No se cumplió la previsión

La tenía en la lista de pendientes para repetir desde hacía la tira, tanto que no he podido encontrar ni crónica ni fotos de ese día, y sé que estuvimos, pero que me acuerde de los detalles es otra cosa, me estoy refiriendo a sa Foradada, sí señores, ese apéndice rocoso que tiene la isla en la costa entre Valldemossa y Deià, reconocido en el mundo mundial por su famoso forat, ese mismo que se vanagloriaba el Arxiduc de haber comprado.

Tendría que hacer un poco de investigación para poder estar seguro de cuando se construyó el camino ancho de bajada o de saber siquiera si existía otro más antiguo, cosa que me extrañaría un poco porque abajo no hay nada excepto el restaurante pero es moderno evidentemente. Lo que sí sabemos es que el Arxiduc mandó construir el camí de la mar desde el Guix, del cual no queda prácticamente nada, por cierto, y junto con el que baja de Miramar le servían para unir sus posesiones y a la vez poder disfrutar de su barco Nixe que solía estar fondeado al abrigo de la Foradada.

Mi ansia es menos elevada que la del aristócrata y se reduce a disfrutar del lugar en sí mismo y de lo que este me pueda ofrecer a pesar del sobresfuerzo que me va a suponer, es más, lo voy a considerar condición indispensable para ese disfrute, pero no adelantemos acontecimientos porque la llegada a ese lugar también forma parte del plan y no debe subvalorarse, va todo incluido.

Empezaré desde Valldemossa por el itinerario paralelo a la carretera y cuyo primer tramo hasta el cruce se ha ensanchado de facto muy mucho, pronto dará para dos carriles y quizás hasta farolas, y por el siguiente tramo solo vale la pena hasta la mitad por tener que descabalgar en algunas ocasiones, por eso sigo por asfalto y de la misma guisa se continúa hasta la ermita donde comenzamos el recorrido mtb propiamente dicho.

El tramo hasta las ruinas de las ermitas antiguas es casi rodable al cien por cien y en esta ocasión prefiero continúar por la pista hasta empalmar con la inferior, atravesar la pared a continuación y seguir en subida hasta el desvío que nos accederá a su vez con la pista que nos dejará otra vez en la carretera aprovechando que las últimas barreras se pueden abrir sin problemas. Solo me queda carretear otro poco hasta Son Marroig y después de contemplar mi objetivo prioritario desde los miradores superiores y fisgar un poco por la zona voy a buscar la barrera que da acceso a la pista que baja al mar.

Cabe recordar que este camino estuvo en disputa entre la propiedad y el ayuntamiento de Deià respecto a su titularidad y que en alguna época pasada hasta tuvo instaurado un peaje, la situación actual parece de libre acceso y titularidad pública, aunque no podría asegurarlo fehacientemente. Lo que no falta es el consabido cartel con la prohibición de bicis, cosa que tampoco me extraña aunque sin adivinar una razón lo suficientemente razonada como para sustentarla.

Yo voy a pasar en bici y no hay vuelta de hoja, bajaré y ya veremos qué pasa en la subida pero eso ya es otro tema muy diferente. El tramo del olivar está cementado hasta pasar por el mirador y cruzar otra barrera casi invisible y es cuando empieza de verdad el descenso. La pista es ancha y con bastante tierra y piedras sueltas como para no fiarse un pelo de la trazada, si añadimos la pendiente más quisquilloso se pone el asunto pero tampoco era de los que lo llevaba peor, el camión de desatascos que bajaba por allí iba a paso de tortuga y hasta puede que con el freno de mano echado, el conductor no se fiaba de nada y un pequeño derrape sin controlar en alguna curva podía abocarte a una situación harto peligrosa.

Hay que reconocer que el sitio vale la pena aunque el ascenso hasta la cima estaba vetado por ser época de nidificación de algunas especies, no pensaba ir pero si bajas solo para eso conviene informarse antes. Tampoco iba a subir al restaurante pero la cómoda rampa de cantos que da acceso al escar me animó a darme un chapuzón, tampoco diré que el agua estuviera muy fría pero algo contribuyó a refrescar.

No tenía muy claro lo que iba a suceder a continuación por lo que respecta al ascenso, si tenía que valorarlo con las sensaciones que experimenté bajando no presumía nada halagüeño pero tampoco podía obviarlas, nadie iba a venir a rescatarme por lo que tuve que hacer de tripas corazón y empezar a remontar montaña arriba. Y me llevé una gran sorpresa, llegué hasta el mirador intermedio sin sufrir pero tuve que parar allí y es que bajando no lo vi pero subiendo evidentemente sí pero tras la continuación iba esperando la gran rampa que me hiciera pupa y lo que encontré ante mis narices fue la barrera junto al otro mirador, se me hizo corto aunque media hora de subida no me la quitó nadie.

Objetivo cumplido pero se me ocurrió ampliarlo mientras pedaleaba cuesta arriba, me voy a Deià y aunque en un principio tenía en mente buscar los últimos tramos de un viejo camino real sobre el terreno cambié de opinión y bajé por el camí de sa Pesta en dirección a la cala. Sí se encuentra señalizado y deseaba rememorarlo ya que solo lo recordaba vagamente. Mayormente empedrado en toda su longitud tiene también su punto técnico fruto más que nada de la erosión y algunas curvas muy cerradas y empinadas, no olvidemos tampoco las cuatro barreras a sortear, algunas ya por los suelos.

La subida al pueblo podría ser un poco más agradecida, el tramo de las marjades ha quedado completamente erosionado y desdibujado, supongo que por comodidad o por falta clara de señalización se han creado múltiples líneas y tampoco los dos botadors ayudan a crear un itinerario cómodo porque realmente sí se podría rodar de cabo a rabo si no tuviera estos inconvenientes.

Y además no pinché.


Nueva Raixeta

Ya que hace unos días investigamos un poco la variante D por la zona de Bunyola creí que sería buena idea revisar también la otra vertiente, la de Valldemossa, y además es que me apetecía rodar de nuevo por allí, es una ruta larga pero sin mucho desnivel aunque con tramos incómodos pese a que no puedan parecerlo a primera vista.

Lo primero es llegar a Raixeta y esa es la parte que puede ilusionar a muchos, el acercamiento por el camí de Passatemps es idóneo aunque está asfaltado en su mayor parte pero con muy poco tráfico y se puede rodar con tranquilidad. También forma parte de una variante del GR, la M, y cuya traza tampoco me concuerda con lo mostrado en los planos, sobre el papel empieza en el cruce de sa Garriga y la traza en Son Sardina. También en el Hort de Son Termes sobre plano tiene una salida diferente a la carretera que no es real, se sigue yendo por el mismo itinerario de siempre y tampoco existe el ramal paralelo al asfalto que parece querer reflejar la traza en papel, como tampoco se puede cruzar por s'Heretat, también con diferente itinerario, que nos daría acceso directo a Raixa. O sea, que todo sigue igual que antes.

La barrera de s'Heretat sí estaba abierta y estuve tentado a entrar y pedir permiso para cruzar pero me abstuve, por lo que pude concluir sobre las concentracionesy manifestaciones que hubo no hace mucho reclamando la apertura de ese tramo de camino no parece que la predisposición sea la adecuada, aunque nunca se sabe, pero todo apunta a que la propiedad no está por la labor de dejar pasar a nadie.

