camino o unas rodadas muy claras de ruedas de carro sobre las rocas y decido hacerlo solo por curiosidad en sentido ascendente a ver hasta donde llegan y en caso de no ser útiles volver sobre mis pasos. Desde luego ese tramo de subida me estaba haciendo olvidar los sinsabores anteriores y lo disfruté de cabo a rabo hasta que finalmente me planto junto a una casa aunque no puedo acceder a su camino principal por mor de una barrera cerrada y en cambio vislumbro una pista agrícola que sí puedo rodar y es lo que hago en toda su longitud y con alguna esperanza de que pueda llegar hasta los viales asfaltados por algún punto aunque primero tendré que cruzar el torrente y ya sé que no va a ser ni mucho menos fácil, de hecho ni llegué a estar cerca, toca retirada.

Había visto un desvío de la pista que a la vuelta fui a investigar y tampoco aportó nada interesante a pesar de acercarme un poco más al cauce y si tenían algún propósito yo no supe verlo. Vuelta a la casa y descenso hasta la esquina del porxo para proseguir ya por terreno mucho más abierto hacia las casas de Puntiró a las que no hace falta llegar sino que hay que desviarse antes para enfilar directamente la urbanización y con el torrente a pocos minutos el cual lo cruzo por un sitio diferente, que no más fácil, cada vez que paso por allí. Después de una corta subida de pateo llegamos a otra pared fácil de sortear aún sin el botador que ha desparecido de puro viejo y al otro lado tenemos un sendero de paseo marcado que une dos viales, yo fui a recordar el ramal de la izquierda para regresar y acabar por el de la derecha.

Tras lograr ingresar en la civilización solo me queda la vuelta directa, o casi directa, ya que abandono la idea de volver por Pòrtol y no porque tenga que subir los cuestones más bien por el horario, desde luego si se tiene claro como llegar a este punto la vuelta por el pueblo es lo más recomendable habida cuenta de que Son Seguí quedó ya descartado hace mucho, de todas formas mi nota final es satisfactoria, se repetirá.


sep212024

Hasta abajo

Opté por la seguridad del arcén para llegar a Bunyola, lo de la seguridad es ciertamente muy relativo cuando se trata de circulación motorizada pero comparar ese trayecto con el de Santa María no tiene color aunque desde la rotonda en adelante volvemos al mismo dilema, hay que confiar en que los que vienen por detrás te vean y te esquiven, lo cual desgraciadamente no ha sido así en todas las ocasiones, no vamos a recordar aquí y ahora todos los obituarios publicados, todos tenemos alguno en mente sin necesidad de ahondar más en la lacra y desde luego es una de las razones, sino la principal, por la que no siento ninguna afinidad por el ciclismo de carretera.

Es un alivio desviarse por el Garrigó y saber que vas a comenzar en breves minutos el ascenso a la Comuna, antes toca parar un momento a recomponerse y pensar un poco en como quieres afrontar ese reto, ¿bajo qué óptica vas a afrontarlo? ¿vas a mantener un ritmo de pedalada constante o por el contrario vas a tirar fuerte a ver hasta dónde llegas antes de petar? Y son solo unas maneras posibles pero yo lo tengo claro, un piñón fijo más un ritmo constante y si este decae, recuperar y volver a empezar, y en este día lo llevé bastante bien hasta el desvío del Penyal, y sigo sin decidirme a meterme por el comellar.

Prueba de fuego en la dressera donde me quemé (pero poco) y seguimos hacia lo alto compartiendo camino con otro bikero que parece siguió por la pista mientras que yo me paré para colocarme las protecciones, quería hacer la cabra y más allá, lo que se presta a algún juego de palabras con lo de hacer el cabra pero no tiene nada que ver una cosa con otra. Quién haga ese itinerario debería complementarlo a ser posible con la bajada final a ses Covasses, algo menos técnica y exigente que la primera parte y donde prima más la velocidad, lo que pasa es que después tenemos la larga subida hasta la pista superior que a más de uno le va a sobrar y eso condiciona en ocasiones para tomar el recorte directo al depósito ya que tiene un tramito de bajada bastante divertido y mucha menos subida.

