Rodando suave

Animado un poco por la salida anterior por na Burguesa con agradables sorpresas incluidas donde llegué a conformar un itinerario bastante decente añadiendo segmentos desconocidos por mí con partes ya conocidas me decidí a rodar por otras zonas un poco más recónditas, que no secretas, pero que tampoco se suelen recorrer a menudo, me refiero a Oliclar.

Esta posesión vivió mejores tiempos, poseía un buen rebaño de ovejas, olivar y cereales lo que daba buenas rentas, a día de hoy, integrada en la vecina Solleric, desconocemos si subsiste alguna actividad agrícola o ganadera en la zona, poco de ello hemos visto en estos años. Haciendo honor al título del artículo me acercaré a ese lugar desde el clot d'Almadrà y como he salido desde Lloseta he rodado por el acceso asfaltado en bones, tendría que añadir calentando pero eso es ya una quimera, vives acalorado continuamente.

No voy a atravesar los campos del clot para ir directamente porque por allí sí me he encontrado a veces a gente trabajando y teniendo la opción de enlazar mucho más arriba prefiero la segunda a la primera, o sea que sigo por el itinerario principal hasta el desvío y por allí ya enfilo directo hasta desembocar en la zona superior de los campos de cultivo y sigo recto en la misma dirección para entrar en el bosquecillo que solo permite trazar un estrecho sendero casi siempre tapado por la vegetación y que finaliza en la barrerita y ya desde allí hacia arriba serpenteando por las marjades hasta la pista proveniente de Solleric.

Ahora toca seguir subiendo hasta el coll d'Oliclar por la pista, sé que tengo algún error en la traza de ese camino ya que lo solemos hacer en bajada y casi siempre se va recortando por el camí vell. Tiene una parte más empinada al principio antes de llegar a la linde del bosque adonde llegará bastante desdibujada, de hecho el mismo portell parece haberse desintegrado pero en cuanto cruzamos al interior del bosque se vuelve mucho más interesante, allí sí se nota la limpieza y aparecen elementos etnográficos en bastantes buenas condiciones.

Desde el coll ya es todo bajada después de atravesar otro portell y habrá que ir con tiento porque nos podemos embalar bastante en un segundo y tanto su pendiente como su longitud nos va a dar una idea muy clara de la dificultad que puede entrañar recorrerla en sentido contrario, un reto.

Hoy me voy a recorrer el itinerario del Olivaret, quiero actualizar correctamente la traza sobre todo en el paso del torrente y tomar algunas fotos de los elementos del camino, comentar a estas alturas que también es mucho más divertido que el itinerario GR es bastante superfluo, así pues y una vez recorrido sin incidencias y bien documentado me doy por satisfecho y me puedo relajar para lo que me queda de ruta.


Enlazando a+b+c...

Lo primero de todo es reconocer que esta salida tenía que ser la continuación de la anterior y se ve que me dio la flojera después de asentarme en el coll des Vent, que por otra parte es un punto clásico para que suceda tal circunstancia, no solo a mí, a muchos más, viendo los caretos y oyendo los comentarios de los que paran por allí.

Excusas aparte, dí por finiquitada la ruta allí y me emplacé a mí mismo a finalizarla en otra ocasión y es que lo ideal hubiera sido continuarla por la carena para ir a ver unos itinerarios nuevos que tenía pendientes de visita pero como no lo hice lo haré ahora y para ello, y por lo que pudiera pasar, subo por carretera directamente hasta el kilómetro 6, paro lo mínimo aunque siempre esperas encontrarte con alguien con quién puedas compartir ruta o tal vez simplemente charlar un rato.

Pues no, solo algún carretero/a pasa por la zona, saludos y poco más, me voy a subir la nueva autopista que han preparado quitándole todo el picante que tenían esas rampas, empero no han continuado hasta el final, donde se estrecha el camino al paso de la vaguada con las zetas finales imposibles hasta arriba. Vaya si me acuerdo de este tramo cuando lo bajabas por un perfecto camino de tierra por el interior de un bosque, arboleda de la que no quedó nada después de un incendio y que no se ha recuperado como en otras zonas próximas, de todas maneras creo que una restauración del camino puede ser el siguiente paso visto el arreglo anterior, hasta puede que lo vea y lo pueda revivir.

