Nueva Raixeta

Ya que hace unos días investigamos un poco la variante D por la zona de Bunyola creí que sería buena idea revisar también la otra vertiente, la de Valldemossa, y además es que me apetecía rodar de nuevo por allí, es una ruta larga pero sin mucho desnivel aunque con tramos incómodos pese a que no puedan parecerlo a primera vista.

Lo primero es llegar a Raixeta y esa es la parte que puede ilusionar a muchos, el acercamiento por el camí de Passatemps es idóneo aunque está asfaltado en su mayor parte pero con muy poco tráfico y se puede rodar con tranquilidad. También forma parte de una variante del GR, la M, y cuya traza tampoco me concuerda con lo mostrado en los planos, sobre el papel empieza en el cruce de sa Garriga y la traza en Son Sardina. También en el Hort de Son Termes sobre plano tiene una salida diferente a la carretera que no es real, se sigue yendo por el mismo itinerario de siempre y tampoco existe el ramal paralelo al asfalto que parece querer reflejar la traza en papel, como tampoco se puede cruzar por s'Heretat, también con diferente itinerario, que nos daría acceso directo a Raixa. O sea, que todo sigue igual que antes.

La barrera de s'Heretat sí estaba abierta y estuve tentado a entrar y pedir permiso para cruzar pero me abstuve, por lo que pude concluir sobre las concentracionesy manifestaciones que hubo no hace mucho reclamando la apertura de ese tramo de camino no parece que la predisposición sea la adecuada, aunque nunca se sabe, pero todo apunta a que la propiedad no está por la labor de dejar pasar a nadie.

Entonces no me queda más remedio que llegar hasta la carretera y hacer el tramo entre rotondas para entrar por el camino de acceso a Raixa, ese mismo que tenía que ser nivelado con tierra hace años y aún estamos esperando al volquete. Desde hace un tiempo han marcado el GR desde el mismo aparcamiento y así te enfilan directamente hacia el camino y no por la pista de abajo, pero ya tenemos la primera discrepancia en esta variante ya que las trazas siguen reflejando el paso por el torrente y además son distintas entre sí.

Un poco antes de alcanzar Raixeta pero sin llegar a ver las casas, existe en un mismo punto un desvío a mano izquierda y también otro a la derecha, el que nos interesa es el primero aunque yo seguí recto pero a la vez iba viendo que el ramal inferior estaba muy limpio, había pasado ese día y no lo estaba y por eso no vi lo que tenía que ver. He recalcado lo de no ver las casas porque hay otro desvío un poco más adelante ya con las casas a la vista y es el que tomé para llegar al cruce del torrente que hago habitualmente pero al cruzarlo veo que el sendero ha cambiado por completo, ya no es una senda estrecha y obstruida por la vegetación ahora es un camino ancho y despejado que además proviene de la izquierda, tramo que fui a investigar y recorrí el ramal inferior que he comentado antes y llegué al primer desvío completamente asombrado y lo mejor de todo es que esta limpieza y acondicionamiento continúa a lo largo de todo el torrente pudiendo comprobar que efectivamente sí que cabe un camino de carro y que no vuelve a cruzar el torrente. Cierto es que en algunos puntos muy concretos el terreno no permite circular pero nada que ver con antes de la restauración.

Ahí ha habido un muy buen trabajo de la brigada y es de agradecer. Solo un apunte, si venías en sentido contrario, justo al pasar el portell de Pastoritx, había un rampón directo hacia abajo y ahora han aparecido unas anchas curvas mucho más coherentes con el nuevo resto de itinerario.

Ya en Pastoritx tampoco coinciden ni las trazas ni la realidad y hay que fiarse un poco de la intuición, las marcas de paso y los hitos para ir siguiendo el itinerario que rodea las casas por la zona de bancales sin llegar a acercarse a ellas. Además supera un gran desnivel y se suele hacer empujando, los fuera de serie o motorizados puede que lo intenten, buena suerte.

Más o menos al llegar a la pista de la mola ya se puede empezar a rodar con más esperanzas de éxito siendo casi plano después de cruzar la segunda pista hasta llegar a la barrera de salida y aquí es donde la cosa se tuerze de verdad, no sé cuándo acaeció exactamente la tormenta que arrasó el lugar pero básicamente sigue igual a excepción de algunos cortes puntuales de ramas y troncos que permiten un paso cómodo a senderistas pero no a ciclistas.