Entonces no me queda más remedio que llegar hasta la carretera y hacer el tramo entre rotondas para entrar por el camino de acceso a Raixa, ese mismo que tenía que ser nivelado con tierra hace años y aún estamos esperando al volquete. Desde hace un tiempo han marcado el GR desde el mismo aparcamiento y así te enfilan directamente hacia el camino y no por la pista de abajo, pero ya tenemos la primera discrepancia en esta variante ya que las trazas siguen reflejando el paso por el torrente y además son distintas entre sí.

Un poco antes de alcanzar Raixeta pero sin llegar a ver las casas, existe en un mismo punto un desvío a mano izquierda y también otro a la derecha, el que nos interesa es el primero aunque yo seguí recto pero a la vez iba viendo que el ramal inferior estaba muy limpio, había pasado ese día y no lo estaba y por eso no vi lo que tenía que ver. He recalcado lo de no ver las casas porque hay otro desvío un poco más adelante ya con las casas a la vista y es el que tomé para llegar al cruce del torrente que hago habitualmente pero al cruzarlo veo que el sendero ha cambiado por completo, ya no es una senda estrecha y obstruida por la vegetación ahora es un camino ancho y despejado que además proviene de la izquierda, tramo que fui a investigar y recorrí el ramal inferior que he comentado antes y llegué al primer desvío completamente asombrado y lo mejor de todo es que esta limpieza y acondicionamiento continúa a lo largo de todo el torrente pudiendo comprobar que efectivamente sí que cabe un camino de carro y que no vuelve a cruzar el torrente. Cierto es que en algunos puntos muy concretos el terreno no permite circular pero nada que ver con antes de la restauración.

Ahí ha habido un muy buen trabajo de la brigada y es de agradecer. Solo un apunte, si venías en sentido contrario, justo al pasar el portell de Pastoritx, había un rampón directo hacia abajo y ahora han aparecido unas anchas curvas mucho más coherentes con el nuevo resto de itinerario.

Ya en Pastoritx tampoco coinciden ni las trazas ni la realidad y hay que fiarse un poco de la intuición, las marcas de paso y los hitos para ir siguiendo el itinerario que rodea las casas por la zona de bancales sin llegar a acercarse a ellas. Además supera un gran desnivel y se suele hacer empujando, los fuera de serie o motorizados puede que lo intenten, buena suerte.

Más o menos al llegar a la pista de la mola ya se puede empezar a rodar con más esperanzas de éxito siendo casi plano después de cruzar la segunda pista hasta llegar a la barrera de salida y aquí es donde la cosa se tuerze de verdad, no sé cuándo acaeció exactamente la tormenta que arrasó el lugar pero básicamente sigue igual a excepción de algunos cortes puntuales de ramas y troncos que permiten un paso cómodo a senderistas pero no a ciclistas.

El camino va bordeando siempre la ladera limitado por una rejilla que empieza en la pista que hemos cruzado pero que se encuentra totamente arrasada a partir de la barrera y no ofrece ninguna protección en los tramos más expuestos que son también los más perjudicados por las caídas de grandes árboles, la conclusión es que caminaremos bastante hasta llegar cerca de las casas de Son Verí donde también se modificó el trazado impidiéndonos pasar montados y no será hasta haber cruzado dos barreras cuando podamos hacerlo.

Estamos cerca del cruce de otro camino que baja de la mola y a poco de empalmar con la pista que nos acerca a las ruinas de la fuente y desde allí podremos bajar pegados a la pared medianera para salir por una barrerita cerca del antiguo portón de la finca el cual han retrasado unos metros para solventar cualquier incidencia con senderistas y clientes.

Resto de ruta conocido tomando el desvío de la pista hacia la carretera para tomar la antigua entrada al pueblo y el camí vell después el cual me va a acercar al Estret pasando por Son Salvat y Son Brondo, camino que periódicamente se ve obstruido por matas de alguna especie de arbusto espinoso a lo que hay que sumar algún que otro estrago puntual del suelo que ha decidido desaparecer de la vista resultando el conjunto de lo más divertido pero al menos no hay que pararse a abrir la rejilla en Son Salvat.

El resto por asfalto obviando ses Rotgetes, de (casi) obligado cumplimiento para un bikero, pero también teniendo en cuenta que podemos tomar el carril paralelo desde la UIB y rodar con total sosiego hasta la ciudad sin temor al tráfico, no es cosa menor.


Variante D

Esa variante del GR 221, Valldemossa-Castell d'Alaró, tiene algunos tramos digamos que en disputa, después de darle vueltas y más vueltas sigo sin tenerlo claro y habrá que echar un vistazo sobre el terreno no obstante nos vamos a centrar en el tramo Bunyola-Orient que ahora resulta que cruza por la Comuna cuando lo querían montar adosado a la carretera. Recorre el camí des Grau, y de hecho hubo unas señales de prohibido bicis colgadas de un pino, ¿o quizás fuera una encina?, tras su limpieza por el Consell, para el caso es lo mismo y no pienso ir a comprobarlo, la subida por allí es imposible, rodaré por la pista ancha y continuaré sin desviarme al menos hasta el cruce del depósito ya que es allí donde tengo otra duda.

Para acortar un poco el acercamiento he salido desde Santa María y he ido por carretera aún sin ser de mis preferidas pero la de Palma tampoco la supera. Subida tranquila con descanso y piscolabis en las mesas de Cas Garriguer para continuar hasta el cruce, allí veo las indicaciones que me invitan a bajar, entonces la traza es correcta y no acabo de entender la decisión de usar ese itinerario. Veamos porqué. La bajada puede hacerse larga e incómoda para un senderista, ya lo es para un ciclista y más en las condiciones en que está actualmente que no hay un metro libre de restos de ramas y madera, con todos los números abonados para un enganchón del cambio, circunstancia que sucedió efectivamente.

Sabía que la traza volvía a subir hasta el coll des Picot y que tampoco tendría oportunidad de dar muchas pedaladas en ese sentido pero una vez hecha la elección arriba y sabiendo lo que te espera no tiene mucho sentido quejarse. En una ocasión anterior que bajé allí lo hice para comprobar el itinerario directo a Coanegra y aunque llegué sí hubo muchos más motivos de queja pero solamente porque llevaba la bici a cuestas, más bien de cualquier manera, en cambio para un senderista lo veo más que factible y mucho más razonable que lo que viene a continuación.

De todas formas la subida me sorprendió de forma grata, cambia bastante el hacerla en un sentido u otro y aparte del primer trecho más rocoso y empinado después se comporta bastante aceptablemente. Paso por el cruce y para mí sería el itinerario idóneo para recortar ese tramo que lo único que hace es alargar innecesariamente el recorrido sin aportar valor.

Tengo otro percance más arriba con el cambio por los enganchones y es que hoy parece que tengo la negra con ese temita. Soluciono y me dispongo a afrontar la técnica bajada hasta la carretera y el resumen es: bajé, a secas. Tenía la vaga esperanza de encontrarme el poste en el desvío de ses Clavegueres pero no estaba así que lo estuve buscando al llegar al asfalto, y tampoco está señalada la continuación. Sé que podría haber bajado campo a través por el bosque pero lo hice por la carretera por si habían colocado las indicaciones GR en alguna curva más abajo y no vi nada así que al final sí me metí en el bosque para recortar pero al no estar limpio volví a enganchar los radios con los restos de ramas y vuelta a despotricar.