Superado el trance y ya en las alturas podremos volver a circular y será siempre hacia abajo, no es técnico pero no conviene confiarse en esas pistas ya que alguna piedrita suelta puede descontrolarte la rueda delantera y con velocidad el revolcón puede ser de órdago, tampoco hay que ir parado pero sí controlando el manillar.

En el cruce tomamos el ramal en subida para descansar un poco a la vera del depósito de agua donde tenemos el acceso ahora cortado por Son Vida, hay un sendero que rodea las viviendas que se puede utilizar así que se puede llegar directamente desde la urbanización pero a costa de sudar la gota gorda si es que estás dispuesto a ello. Es precisamente desde ese punto de parada de donde parte un sendero de bajada que enlaza con la pista inferior con otra dressera hasta la Rota de Son Camps, que es precisamente hacia donde me dirijo.

Se trata de una antigua zona de cultivo abandonada con bastantes elementos constructivos hoy en día casi por los suelos y que visto el emplazamiento del marge existente es muy probable que tuviera un tamaño y aspecto bastante diferente del actual años atrás. Está atravesada por una pista proveniente de la carretera y muy utilizada por todo tipo de deportistas pero mi razón para rodar por allí era investigar una dressera de la que había leído algún comentario y que encontré después de recorrer la zona durante unos minutos.

Lo que no tengo tan claro es que ese sendero que tomé siquiera existiera antes y aunque acaba desembocando en un antiguo camino de carro antes de llegar a la pista parece abierto ex profeso para dar continuidad a una bajada única desde la barrera de Son Vida, de hecho en algunas páginas de senderistas que lo han recorrido llegan a mencionar explícitamente que no hay camino. Donde no vi seguimiento fue por el camino de carro ya que se encuentra en muy malas condiciones y tampoco lo llegué a intuir desde arriba aunque no descarto que pueda llegar a comunicarse lo que constituiría de facto el recorrido idóneo en todos los sentidos.

El acceso a la pista coincide exactamente con el siguiente itinerario que tiene muchas similitudes con el anterior, un primer tramo sin elementos constructivos visibles, solo la marca producida por el paso de las motos y las bicicletas hasta el enlace con un camino de carro evidente que nos lleva hasta la carretera. Está claro que el paso del tiempo y el abandono de estas antiguas zonas de explotación junto con la apertura de otros itinerarios más modernos, tanto construídos como abiertos a la fuerza, dificulta muchas veces ubicar la verdadera red de caminos y senderos que existía anteriormente.

Es el caso que nos ocupa hoy donde claramente vemos que vamos alternando tramos antiguos con elementos constructivos visibles y otros que han aparecido por el simple paso de personal y máquinas. Cada cual que saque sus propias conclusiones.


Na Burguesa recortada

A pocos días de mi partida no he querido complicarme mucho la vida y he elegido una salida súper clásica de lo más cercano, nada de ascensos infinitos ni bajadas técnicas ni siquiera niveles intermedios, más bien facilito, pues a na Burguesa que me dirijo.

Una primera parte de callejeo tranquilo para ir templando el cuerpo seguido de una corta ascensión hasta la explanada del monumento, ahora aún un poco más fácil porque han vuelto a arreglar la variante larga de Gènova, más anchura y piso renovado, solo espero que no sea con cargo municipal.

Una segunda parte ahora ya sí por pista de tierra que esta vez continúo hasta el coll des Vent con la salvedad de haber tomado el desvío desde la rampa de cemento hasta el camino inferior.

Lo último y para terminar, regreso por la trialera paralela a la carretera hasta el coll de sa Creu para continuar por los atajos en dirección a la base militar. El paseo final a orillas del mar es que ni lo cuento pero tiene su punto de relax.

Como vemos nada del otro mundo ni que no conozca todo quisqui pero tenemos que admitir que cumple su función.