El camino va bordeando siempre la ladera limitado por una rejilla que empieza en la pista que hemos cruzado pero que se encuentra totamente arrasada a partir de la barrera y no ofrece ninguna protección en los tramos más expuestos que son también los más perjudicados por las caídas de grandes árboles, la conclusión es que caminaremos bastante hasta llegar cerca de las casas de Son Verí donde también se modificó el trazado impidiéndonos pasar montados y no será hasta haber cruzado dos barreras cuando podamos hacerlo.

Estamos cerca del cruce de otro camino que baja de la mola y a poco de empalmar con la pista que nos acerca a las ruinas de la fuente y desde allí podremos bajar pegados a la pared medianera para salir por una barrerita cerca del antiguo portón de la finca el cual han retrasado unos metros para solventar cualquier incidencia con senderistas y clientes.

Resto de ruta conocido tomando el desvío de la pista hacia la carretera para tomar la antigua entrada al pueblo y el camí vell después el cual me va a acercar al Estret pasando por Son Salvat y Son Brondo, camino que periódicamente se ve obstruido por matas de alguna especie de arbusto espinoso a lo que hay que sumar algún que otro estrago puntual del suelo que ha decidido desaparecer de la vista resultando el conjunto de lo más divertido pero al menos no hay que pararse a abrir la rejilla en Son Salvat.

El resto por asfalto obviando ses Rotgetes, de (casi) obligado cumplimiento para un bikero, pero también teniendo en cuenta que podemos tomar el carril paralelo desde la UIB y rodar con total sosiego hasta la ciudad sin temor al tráfico, no es cosa menor.


Variante D

Esa variante del GR 221, Valldemossa-Castell d'Alaró, tiene algunos tramos digamos que en disputa, después de darle vueltas y más vueltas sigo sin tenerlo claro y habrá que echar un vistazo sobre el terreno no obstante nos vamos a centrar en el tramo Bunyola-Orient que ahora resulta que cruza por la Comuna cuando lo querían montar adosado a la carretera. Recorre el camí des Grau, y de hecho hubo unas señales de prohibido bicis colgadas de un pino, ¿o quizás fuera una encina?, tras su limpieza por el Consell, para el caso es lo mismo y no pienso ir a comprobarlo, la subida por allí es imposible, rodaré por la pista ancha y continuaré sin desviarme al menos hasta el cruce del depósito ya que es allí donde tengo otra duda.

Para acortar un poco el acercamiento he salido desde Santa María y he ido por carretera aún sin ser de mis preferidas pero la de Palma tampoco la supera. Subida tranquila con descanso y piscolabis en las mesas de Cas Garriguer para continuar hasta el cruce, allí veo las indicaciones que me invitan a bajar, entonces la traza es correcta y no acabo de entender la decisión de usar ese itinerario. Veamos porqué. La bajada puede hacerse larga e incómoda para un senderista, ya lo es para un ciclista y más en las condiciones en que está actualmente que no hay un metro libre de restos de ramas y madera, con todos los números abonados para un enganchón del cambio, circunstancia que sucedió efectivamente.

Sabía que la traza volvía a subir hasta el coll des Picot y que tampoco tendría oportunidad de dar muchas pedaladas en ese sentido pero una vez hecha la elección arriba y sabiendo lo que te espera no tiene mucho sentido quejarse. En una ocasión anterior que bajé allí lo hice para comprobar el itinerario directo a Coanegra y aunque llegué sí hubo muchos más motivos de queja pero solamente porque llevaba la bici a cuestas, más bien de cualquier manera, en cambio para un senderista lo veo más que factible y mucho más razonable que lo que viene a continuación.

De todas formas la subida me sorprendió de forma grata, cambia bastante el hacerla en un sentido u otro y aparte del primer trecho más rocoso y empinado después se comporta bastante aceptablemente. Paso por el cruce y para mí sería el itinerario idóneo para recortar ese tramo que lo único que hace es alargar innecesariamente el recorrido sin aportar valor.

Tengo otro percance más arriba con el cambio por los enganchones y es que hoy parece que tengo la negra con ese temita. Soluciono y me dispongo a afrontar la técnica bajada hasta la carretera y el resumen es: bajé, a secas. Tenía la vaga esperanza de encontrarme el poste en el desvío de ses Clavegueres pero no estaba así que lo estuve buscando al llegar al asfalto, y tampoco está señalada la continuación. Sé que podría haber bajado campo a través por el bosque pero lo hice por la carretera por si habían colocado las indicaciones GR en alguna curva más abajo y no vi nada así que al final sí me metí en el bosque para recortar pero al no estar limpio volví a enganchar los radios con los restos de ramas y vuelta a despotricar.