Después de empalmar con la carretera tomo un ramal lateral y zás, liada otra vez y si no rompí nada fue de milagro, la cadena bloqueada en las roldanas y toda la jaula torcida, toca enderezar a lo bruto y hasta parece que puede volver a rodar pero estoy ya bastante cabreado con el asunto y para más inri no encuentro tampoco la bajada que debería, más parece el cortafuego bajo la línea eléctrica que otra cosa y vuelvo atrás para acometer la vuelta por asfalto, estoy hasta el moño del asunto.

Había visto las señales informativas en Bunyola y no hice mucho caso, la carretera está en obras y confiaba en poder pasar pero en cambio la enorme señal apostada en las afueras de Orient lo decía claro, prohibido bicis, y más cabreado que un mono no me quise aventurar con encontrarme con el personal o la maquinaria impidiéndome el paso algunos kilómetros más adelante y tampoco tenía el cuerpo para volver por Coanegra o el Rafal, por mencionar las opciones que me pillaban más cerca así que volví por carretera y como no se me hizo larga la subida al coll d'Honor me animó bastante para volver a Palma directamente sin parar, y bien.

Resumiendo conclusión del GR que es a lo que íbamos, excesivamente larga por el interior de la Comuna, yo acortaría por el penyal d'Honor y ses Clavegueres para llegar a Coanegra y te olvidas de la carretera donde por ahora no hay nada de nada. Tampoco sería ningún descalabro si alguien quiere utilizar el refugio puesto que tiene acceso directo a la pista del penyal sin tener que retroceder.

Yo creo que alguien se lo pensará con calma y rectificará, ese itinerario parece parido sobre el papel, da toda la impresión.


Directamente

Más directo, imposible. Seguí las indicaciones GR desde Inca hasta Caimari y noté algunas mejoras, secundarias pero mejoras al fin y al cabo, no tanto en el tramo estrecho a la vera del torrente después de haber atravesado la carretera, tramo que no acaba de cuadrar entre el resto de caminos anchos y también asfaltados antes de llegar a Selva. El que se nota mucho mejor es el primer tramo del pueblo que ha sido limpiado y posiblemente alisado, fetén, el resto hasta el cementerio son calles de la villa propiamente dichas pasando a tierra acercándonos a la curva de la carretera y con el siguiente tramo hasta Caimari también en mejores condiciones, o sea, que llegar allí es casi un paseo.

No lo había visto así ni sabía de ese percance pero me preguntaba en el desvío del camí vell ¿porqué está en el suelo el monolito del Guell a Lluc a peu? y aún más, ¿porqué no se ha vuelto a erigir? Pero al parecer tampoco es la primera vez que sucede y se ve que ni se molestan en volver a levantarlo.

Arranco por el empedrado hasta el asfalto, dejo de lado la Costa Llarga por razones obvias y me uno al conjunto de tocapelotas a pedales que circulan por estos parajes poniendo a prueba la paciencia (o la poca paciencia) de muchos de los conductores de vehículos a motor. Juro por lo más grande que si no me tuviera que bajar de la bici en el tramo de can Canta no pisaría el asfalto pero el mestre d'obres que lo proyectó se pasó 3 pueblos con la pendiente, parió allí un tobogán de cuidado.

Menos mal que la pista de la Coveta Negra es más benévola y ruedas casi plácidamente y es que hoy no voy a hacer las rampas finales hormigonadas, cojo el desvío un poco antes de llegar a verlas y busco el inicio del sendero del Pas d'en Arbona. Lo lógico y adecuado hubiera sido empezar por el extremo contrario, por el coll de sa Línia si vienes de Mancor o si se prefiere, por Comafreda, pero como no conocía ninguna de las opciones elegí la que estoy narrando. De hecho podría haber subido por el Comellar de s'Homo que sí la conozco y la bajada es muy cercana pero preferí ir directo por lo que pudiera pasar.

Hice bien porque la subida es inciclable, muy de montaña, sucia y con poca claridad en la trazada, lo que hace que subir una bici resulte más que agotador, rayando en lo frustrante. Mi intención era llegar a la pista y volver a bajar por el mismo sitio pero estaba comprobando que iba a bajar andando también la mayor parte del recorrido. De hecho llegué al paso sin la bici para no transportarla por el caos de rocas final y tampoco me pareció que el camino mejorara mucho más allá y además sigue subiendo hasta empalmar con la pista, me hubiera gustado llegar pero se me habían quitado las ganas, la verdad, empero no descarto hacerlo al revés entero otro día aunque no monte todo lo que me gustaría.

Efectivamente no cabalgué mucho bajando como me temía pero al menos duró bastante menos que la subida así que la vuelta fue ya volver a todo trapo aunque me paré en el área recreativa a comer algo, realmente lo necesitaba, después ya sin descanso hasta el punto de inicio variando solamente el recorrido en el paso por Selva desviándome del GR y yendo más directo por carretera.

No se puede decir que fuera un gran éxito pero tampoco un fracaso absoluto, siempre agradezco ver lugares nuevos aunque no siempre te dejan el cuerpo tan alegre como uno querría; esperaba, confiaba que no fuera tan duro como para poder combinarla en un futuro con el Comellar de s'Homo pero lo veo complicado, a este último le veo más posibilidades como alternativa para subir a Lluc pero no mucho más.


Rectificando

Dado que me había quedado con ganas de cruzar Solleric decidí que debía satisfacerlas cuanto antes mejor y volví a salir desde el mismo sitio pero esta vez yendo directo aunque no sin antes realizar otra comprobación sobre el GR. Comenté que la traza que recordaba haber visto accedía al valle pasando por el Rafalet d'en March y en cambio en la documentación impresa circula por otros derroteros cruzando Son Frau y Son Daviu acabando en otra barrera que hoy voy a comprobar, sin ninguna esperanza por cierto, ya que es una que solemos pasar por delante y no me sonaba nada que hubiera algún cambio o indicación allí, como efectivamente así es. No parece que a estos nuevos mecenas del GR les haya hecho la menor gracia el compartir con el resto de mortales parte de su patrimonio, se supone que nuestros representantes en el Consell les convencerán más pronto que tarde.

Tras la constatación de lo evidente nos disponemos a disfrutar del resto de ruta que no tendría que depararnos ninguna otra sorpresa más aunque nunca se sabe, al menos sobre el papel no habrá que descabalgar del sillín para llegar a buen término. Tengo por delante la subida a Tossals con la parte cementada en primer término, hoy un poco más lento de lo habitual pero sin caer en la extenuación, que ya es algo, y parado en la barrera de Solleric me entran ganas de volver a pasar por ses Cases Noves afrontando primero la subida hasta la pista que no había vuelto a realizar desde hacía mucho y quedé bastante satisfecho del intento. Después ya me animé a continuar por el camino ancho hasta arriba, mucho más largo que las dresseres pero también más fácil. Lo que sí pude comprobar es que están reformando las casas (aunque ese día no hubiera nadie) y seguramente una vez finalizadas pasar por allí no será una buena idea.