Ruta atípica

Cuando no hay tiempo, ganas o fuerzas siempre aparecerá alguna razón para salir a dar pedales, aunque sea de lo más raro o atípico que podamos sospechar. Salí a por faena, necesitaba rellenar un mapa que voy montando a base de añadir puntos y documentarlos, en este caso, fotografías que después serán el punto de partida para crear o ampliar la información de que disponga.

En este caso no saldré prácticamente de la ciudad, solo me alejé un poco de la zona urbana para ir a la zona militar y tomar unas instantáneas de Son Sureda y Santa Eulàlia, antiguas posesiones sobre la carretera de Calvià adquiridas por el ejército en 1965 para instalar allí el CIR 14, actualmente Base Militar Jaume II (antigua General Asensio) con otros cometidos.

Antes había pasado por Son Puigdorfila Nou y sus circuitos de trial y enduro motero por el interior continuando hacia la Teulera de la que hoy en día no queda rastro físico de sus edificios aunque sí memorial porque su derribo en 1992 desató mucha controversia y fue muy comentada.

De vuelta vi las barreras abiertas que delimitan la parcela colindante con el nuevo carril bici de Madre Alberta y me metí para acortar hasta Son Rapinya, quería ver una construcción que se ha reformado completamente, Son Xigala, un enorme casón convertido ahora en 14 viviendas exclusivas y sus terrenos en una urbanización.

Me acerqué después a Son Puig, un relativamente moderno edificio pero cuya historia bien podría rellenar un buen dossier tal ha sido su periplo judicial con el asunto de la creación de la Ràdio y Televisió de Mallorca la cual pretendía ubicar allí su sede, plan que se vio abortado por condiciones impuestas por el Ajuntament respecto a sus usos permitidos, circunstancia que hizo recular al Consell que se había comprometido a comprarlo por 5,5 millones y por sentencia judicial debía abonar 7,7 millones más intereses. Tras entrar en concurso de acreedores salió a subasta por 4,5 millones y al final se adjudicó por 1,5 a un grupo escolar. Se supone que la diferencia la pagaron los de siempre y digo yo, podrían haberse informado antes si podrían ubicar allí lo que tenían en mente, o no?.

Continué por Son Roca para visitar algunas propiedades por la zona, Bellagre era una de ellas pero no pude acercarme, y de la cual creía que era una posesión histórica pero que en realidad es bastante moderna. Tampoco pude llegar a Son Ferragut, parcelas provenientes de otras más antiguas y extensas que se fueron disgregando.

Ruedo hacia Son Ximelis que sé seguro que voy a poder entrar pese a que unos perros ladradores pero poco mordedores se empeñan en darme una sonora bienvenida, ello alerta al encargado de la finca. Se trata del muy probablemente último arrendatario de los terrenos y parece que único morador desde que el Grupo Drac cesara en su actividad allí. Parte de la finca ya se urbanizó creando la barriada de Son Roca y ahora el resto está pendiente de seguir los mismos pasos.

Pero toda la zona conocida como el Vinyet que está sin urbanizar por ahora comprende muchas más propiedades como Ca les Bieles, Cal Sastre, Cal Pastor, el Rafal, Can Colombàs, Son Bartomeu Joan i Can Palou, algunas ya en manos de sociedades o constructoras y de las que de muchas quedan solo los terrenos.

También decidí darme un garbeo por el lado contrario visitando Son Flor, Son Rossinyol y Son Ceba, parcelas en parte ya urbanizadas, el resto a la espera. Seguramente esa gran mancha verde frente al polígono de Can Valero sea la próxima que veamos desaparecer ante nuestros ojos a marchas forzadas.


Puig de Fangar

Hay lugares por ahí que de verlos cientos de veces en la distancia llegan a parecerte muy familiares pero nunca llega el momento de hacerles una visita, me ha pasado con unos cuantos, Miner, Son Ferragut, con su cantera visible a decenas de kilómetros o el Parc de Llevant, claro que antes no existía y las fincas eran privadas, como mucho ibas a Cala Torta o a las playas cercanas y volvías y en mi caso ni siquiera en bici.