En este caso preferí el recorrido largo girando a la izquierda para acabar en el camino que enlaza el final de la pista con el coll d’Honor, muy olvidado por mi parte, por cierto, y hacer la bajada completa hasta encontrar la pista que como he comentado antes toca subirla y si la tomamos como un intermedio justo y necesario no tendremos problemas para superarla. Nos toca llegar al inicio marcado de la bajada de Son Pou aunque preferí marcar el camino de carro existente que empieza un poco antes aunque creo que se trata de un camino interior comunal por lo que solo resulta diferencial a efectos estéticos.

Buena bajada con mejores sensaciones que por otra parte no se tradujeron en una mejora del crono personal de ese tramo pero hubiera jurado lo contrario, de hecho solo hubo unos segundos de diferencia entre la mejor bajada y esta con lo que me tengo que dar por satisfecho me parece a mí, habré llegado a mi tope asumible, pues, qué le vamos a hacer, pero mientras pueda saborearlo y contarlo, lo dicho, me doy por satisfecho. Ahí queda eso.


sep152024

Deberes

Dejémonos de historias y enfilemos el tema desde el inicio y si hay que rodar por asfalto durante unos kilómetros que así sea, hoy no habrá adornos, al lío directos si no contamos el desvío por Can Miret y para ello nos dirigimos por carretera hacia el inicio de la subida de la Rota de Son Camps (la int…) que rodamos sin excesiva dificultad hasta desembocar en la pista de la carena donde no es nada complicado encontrar el nuevo enlace con el camino que baja por el interior de la Coma Bella.

Estamos ya en el meollo y nos disponemos para la tarea, lo primero es buscar el ramal superior y se ve que no pongo demasiado empeño y solamente exploro una de las dos opciones que a la postre no era la correcta y me quedo sin premio, y es que no estaba seguro de su existencia y no insistí; lo segundo va a ser recorrer lo que nombraremos como ramal inferior que he visto enseguida al llegar y hasta me pareció ver un marge lateral en algún tramo lo que denota proceso constructivo aunque muy invadido por la vegetación por tanto es bastante probable que se trate del mismo itinerario que prosigue por el interior de la Coma Bella y si así fuere seguramente también nos acercaría hasta la cima para enlazar con algún otro itinerario ya en Son Vida aunque esto son solo suposiciones mías.

Y por último nos queda recorrer el tramo del torrente con lo que ello conlleva, más estrecho, más dificultoso, más técnico y con algún que otro paso más decidido, en resumen, mejorable pero contento a la vez, la próxima seguro que será mejor y tampoco hagamos el chiste malo de que cómo no va a serlo si no pudo ser peor.

Hay ocasiones en las que no soy partidario de las limpiezas de caminos en fincas privadas y más si ello comporta nuevas aperturas de trazadas no autorizadas, y aquí incluyo también las públicas, pero en este caso y a prori, diría que ha sido beneficioso para todos aún sin conocer las versiones de todos los implicados.

Pero me he quedado con ganas y ni corto ni perezoso engancho enseguida la subida por el camí vell hasta lo alto del coll de Son Marill que no tenía prevista, ya veré después por donde tiramos. Sé que la subida es jodida y me va a costar poner pies pero lo que quiero es minimizar la duración de las caminatas y lo vi mejor de lo que esperaba, poniendo pies, eso sí, pero con andaduras muy cortas mientras que la satisfacción iba en aumento.

Elijo izquierda arriba para ir a buscar la bajada de la mina (ahora mismo no me acuerdo de la nomenclatura oficial o popular del recorrido) para llegar al coll des Vent y hacer la última bajada directa al valle, un camino bastante dificultoso en el sentido de encontrar la buena trazada para poder ir lo más seguro y rápido posible y después ya un retorno casi clásico recorriendo los parques públicos de la zona, Son Puig torrent y Son Ximelis para enlazar ya con el polígono de Can Valero y lo que viene a continuación.