Desde arriba ya solo me quedaba bajar hasta las casas principales y continuar hasta Font Figuera y más adelante sin desviarme hacia s'Olivaret, menudo tramo de camino empedrado, ancho como ninguno, idóneo para pillar velocidades de vértigo, vius. Y ya que estoy continúo hasta el pueblo por su calle más alta, con algunos rampones impresentables, está en obras pero se puede pasar, y por allí llegamos a los Damunt donde encuentro un banco a la sombra para poder pegar un mordisco y obtener algunos nutrientes extra que me permitan llegar a Palma sin desfallecer en el intento, hasta me animé a recorrer un camino vecinal con la esperanza de poder enlazar con el camí vell pero no tiene salida.

Y no acabó allí la vena investigadora porque cuando pasé por delante de Son Torrella me vino a la cabeza una conversación que tuve no hace mucho con un colega sobre el camí des Cabàs a la que no pude responder con propiedad y aún sabiendo que la barrera de entrada estaría cerrada la recordaba bastante fácil de atravesar, pero de eso había pasado ya mucho tiempo y convendría rememorarlo.

Efectivamente continúa más o menos como recordaba pero al llegar al cruce con la pista principal de acceso pensaba que debía girar a la derecha en dirección a las casas y luego girar a la izquierda, pero no lo hice, vi claro que podía seguir recto y continué y cual es mi sorpresa que acabo frente a otra barrera muy parecida a la anterior con un paso lateral abierto a las malas en la rejilla que evidentemente no sé quién lo ha hecho pero que no comparto en absoluto, por allí pueden escaparse los animales, hecho que no repercutiría en absoluto en favorecer el paso por la finca, y es que solo el hecho de romper algo ya es en sí mismo reprobable.

De todas maneras dada la situación actual de la finca, dedicada al agroturismo, me hace suponer que el tránsito de cualquier tipo por el interior, sea o no por caminos, tanto públicos como privados, no esté bien vista aunque no lo he podido comprobar personalmente, es lo que me han contado.

A partir de la barrera entramos en un camino asfaltado, el camí de Son Canals, que llega hasta la carretera de Bunyola ampliando un itinerario por el interior bastante factible y apartado de las casas como para que se puedan compatibilizar derechos particulares y derechos sociales. Otra cosa es que se quiera.


Lo que se dice improvisar

Ruta improvisada, no tenía intención de recorrer el itinerario del Clot d'Almadrà hacia Mancor así que no consulté nada por allí, pretendía ir en sentido contrario, hacia Solleric o tal vez, Oliclar. Inicié la ruta desde Lloseta prefiriendo dar un rodeo antes por Biniamar adonde llegué por el camí vell, ahora asfaltado, e ir a buscar la subida hacia la gravera Pieras aunque encontré las primeras barreras cerradas se puede enganchar la pista subiendo por otros caminos, no pasé de la misma cantera que me pareció distinta de como la vi la última vez, parece que la están rellenando e inicié la bajada desde allí mismo.

Este sendero de bajada te deja al lado de la barrera de salida hacia Lloseta y continué por la zona deportiva hasta salir por el área recreativa y el camí de ses Comes al cementerio. Tenía que comprobar una cosa por allí, según alguna traza que conseguí la variante de Mancor del GR 221 debía pasar por el Rafalet d'en March y llegar al pueblo por el camí de s'Estorell, pues no, todo sigue igual, barreras cerradas y cero indicadores así que vuelvo atrás y me recorro el camino de siempre hacia el Clot d'Almadrà.

Lo cierto es que cuando llegué al aparcamiento de Son Ordines me dirigí al grupo de casas para tratar de ordenar correctamente las construcciones sobre el terreno y despejar de una vez las dudas sobre su ubicación real, algo que sobre los diversos mapas es imposible. Y estando por allí sacando algunas fotos apareció desde la Casa d'Amunt alguien con quién mantuve una breve charla y me preguntó si quería ir hasta Mancor, le contesté que sí, por supuesto, y hasta me animó a hacerlo, así que, ni corto ni perezoso, cambié la ruta en ese mismo instante.

No es que no recordara el camino, es que ni siquiera lo había transitado aunque siempre que he bajado por los Pinetons he tenido la curiosidad de al menos verlo, y eso que tengo una ruta que baja justo al punto de intersección desde el puig de Suro pero a pesar de todo nunca lo había intentado.

Primera parte, pistas agrícolas que atraviesan los campos llanos donde la única condición es cerrar las barreras. Tras la última empezamos el ascenso aún pedaleando hasta el pou.

Segunda parte, ya la cosa se complica, aumenta la pendiente y el camino está bastante roto, tanto que en algún tramo hasta me puse la bici al hombro, y parece muy poco o nada transitado.

Tercera parte, entramos en el bosque y directamente desaparece y allí es todo buscar por donde puedes atravesar la vegetación y sortear ramas rotas tiradas por el suelo siguiendo una ligera inclinación natural hacia la izquierda topando con una paret de partió al costado y otra enfrente con una rejilla muy bien colocada. Yo tiré hacia la derecha cuando parece que tenía que atravesar la de la izquierda, quizás haya algún portell, y enlazar con el camino de bajada de Pinetons, lo cierto es que justo en el ángulo de intersección de las dos paredes estamos ya realmente muy cerca de ese camino, pero eso lo comprobaré un día que baje por allí.

Aunque llegué a la pista por sitio conocido fue después de tener que saltar 3 rejillas y abrir otra aunque también pienso que alguien un poco más avezado en el manejo de un gps o app podría haberse dado cuenta antes de por donde tirar, hasta creo que yo mismo podría haberlo visto si hubiera mirado la pantalla y no seguir emperrado en verlo sobre el terreno.

Quería aprovechar de paso el cambio de ruta para comprobar los avances de la nueva variante G del GR 221, Tossals, Mancor, Lloseta pasando por sitios realmente poco receptivos a los visitantes, como es Rafals, Biniatzent, Son Daviu o Son Frau, pero no vi nada que indique posibles cambios así que habrá que esperar futuros acontecimientos.


Atascado

Si uno va circulando tranquilamente, dentro de lo que cabe, por una carretera y pega un frenazo brusco de repente, tanto como para quedar parado en medio del asfalto con lo que ello supone, debe ser por una potente, y normalmente peligrosa, razón. Aclaro, es solo un símil y muy posiblemente desacertado del parón del blog, sí lo hubo pero las causas no tuvieron nada que ver con problemas físicos personales ni fallos del material, de hecho no dejé de salir a rodar, aunque en salidas de corta duración y calidad discutible como se verá, simplemente se dejaron de documentar en crónicas periódicas.

Con toda clase de herramientas digitales a nuestra disposición es difícil pasar desapercibido pero uno no puede preocuparse por la falta de exposición mediática de todos sus conocidos, pueden afectar múltiples motivos y además ese interés suele quedar en el ámbito privado. En mi caso solo se detuvo el blog, y uno de ellos, porque en el de Camins sí he estado trabajando aunque no publicara.

A nivel personal 2025 tenía que ser un año crucial y debía tomar una decisión importante y de hecho la resolución final influyó más de lo que pensaba a nivel de salidas ya que me coartaba no solamente por el estado físico en general sino también por la disponibilidad horaria así que las salidas que realicé mayoritariamente fueron cortas y cercanas a la ciudad, lo más lejos que llegué fue al barranc de Son Gual o el puig de ses Coves en los primeros tres meses, y pese a estar de vacaciones todo el mes de mayo tampoco se tradujo en salidas de calidad, la familia lo primero.