Hay más ejemplos, muchos más, faltaría a la verdad si dijera otra cosa pero hoy nos centraremos en Son Ferragut. Sabía de oídas que se podía subir por Crestatx y me decidí a investigarlo pero sin recopilar casi ninguna información y además, recordando la salida anterior por la zona, me dio la venada de empezar otra vez desde Inca para tomar el camí vell de Búger, localidad que tampoco había cruzado nunca en bicicleta, se ve que se me juntaron muchos ingredientes en la receta y quise mezclarlos todos.

Salgo pues desde Inca y ni siquiera me fui directo, rodé más lejos dando un rodeo y empalmo con el camino más adelante. Nunca había hecho este itinerario y me gustó, va directo hasta Búger dando acceso a grandes fincas por medio como Ses Veles, Son Bosch, Son Sastre o Son Vivot entre otras. Y precisamente después de pasar por esta última cruzamos un área boscosa alimentada por un torrente con agua circulante que le da un aspecto poco usual y donde existe un itinerario alternativo mucho más salvaje aunque de corta distancia y justo a la salida del bosque tomamos el desvío hacia el pueblo.

Tenía que hacer una salvedad aquí también, quiero ver los senderos o caminos que pueden haber en la zona boscosa entre la localidad y la autopista, se le conoce como el Pinar de Son Alemany y sé que hay algo interesante pero no tengo ni idea de qué se puede tratar. Circulo por las calles queriendo encontrar la salida correcta y se puede decir que llegué sin equivocarme.

Vi en una curva una entrada por la pared medianera y un camino bastante decente al otro lado que decidí seguir aunque realmente lo que hice fue dar un gran rodeo para volver a aparecer en el mismo sitio y ni siquiera me había acercado a la autopista. Había visto también en el punto de inicio un sendero que iba pegado a la pared el cual me decido a seguir y cuando llego al final giro a la derecha cerca de una casa derruida, Son Puput, que no me lleva a ningún lado por lo que vuelvo atrás y continúo rodando cerca de la pared hasta que puedo cruzarla comprobando que el sendero esta vez sí prosigue y puedo encadenar una buena tirada que de hecho me deja a la vera de la autopista, supongo que debe continuar con un bucle pero decido acabar en ese punto y me voy por la carretera antigua a buscar la rotonda de Ullaró.

Hasta el momento el plan se iba cumpliendo a la perfección descubriendo algunas joyitas por el camino, me queda llegar a Ullaró y por el camí Reial bajar hasta la rotonda para dirigirme a la otra rotonda por la vía de servicio y desde allí por el camí de Son Alegre hasta Crestatx encontrando al final de la calle una barrera de acceso cerrada y además difícil de superar, como no lo llevaba bien estudiado no me dí cuenta de que no era por allí por donde debía entrar, eso lo supe después y la decisión fue volver atrás y empezar por otro sitio, y será por Son Ferragut.

No veo problemas de paso ni abajo ni cerca de las casas de arriba en plena reforma, la pista continúa hasta la gravera y más allá por lo que los ánimos van en aumento a medida que vamos cogiendo altura. Según la documentación oficial estas canteras están en restauración y habrá que creérselo pero hijo mío, las fotos no mienten, no veo ningún cambio a excepción de media docena de pinos salvajes que han crecido en la zona en los últimos años y la retirada de alguna construcción.

Sigo la ruta sin más dilación y solamente intuyo presencia humana mucho más arriba, parece que están limpiando el bosque cerca de una casa pero no socializamos y continúo rodando mientras los metros van subiendo y voy tomando nota de cruces y desvíos que me voy encontrando, la verdad es que no sé ni donde estoy ni donde voy pero mientras haya camino habrá que seguir pedaleando y después de cruzar una barrera parece que hemos llegado a lo más alto y empezamos a bajar pegados a una pared hasta que encontramos otra barrera.