Y cito lo que se suele escuchar, lo bueno si breve, dos veces bueno, y en este caso se cumplió con creces.


sep122024

Cumple

Será como un paseo, me lo venía planteando así desde el lunes pero porqué desaprovechar oportunidades y no adornarlo un poco más, poco pero con algo más de enjundia, pues eso, vayamos en busca de la tierra aunque para ello debamos rodar un rato por el consabido y querido carril bici, con todos sus pros y contras, que si suelos poco uniformes, que si trazados caóticos, que si…, que no…, pero lo que si es seguro y evidente es de que no es un carril-patinete para circular a lo que dé el acelerador entonces... pero mejor corramos un tupido velo y pasemos al tema principal del día y pongamos el punto de inicio oficial en Son Fila, truncamiento de Son Puigdorfila Nou, por donde podemos empezar a dar rienda suelta a la adrenalina.

No hay un circuito definido en la zona, como mucho algún camino de carro interior que parece no ir a ningún lado en particular, el resto son trazadas realizadas por todos aquellos que se aventuran por allí, ya sea andando, en bici, en moto o en carricoche, por eso las trazas siempre difieren dependiendo de como vaya transcurriendo la rodada, en este caso regresé arriba para volver a bajar al mismo punto y proseguir después pegado al torrente para tomar el desvío que me sacará de la hondonada y pillar los viales asfaltados para ir a buscar la calle de arriba por un vial peatonal cerca de las pistas de tenis y acceder a la trasera de la barriada cruzando por en medio de los edificios.

No entramos enseguida en el parque propiamente dicho de Bellver sino que subo a la colina cercana por donde se han abierto bastantes senderos para ser empleados mayormente de bajada, me da tiempo para hacer dos bajadas largas y un bucle corto por la otra vertiente antes de meterme en el bosque donde vuelvo a subir pegado a la pared seca y en cuanto baje hasta el torrente lo recorreré hasta la misma desembocadura en el mar para emprender viaje de regreso al hogar cruzando por el interior de la ciudad en lugar de bordear la costa hasta el Portixol.

En resumen: la ruta cumple.


sep072024

Se hace lo que se puede

Lo que tenía que ser una ruta de transición en un día de guardia se acabó torciendo precisamente por esa circunstancia y aunque al final no tuve que intervenir directamente me trastocó los planes, de hecho en la traza se aprecian si uno se fija bien las idas y venidas que sin una debida explicación no tienen razón de ser y más me fastidió que estando parado atendiendo las llamadas me pasara por delante un numeroso grupo de bikeros que conocía y hubiera podido acoplarme al menos hasta Bunyola y tuve que dejar pasar sin casi ni saludar, digo casi porque Luque si se acercó y pudimos intercambiar unas palabras.

Había llegado hasta allí por Son Macià, edificio que parece que está en pleno proceso de reforma, a saber el final. El pasado reciente de esta finca está ligado a la posible urbanización de parte de sus terrenos, los colindantes con la autopista que tienen (o tenían) carácter urbanizable y se pretendía levantar allí un centro comercial que se fue al traste por unos cambios de normativa autonómicos y la propiedad acabó en manos de la Sareb, asimismo las casas fueron tomadas por algunos “inquilinos” y entre una cosa y otra han acabado en un estado deplorable lo que ha llevado a algunos grupos políticos a plantear algunas soluciones a nivel local o autonómico que se ve que no han llegado a buen término porque simplemente se ha vendido la finca a unos inversores extranjeros, cómo no, para coliving, dicen, que debe ser como una residencia de estudiantes pero sin estudiantes. He visto que alguna empresa del sector ofrecen junto a las excelencias de las zonas comunes de su edificio, playa, será por el efecto psicológico, digo yo.

El tema es que el camino principal pasa justo por delante de las casas y eso puede ser un problema cuando el negocio esté en funcionamiento pero justamente en esta ocasión quería ver si era posible circular desde la Indioteria hasta la salida pegado a la linde de la autopista y parece ser que sí, en la zona urbanizada existe un amplio corredor entre los muros y el talud y después también se puede, ya se ha marcado un sendero peatonal coincidiendo prácticamente con los límites de la finca en cuestión y la siguiente por lo que en teoría no deberíamos tener ningún problema para recorrerlo.

Las incidencias laborales me impidieron disfrutar del paseo posterior, hubo idas y venidas hasta que no me quedó más remedio que volver a toda leche (es un decir) por carretera hasta casa para poder atender debidamente a la cliente y solucionar el tema, al final unos resignados y otros contentos.