En agosto me estiré un poco más, alguna que otra salida tocando montaña sin llegar al paroxismo, hasta me atreví con alguna incursión por el pla el mes siguiente, más que nada subía un poco el kilometraje que no las expectativas aunque siempre se procura satisfacer también la curiosidad. Lo más relevante hasta final de año fueron un par de salidas por la comuna de Bunyola (es que me daba ya un poco de vergüenza propia el tiempo que había pasado desde la última vez), había que comprobar qué tanto se me iban a atragantar las bajadas de por allá y pese a mis propios límites, quedé contento.

Y así, a grandes brochazos, fue como pasamos ese atípico año donde faltaron las crónicas por primera vez desde ..., desde tiempos ha, la verdad, pero la poca enjundia de lo acontecido no era excusa suficiente para publicar por publicar porque ¿qué vas a contar de una subida al bunyolí, por ejemplo, que no se sepa después de haber subido más de 50 veces al menos yo mismo y todos los demás?, ni uno tiene ganas de contarlo ni los demás tienen ganas de saberlo. Y si por añadidura te sientes falto de inspiración no vale la pena ni intentarlo y aquí entramos en otro aspecto del asunto muy importante que conviene repensar con detenimiento.

Es que vas solo, tio, y eso tiene que notarse, no crees? Muy cierto, pero es que hay épocas para todo y las grandes agrupaciones de ciclistas con rutas preestablecidas han pasado a la historia, que las he disfrutado y mucho aunque nunca he perdido la oportunidad de ir por donde he querido. Por contra, más o menos desde el principio de esta década me integré un poco más en un grupo con las características propias de grupo, es decir, con un guía proponiente que traía los deberos hechos desde casa, que es más o menos lo que necesitaba en esos momentos, así que me iba de perlas la compañía y las rutas pero algo comenzó a cambiar en esa grupeta, la gente iba cambiando de montura y prefiriendo las bicicletas motorizadas y ahí se torció el asunto, quién intentó seguir el paso marcado sin intención de cambiar (entre los cuales me incluyo) acabó mal y terminó abandonando definitivamente el e-pelotón tras algunas infructuosas y frustrantes tentativas, no es cuestión de proponérselo es que hay una incompatibilidad real e irresoluble entre máquinas y lo entiendo, no hay más.


Rodando suave

Animado un poco por la salida anterior por na Burguesa con agradables sorpresas incluidas donde llegué a conformar un itinerario bastante decente añadiendo segmentos desconocidos por mí con partes ya conocidas me decidí a rodar por otras zonas un poco más recónditas, que no secretas, pero que tampoco se suelen recorrer a menudo, me refiero a Oliclar.

Esta posesión vivió mejores tiempos, poseía un buen rebaño de ovejas, olivar y cereales lo que daba buenas rentas, a día de hoy, integrada en la vecina Solleric, desconocemos si subsiste alguna actividad agrícola o ganadera en la zona, poco de ello hemos visto en estos años. Haciendo honor al título del artículo me acercaré a ese lugar desde el clot d'Almadrà y como he salido desde Lloseta he rodado por el acceso asfaltado en bones, tendría que añadir calentando pero eso es ya una quimera, vives acalorado continuamente.

No voy a atravesar los campos del clot para ir directamente porque por allí sí me he encontrado a veces a gente trabajando y teniendo la opción de enlazar mucho más arriba prefiero la segunda a la primera, o sea que sigo por el itinerario principal hasta el desvío y por allí ya enfilo directo hasta desembocar en la zona superior de los campos de cultivo y sigo recto en la misma dirección para entrar en el bosquecillo que solo permite trazar un estrecho sendero casi siempre tapado por la vegetación y que finaliza en la barrerita y ya desde allí hacia arriba serpenteando por las marjades hasta la pista proveniente de Solleric.

Ahora toca seguir subiendo hasta el coll d'Oliclar por la pista, sé que tengo algún error en la traza de ese camino ya que lo solemos hacer en bajada y casi siempre se va recortando por el camí vell. Tiene una parte más empinada al principio antes de llegar a la linde del bosque adonde llegará bastante desdibujada, de hecho el mismo portell parece haberse desintegrado pero en cuanto cruzamos al interior del bosque se vuelve mucho más interesante, allí sí se nota la limpieza y aparecen elementos etnográficos en bastantes buenas condiciones.

Desde el coll ya es todo bajada después de atravesar otro portell y habrá que ir con tiento porque nos podemos embalar bastante en un segundo y tanto su pendiente como su longitud nos va a dar una idea muy clara de la dificultad que puede entrañar recorrerla en sentido contrario, un reto.

Hoy me voy a recorrer el itinerario del Olivaret, quiero actualizar correctamente la traza sobre todo en el paso del torrente y tomar algunas fotos de los elementos del camino, comentar a estas alturas que también es mucho más divertido que el itinerario GR es bastante superfluo, así pues y una vez recorrido sin incidencias y bien documentado me doy por satisfecho y me puedo relajar para lo que me queda de ruta.


Enlazando a+b+c...

Lo primero de todo es reconocer que esta salida tenía que ser la continuación de la anterior y se ve que me dio la flojera después de asentarme en el coll des Vent, que por otra parte es un punto clásico para que suceda tal circunstancia, no solo a mí, a muchos más, viendo los caretos y oyendo los comentarios de los que paran por allí.

Excusas aparte, dí por finiquitada la ruta allí y me emplacé a mí mismo a finalizarla en otra ocasión y es que lo ideal hubiera sido continuarla por la carena para ir a ver unos itinerarios nuevos que tenía pendientes de visita pero como no lo hice lo haré ahora y para ello, y por lo que pudiera pasar, subo por carretera directamente hasta el kilómetro 6, paro lo mínimo aunque siempre esperas encontrarte con alguien con quién puedas compartir ruta o tal vez simplemente charlar un rato.

Pues no, solo algún carretero/a pasa por la zona, saludos y poco más, me voy a subir la nueva autopista que han preparado quitándole todo el picante que tenían esas rampas, empero no han continuado hasta el final, donde se estrecha el camino al paso de la vaguada con las zetas finales imposibles hasta arriba. Vaya si me acuerdo de este tramo cuando lo bajabas por un perfecto camino de tierra por el interior de un bosque, arboleda de la que no quedó nada después de un incendio y que no se ha recuperado como en otras zonas próximas, de todas maneras creo que una restauración del camino puede ser el siguiente paso visto el arreglo anterior, hasta puede que lo vea y lo pueda revivir.

Superado el trance y ya en las alturas podremos volver a circular y será siempre hacia abajo, no es técnico pero no conviene confiarse en esas pistas ya que alguna piedrita suelta puede descontrolarte la rueda delantera y con velocidad el revolcón puede ser de órdago, tampoco hay que ir parado pero sí controlando el manillar.

En el cruce tomamos el ramal en subida para descansar un poco a la vera del depósito de agua donde tenemos el acceso ahora cortado por Son Vida, hay un sendero que rodea las viviendas que se puede utilizar así que se puede llegar directamente desde la urbanización pero a costa de sudar la gota gorda si es que estás dispuesto a ello. Es precisamente desde ese punto de parada de donde parte un sendero de bajada que enlaza con la pista inferior con otra dressera hasta la Rota de Son Camps, que es precisamente hacia donde me dirijo.