Aquí hacemos un alto un poco más consistente, entramos en la otra vertiente de la montaña y todo será bajar a partir de ahora y se supone que por pista como así sucede, lo que pasa es que esta tiene mucha más miga que la recorrida hasta ahora, dudo mucho que la pudiera subir ni siquiera la mitad, está en peores condiciones y con pendientes más acusadas. A no más tardar entramos en una zona más despejada, s'Ullastrar, quizás antiguas zonas de cultivo con unas casas que aún se mantienen en pie pero aún muy distantes del valle y a bastante altura, la única ventaja es que las barreras se pueden atravesar sin problemas. Me falló la traza de ese tramo hasta abajo pero no hay ninguna pega para seguir el recorrido descrito. Estamos ya en la civilización, sobre el camí de Fangar, y haremos el retorno a sa Pobla por el camí de na Pontons pasando otra vez por Ullaró.

Ruta interesante, y como no podía ser de otra manera han quedado bastantes temas por resolver, posible cierre del camino de Son Ferragut una vez finalizadas las obras, el paso por Son Mascord y la ermita, salida por s'Ullastrar y lo que pueda surgir, lo iremos viendo.

La salida planteada aquí pretendía tocar muchas cuerdas diferentes, de ahí que empezara desde Inca aunque lo sensato sería hacerlo desde sa Pobla y ganar tiempo para divertirse un poco más en los senderos de Búger y Campanet o para seguir explorando esa mini sierra montañosa hasta donde se pueda.


Puig de Son Sastre (creo)

Febrero fue mes de puigs, no altas montañas como uno podría suponer en un principio, algo más suave, sin tanto desnivel pero siempre con algunas sorpresas a descubrir.

Me fui al puig de Son Sastre y he de reconocer que antes de ir no lo nombraba nunca de esa manera, siempre me refería a él como puig de Santa Magdalena y no es que no tuviera razón en parte porque sí existe pero en realidad en ese macizo hay dos picos separados por un pequeño valle, para resumir, en el puig de Son Sastre se encuentra enclavada la ermita y en el de Santa Magdalena, la cruz aunque he de reconocer que en pocos mapas se ve así grafiado, es más, según alguna información pública existente en ese macizo lo correcto sería: el puig de Santa Magdalena donde se ubica la ermita y el puig de la Minyó donde se encuentra la cruz. Hay pues para elegir, ya se sabe que algunas veces la nomenclatura de los lugares no se pone de acuerdo, depende de lo que cada uno elija como la oficial y en este caso me inclino más por la segunda opción aunque tampoco la haya visto en los mapas pero la adoptaré al menos hasta la confirmación definitiva.

Hecha la aclaración pertinente, pero sin haber dejado nada en claro, contaré que salí desde es Figueral de Marratxí para dirigirme hacia sa Cabaneta y Pòrtol por el circuito urbano para regresar hacia Santa María por el camí del Jardí d'en Ferrer y el des Cocois a continuación (supongo que se refiere a coscoll, una planta herbácea) para tomar seguidamente el camí vell de Muro que me tiene que llevar hasta la rotonda de la carretera de Llubí. Es una buena rodada y muchos carreteros y cicloturistas la aprovechan como parte de sus travesías aunque para mí será casi la totalidad de la ruta pero aún me queda lo mejor.

Tengo mi objetivo enfrente pero tengo que desviarme hacia Inca para buscar el primer camino para acercarme a la base, el camí des Rasquell, para enfilar poco después las primeras rampas. Vamos a hacer toda la subida por la carretera moderna hasta la explanada de la ermita después de dejar atrás el área recreativa. Toca descansar un poco y recuperar fuerzas aunque ya casi tenemos todo el pescao vendío y tras alguna que otra foto tanto mías como ajenas, me animo a bajar atacando el larguísimo tramo empedrado y escalonado que tiene continuación pero ya en mucho peor estado.

Estos tramos han quedado como atajos de la carretera pero a veces conectan de forma muy abrupta con lo que o te tiras o te bajas, yo prefería casi siempre lo segundo, qué le vamos a hacer. Se montó en su día un circuito DH por allí que no he llegado a ubicar con exactitud y el otro tramo que encontré solo consistió en un corto bucle que no me llevó a ningún lado por lo que opté por ir directamente al pueblo y dar por concluida la ruta.

Esa pequeña decepción no me afectó, el plan de la ruta era rodar, salieron unos 40 km con unos 500 m de desnivel, objetivo cumplido.