Se trata de una antigua zona de cultivo abandonada con bastantes elementos constructivos hoy en día casi por los suelos y que visto el emplazamiento del marge existente es muy probable que tuviera un tamaño y aspecto bastante diferente del actual años atrás. Está atravesada por una pista proveniente de la carretera y muy utilizada por todo tipo de deportistas pero mi razón para rodar por allí era investigar una dressera de la que había leído algún comentario y que encontré después de recorrer la zona durante unos minutos.

Lo que no tengo tan claro es que ese sendero que tomé siquiera existiera antes y aunque acaba desembocando en un antiguo camino de carro antes de llegar a la pista parece abierto ex profeso para dar continuidad a una bajada única desde la barrera de Son Vida, de hecho en algunas páginas de senderistas que lo han recorrido llegan a mencionar explícitamente que no hay camino. Donde no vi seguimiento fue por el camino de carro ya que se encuentra en muy malas condiciones y tampoco lo llegué a intuir desde arriba aunque no descarto que pueda llegar a comunicarse lo que constituiría de facto el recorrido idóneo en todos los sentidos.

El acceso a la pista coincide exactamente con el siguiente itinerario que tiene muchas similitudes con el anterior, un primer tramo sin elementos constructivos visibles, solo la marca producida por el paso de las motos y las bicicletas hasta el enlace con un camino de carro evidente que nos lleva hasta la carretera. Está claro que el paso del tiempo y el abandono de estas antiguas zonas de explotación junto con la apertura de otros itinerarios más modernos, tanto construídos como abiertos a la fuerza, dificulta muchas veces ubicar la verdadera red de caminos y senderos que existía anteriormente.

Es el caso que nos ocupa hoy donde claramente vemos que vamos alternando tramos antiguos con elementos constructivos visibles y otros que han aparecido por el simple paso de personal y máquinas. Cada cual que saque sus propias conclusiones.


Na Burguesa recortada

A pocos días de mi partida no he querido complicarme mucho la vida y he elegido una salida súper clásica de lo más cercano, nada de ascensos infinitos ni bajadas técnicas ni siquiera niveles intermedios, más bien facilito, pues a na Burguesa que me dirijo.

Una primera parte de callejeo tranquilo para ir templando el cuerpo seguido de una corta ascensión hasta la explanada del monumento, ahora aún un poco más fácil porque han vuelto a arreglar la variante larga de Gènova, más anchura y piso renovado, solo espero que no sea con cargo municipal.

Una segunda parte ahora ya sí por pista de tierra que esta vez continúo hasta el coll des Vent con la salvedad de haber tomado el desvío desde la rampa de cemento hasta el camino inferior.

Lo último y para terminar, regreso por la trialera paralela a la carretera hasta el coll de sa Creu para continuar por los atajos en dirección a la base militar. El paseo final a orillas del mar es que ni lo cuento pero tiene su punto de relax.

Como vemos nada del otro mundo ni que no conozca todo quisqui pero tenemos que admitir que cumple su función.


Ruta atípica

Cuando no hay tiempo, ganas o fuerzas siempre aparecerá alguna razón para salir a dar pedales, aunque sea de lo más raro o atípico que podamos sospechar. Salí a por faena, necesitaba rellenar un mapa que voy montando a base de añadir puntos y documentarlos, en este caso, fotografías que después serán el punto de partida para crear o ampliar la información de que disponga.

En este caso no saldré prácticamente de la ciudad, solo me alejé un poco de la zona urbana para ir a la zona militar y tomar unas instantáneas de Son Sureda y Santa Eulàlia, antiguas posesiones sobre la carretera de Calvià adquiridas por el ejército en 1965 para instalar allí el CIR 14, actualmente Base Militar Jaume II (antigua General Asensio) con otros cometidos.

Antes había pasado por Son Puigdorfila Nou y sus circuitos de trial y enduro motero por el interior continuando hacia la Teulera de la que hoy en día no queda rastro físico de sus edificios aunque sí memorial porque su derribo en 1992 desató mucha controversia y fue muy comentada.

De vuelta vi las barreras abiertas que delimitan la parcela colindante con el nuevo carril bici de Madre Alberta y me metí para acortar hasta Son Rapinya, quería ver una construcción que se ha reformado completamente, Son Xigala, un enorme casón convertido ahora en 14 viviendas exclusivas y sus terrenos en una urbanización.

Me acerqué después a Son Puig, un relativamente moderno edificio pero cuya historia bien podría rellenar un buen dossier tal ha sido su periplo judicial con el asunto de la creación de la Ràdio y Televisió de Mallorca la cual pretendía ubicar allí su sede, plan que se vio abortado por condiciones impuestas por el Ajuntament respecto a sus usos permitidos, circunstancia que hizo recular al Consell que se había comprometido a comprarlo por 5,5 millones y por sentencia judicial debía abonar 7,7 millones más intereses. Tras entrar en concurso de acreedores salió a subasta por 4,5 millones y al final se adjudicó por 1,5 a un grupo escolar. Se supone que la diferencia la pagaron los de siempre y digo yo, podrían haberse informado antes si podrían ubicar allí lo que tenían en mente, o no?.

Continué por Son Roca para visitar algunas propiedades por la zona, Bellagre era una de ellas pero no pude acercarme, y de la cual creía que era una posesión histórica pero que en realidad es bastante moderna. Tampoco pude llegar a Son Ferragut, parcelas provenientes de otras más antiguas y extensas que se fueron disgregando.

Ruedo hacia Son Ximelis que sé seguro que voy a poder entrar pese a que unos perros ladradores pero poco mordedores se empeñan en darme una sonora bienvenida, ello alerta al encargado de la finca. Se trata del muy probablemente último arrendatario de los terrenos y parece que único morador desde que el Grupo Drac cesara en su actividad allí. Parte de la finca ya se urbanizó creando la barriada de Son Roca y ahora el resto está pendiente de seguir los mismos pasos.

Pero toda la zona conocida como el Vinyet que está sin urbanizar por ahora comprende muchas más propiedades como Ca les Bieles, Cal Sastre, Cal Pastor, el Rafal, Can Colombàs, Son Bartomeu Joan i Can Palou, algunas ya en manos de sociedades o constructoras y de las que de muchas quedan solo los terrenos.

También decidí darme un garbeo por el lado contrario visitando Son Flor, Son Rossinyol y Son Ceba, parcelas en parte ya urbanizadas, el resto a la espera. Seguramente esa gran mancha verde frente al polígono de Can Valero sea la próxima que veamos desaparecer ante nuestros ojos a marchas forzadas.


Puig de Fangar

Hay lugares por ahí que de verlos cientos de veces en la distancia llegan a parecerte muy familiares pero nunca llega el momento de hacerles una visita, me ha pasado con unos cuantos, Miner, Son Ferragut, con su cantera visible a decenas de kilómetros o el Parc de Llevant, claro que antes no existía y las fincas eran privadas, como mucho ibas a Cala Torta o a las playas cercanas y volvías y en mi caso ni siquiera en bici.

Hay más ejemplos, muchos más, faltaría a la verdad si dijera otra cosa pero hoy nos centraremos en Son Ferragut. Sabía de oídas que se podía subir por Crestatx y me decidí a investigarlo pero sin recopilar casi ninguna información y además, recordando la salida anterior por la zona, me dio la venada de empezar otra vez desde Inca para tomar el camí vell de Búger, localidad que tampoco había cruzado nunca en bicicleta, se ve que se me juntaron muchos ingredientes en la receta y quise mezclarlos todos.

Salgo pues desde Inca y ni siquiera me fui directo, rodé más lejos dando un rodeo y empalmo con el camino más adelante. Nunca había hecho este itinerario y me gustó, va directo hasta Búger dando acceso a grandes fincas por medio como Ses Veles, Son Bosch, Son Sastre o Son Vivot entre otras. Y precisamente después de pasar por esta última cruzamos un área boscosa alimentada por un torrente con agua circulante que le da un aspecto poco usual y donde existe un itinerario alternativo mucho más salvaje aunque de corta distancia y justo a la salida del bosque tomamos el desvío hacia el pueblo.

Tenía que hacer una salvedad aquí también, quiero ver los senderos o caminos que pueden haber en la zona boscosa entre la localidad y la autopista, se le conoce como el Pinar de Son Alemany y sé que hay algo interesante pero no tengo ni idea de qué se puede tratar. Circulo por las calles queriendo encontrar la salida correcta y se puede decir que llegué sin equivocarme.

Vi en una curva una entrada por la pared medianera y un camino bastante decente al otro lado que decidí seguir aunque realmente lo que hice fue dar un gran rodeo para volver a aparecer en el mismo sitio y ni siquiera me había acercado a la autopista. Había visto también en el punto de inicio un sendero que iba pegado a la pared el cual me decido a seguir y cuando llego al final giro a la derecha cerca de una casa derruida, Son Puput, que no me lleva a ningún lado por lo que vuelvo atrás y continúo rodando cerca de la pared hasta que puedo cruzarla comprobando que el sendero esta vez sí prosigue y puedo encadenar una buena tirada que de hecho me deja a la vera de la autopista, supongo que debe continuar con un bucle pero decido acabar en ese punto y me voy por la carretera antigua a buscar la rotonda de Ullaró.

Hasta el momento el plan se iba cumpliendo a la perfección descubriendo algunas joyitas por el camino, me queda llegar a Ullaró y por el camí Reial bajar hasta la rotonda para dirigirme a la otra rotonda por la vía de servicio y desde allí por el camí de Son Alegre hasta Crestatx encontrando al final de la calle una barrera de acceso cerrada y además difícil de superar, como no lo llevaba bien estudiado no me dí cuenta de que no era por allí por donde debía entrar, eso lo supe después y la decisión fue volver atrás y empezar por otro sitio, y será por Son Ferragut.

No veo problemas de paso ni abajo ni cerca de las casas de arriba en plena reforma, la pista continúa hasta la gravera y más allá por lo que los ánimos van en aumento a medida que vamos cogiendo altura. Según la documentación oficial estas canteras están en restauración y habrá que creérselo pero hijo mío, las fotos no mienten, no veo ningún cambio a excepción de media docena de pinos salvajes que han crecido en la zona en los últimos años y la retirada de alguna construcción.

Sigo la ruta sin más dilación y solamente intuyo presencia humana mucho más arriba, parece que están limpiando el bosque cerca de una casa pero no socializamos y continúo rodando mientras los metros van subiendo y voy tomando nota de cruces y desvíos que me voy encontrando, la verdad es que no sé ni donde estoy ni donde voy pero mientras haya camino habrá que seguir pedaleando y después de cruzar una barrera parece que hemos llegado a lo más alto y empezamos a bajar pegados a una pared hasta que encontramos otra barrera.

Aquí hacemos un alto un poco más consistente, entramos en la otra vertiente de la montaña y todo será bajar a partir de ahora y se supone que por pista como así sucede, lo que pasa es que esta tiene mucha más miga que la recorrida hasta ahora, dudo mucho que la pudiera subir ni siquiera la mitad, está en peores condiciones y con pendientes más acusadas. A no más tardar entramos en una zona más despejada, s'Ullastrar, quizás antiguas zonas de cultivo con unas casas que aún se mantienen en pie pero aún muy distantes del valle y a bastante altura, la única ventaja es que las barreras se pueden atravesar sin problemas. Me falló la traza de ese tramo hasta abajo pero no hay ninguna pega para seguir el recorrido descrito. Estamos ya en la civilización, sobre el camí de Fangar, y haremos el retorno a sa Pobla por el camí de na Pontons pasando otra vez por Ullaró.

Ruta interesante, y como no podía ser de otra manera han quedado bastantes temas por resolver, posible cierre del camino de Son Ferragut una vez finalizadas las obras, el paso por Son Mascord y la ermita, salida por s'Ullastrar y lo que pueda surgir, lo iremos viendo.

La salida planteada aquí pretendía tocar muchas cuerdas diferentes, de ahí que empezara desde Inca aunque lo sensato sería hacerlo desde sa Pobla y ganar tiempo para divertirse un poco más en los senderos de Búger y Campanet o para seguir explorando esa mini sierra montañosa hasta donde se pueda.


Puig de Son Sastre (creo)

Febrero fue mes de puigs, no altas montañas como uno podría suponer en un principio, algo más suave, sin tanto desnivel pero siempre con algunas sorpresas a descubrir.

Me fui al puig de Son Sastre y he de reconocer que antes de ir no lo nombraba nunca de esa manera, siempre me refería a él como puig de Santa Magdalena y no es que no tuviera razón en parte porque sí existe pero en realidad en ese macizo hay dos picos separados por un pequeño valle, para resumir, en el puig de Son Sastre se encuentra enclavada la ermita y en el de Santa Magdalena, la cruz aunque he de reconocer que en pocos mapas se ve así grafiado, es más, según alguna información pública existente en ese macizo lo correcto sería: el puig de Santa Magdalena donde se ubica la ermita y el puig de la Minyó donde se encuentra la cruz. Hay pues para elegir, ya se sabe que algunas veces la nomenclatura de los lugares no se pone de acuerdo, depende de lo que cada uno elija como la oficial y en este caso me inclino más por la segunda opción aunque tampoco la haya visto en los mapas pero la adoptaré al menos hasta la confirmación definitiva.

Hecha la aclaración pertinente, pero sin haber dejado nada en claro, contaré que salí desde es Figueral de Marratxí para dirigirme hacia sa Cabaneta y Pòrtol por el circuito urbano para regresar hacia Santa María por el camí del Jardí d'en Ferrer y el des Cocois a continuación (supongo que se refiere a coscoll, una planta herbácea) para tomar seguidamente el camí vell de Muro que me tiene que llevar hasta la rotonda de la carretera de Llubí. Es una buena rodada y muchos carreteros y cicloturistas la aprovechan como parte de sus travesías aunque para mí será casi la totalidad de la ruta pero aún me queda lo mejor.

Tengo mi objetivo enfrente pero tengo que desviarme hacia Inca para buscar el primer camino para acercarme a la base, el camí des Rasquell, para enfilar poco después las primeras rampas. Vamos a hacer toda la subida por la carretera moderna hasta la explanada de la ermita después de dejar atrás el área recreativa. Toca descansar un poco y recuperar fuerzas aunque ya casi tenemos todo el pescao vendío y tras alguna que otra foto tanto mías como ajenas, me animo a bajar atacando el larguísimo tramo empedrado y escalonado que tiene continuación pero ya en mucho peor estado.

Estos tramos han quedado como atajos de la carretera pero a veces conectan de forma muy abrupta con lo que o te tiras o te bajas, yo prefería casi siempre lo segundo, qué le vamos a hacer. Se montó en su día un circuito DH por allí que no he llegado a ubicar con exactitud y el otro tramo que encontré solo consistió en un corto bucle que no me llevó a ningún lado por lo que opté por ir directamente al pueblo y dar por concluida la ruta.

Esa pequeña decepción no me afectó, el plan de la ruta era rodar, salieron unos 40 km con unos 500 m de desnivel, objetivo cumplido.


Se trata de pedalear

Han pasado dos semanas desde la última salida y había que bajar un poco el listón, ya de por sí bastante bajo pero sin que mermaran las ganas de ir a investigar un poco, de ahí que el principio de ruta pueda parecer un poco atípico, el puente peatonal de la vía de cintura que da acceso al Rafal y al Vivero por donde investigo si puedo continuar por la vera del torrente pero quizás haya que recortar bastante la vegetación para siquiera poder circular y atravesarlo solo cuando vaya seco porque tenía ese día una presencia impresionante tal era la cantidad de agua que circulaba, me tengo que conformar, no hay más remedio, en llegar a sa Nova Cabana callejeando.

Circulando entre la urbanización y la autopista enlazamos con el camí des Morts, ahora bastante más limpio de escombros que hace unos años pero también más perimetrado y ya no se puede atravesar hasta Son Creuer directamente, al menos sin saltar o perforar la valla, dos opciones que no me apetecen en absoluto aunque igual ya lo está, por lo que me dirijo hasta las casas de Son Macià que gozan en la actualidad de una presencia imponente tras su reforma si bien sin señales de vida aún.

Por el camí de Muntanya nos dirigimos a ses Trempes y directos a Son Sales por donde nos damos un garbeo hasta las casas para comprobar su estado actual de degradación que lógicamente va en aumento. La finca es tan grande que tiene algunos itinerarios claramente marcados que son fáciles de seguir pero el que yo tomé desde la caseta hasta el borde y luego a izquierdas acaba perdiéndose a la vuelta, tratar de explicar aquí cuál es el mejor trazado puede resultar un poco engorroso y no creo que quede nada claro pero la conclusión es que el que recorrí es el peor de todos ya que tuve que regresar a la casa de aperos campo a través, aunque si queremos salir directamente hacia Neopatria tomaremos el desvío que hay un poco antes de llegar a la caseta pero seguramente haya que ir a buscar el mismo pase que el mío para entrar en la urbanización debido a las barreras cerradas al final de la calle. Ya lo dije aquí, revisarlo por si no ha quedado suficientemente claro y un vistazo a la traza de las rutas tampoco viene mal.

Pese a que hay bastantes rutas publicadas en abierto por el interior de la finca no descarto que según que días o épocas del año nos podamos encontrar personal trabajando.

Alargué un poco la vuelta yéndome por el camí de Muntanya y volviendo por la carretera para completar una ruta sin pretensiones.


Ruta 1
Ruta 2

Solleric

Había estado cavilando entre semana alguna variación sobre caminos ya conocidos y que no me supusieran esfuerzos innecesarios, una rutita de media montaña sin mucho aparataje ni complicación, pues Solleric parece una buena opción y además me irá de perlas para conocer un itinerario interior de la finca que no tengo recuerdo de haber pasado (aunque no lo descarto) y que tampoco repetiré en demasía dado el carácter privado del mismo.

Empiezo desde Consell y me dirijo al camí des Raiguer por el que ruedo hasta el desvío del camí vell d'Alaró, el que pasa por Bànyols, ya en los pasos finales de su restauración y puede que algo más ya que han aparecido también nuevas construcciones por la zona, de hecho en las últimas fotografías aéreas ya aparecen vehículos aparcados en el frontispicio.

Este camino enlaza con el camí vell d'Orient que es el que realmente quiero seguir aunque en sus inicios esté asfaltado y no tenga ninguna dificultad de orientación al estar debidamente señalizado. Estas señales nos llevarán a cruzar la carretera de Lloseta y después circularemos un rato por la de Orient para tomar el desvío ahora marcado como GR. Dejamos atrás el ramal de s'Alcadena y más adelante el de Son Fuster antes de cruzar la barrera peatonal pero aprovecho para tomar el ramal de s'Olivaret en subida. Pasamos las barreras y el desvío de las casas e intento circular lo más pegado posible al torrente desde las pistas de tenis pero no veo continuidad así que reculo y sigo el camino establecido hasta encontrar el paso del torrente y quizás me fui un poco lejos para atravesarlo, solo hay que estar al tanto y cruzar por lo más fácil.

Queda la subida hasta el GR, tampoco nada del otro mundo, y ahora sí continúo hasta Solleric y giro por la pista de la derecha en la curva antes de llegar a las casas. Aquí sí hay alguna zona más empinada que otra hasta una miranda natural con muy buenas vistas del valle y desde donde prosigue como sendero atravesando longitudinalmente la cara de la montaña hasta enlazar con la pista que se dirige a Oliclar que tomo en bajada y volver a enlazar con el GR ascendiendo hasta el coll de Solleric para tomar el sendero señalizado hasta salir de la propiedad.

La bajada a continuación se presta a soltar los frenos pero no hay que fiarse pese a estar cementada en su tramo más empinado, después se suaviza bastante, y más desde el clot d'Almadrà pudiendo disfrutar de un buen tramo de paseo hasta el pueblo.


https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/solleric-246570798

Raiguer

Que no se diga que no empecé el año con ganas, otra cosa es por donde me metí y empecé tirando por lo fácil, que es carretera, mucho asfalto y poca tierra tuvo la primera ruta y es que hay que ir cogiendo forma y que menos que un buen rodaje. Lo de ir cogiendo forma es casi más un anhelo que otra cosa porque con una salida semanal poco se puede hacer pero por ahora es lo que tenemos y lo que aplicamos.

Salgo de Lloseta para ir hasta Alaró pasando por el coll de Tofla, una tachuela que hay entre medias de las dos localidades para a continuación entrar en el pueblo por la parte alta y proseguir por el camí vell hasta Coanegra, continuando por el camí de ca na Cili y una vez en la carretera de Bunyola seguir dando pedales hasta el camí dels Establits donde salimos del asfalto hasta llegar a la otra carretera, cruzarla y dirigirnos hacia Son Pizà y Son Daviu y aunque normalmente suelo volver por Son Macià para seguir rodando por pistas esta vez continué hasta el polígono para recorrer lo que se ha bautizado como Ruta Coanegra, un paseo señalizado que recorre la franja que ocupa el torrente homónimo por los dos márgenes hasta el Pont d'Inca y que no tiene punto de comparación con el carril bici que va paralelo a la carretera, que ningún carretero usa, por cierto, y los que van en mtb, puestos a elegir, eligen el itinerario por el que circulo aunque alguna que otra vez sí lo he recorrido, sobre todo si quiero ir un poco más rápido aunque esté más expuesto al viento y al sol, y además quise combinarlo con el que va paralelo a la autopista hasta Son Cladera y así acabar de la mejor manera posible ya que a partir de allí solo me resta el carril bici hasta el punto final.


Ruta