Después de empalmar con la carretera tomo un ramal lateral y zás, liada otra vez y si no rompí nada fue de milagro, la cadena bloqueada en las roldanas y toda la jaula torcida, toca enderezar a lo bruto y hasta parece que puede volver a rodar pero estoy ya bastante cabreado con el asunto y para más inri no encuentro tampoco la bajada que debería, más parece el cortafuego bajo la línea eléctrica que otra cosa y vuelvo atrás para acometer la vuelta por asfalto, estoy hasta el moño del asunto.

Había visto las señales informativas en Bunyola y no hice mucho caso, la carretera está en obras y confiaba en poder pasar pero en cambio la enorme señal apostada en las afueras de Orient lo decía claro, prohibido bicis, y más cabreado que un mono no me quise aventurar con encontrarme con el personal o la maquinaria impidiéndome el paso algunos kilómetros más adelante y tampoco tenía el cuerpo para volver por Coanegra o el Rafal, por mencionar las opciones que me pillaban más cerca así que volví por carretera y como no se me hizo larga la subida al coll d'Honor me animó bastante para volver a Palma directamente sin parar, y bien.

Resumiendo conclusión del GR que es a lo que íbamos, excesivamente larga por el interior de la Comuna, yo acortaría por el penyal d'Honor y ses Clavegueres para llegar a Coanegra y te olvidas de la carretera donde por ahora no hay nada de nada. Tampoco sería ningún descalabro si alguien quiere utilizar el refugio puesto que tiene acceso directo a la pista del penyal sin tener que retroceder.

Yo creo que alguien se lo pensará con calma y rectificará, ese itinerario parece parido sobre el papel, da toda la impresión.


Directamente

Más directo, imposible. Seguí las indicaciones GR desde Inca hasta Caimari y noté algunas mejoras, secundarias pero mejoras al fin y al cabo, no tanto en el tramo estrecho a la vera del torrente después de haber atravesado la carretera, tramo que no acaba de cuadrar entre el resto de caminos anchos y también asfaltados antes de llegar a Selva. El que se nota mucho mejor es el primer tramo del pueblo que ha sido limpiado y posiblemente alisado, fetén, el resto hasta el cementerio son calles de la villa propiamente dichas pasando a tierra acercándonos a la curva de la carretera y con el siguiente tramo hasta Caimari también en mejores condiciones, o sea, que llegar allí es casi un paseo.

No lo había visto así ni sabía de ese percance pero me preguntaba en el desvío del camí vell ¿porqué está en el suelo el monolito del Guell a Lluc a peu? y aún más, ¿porqué no se ha vuelto a erigir? Pero al parecer tampoco es la primera vez que sucede y se ve que ni se molestan en volver a levantarlo.

Arranco por el empedrado hasta el asfalto, dejo de lado la Costa Llarga por razones obvias y me uno al conjunto de tocapelotas a pedales que circulan por estos parajes poniendo a prueba la paciencia (o la poca paciencia) de muchos de los conductores de vehículos a motor. Juro por lo más grande que si no me tuviera que bajar de la bici en el tramo de can Canta no pisaría el asfalto pero el mestre d'obres que lo proyectó se pasó 3 pueblos con la pendiente, parió allí un tobogán de cuidado.

Menos mal que la pista de la Coveta Negra es más benévola y ruedas casi plácidamente y es que hoy no voy a hacer las rampas finales hormigonadas, cojo el desvío un poco antes de llegar a verlas y busco el inicio del sendero del Pas d'en Arbona. Lo lógico y adecuado hubiera sido empezar por el extremo contrario, por el coll de sa Línia si vienes de Mancor o si se prefiere, por Comafreda, pero como no conocía ninguna de las opciones elegí la que estoy narrando. De hecho podría haber subido por el Comellar de s'Homo que sí la conozco y la bajada es muy cercana pero preferí ir directo por lo que pudiera pasar.

Hice bien porque la subida es inciclable, muy de montaña, sucia y con poca claridad en la trazada, lo que hace que subir una bici resulte más que agotador, rayando en lo frustrante. Mi intención era llegar a la pista y volver a bajar por el mismo sitio pero estaba comprobando que iba a bajar andando también la mayor parte del recorrido. De hecho llegué al paso sin la bici para no transportarla por el caos de rocas final y tampoco me pareció que el camino mejorara mucho más allá y además sigue subiendo hasta empalmar con la pista, me hubiera gustado llegar pero se me habían quitado las ganas, la verdad, empero no descarto hacerlo al revés entero otro día aunque no monte todo lo que me gustaría.

Efectivamente no cabalgué mucho bajando como me temía pero al menos duró bastante menos que la subida así que la vuelta fue ya volver a todo trapo aunque me paré en el área recreativa a comer algo, realmente lo necesitaba, después ya sin descanso hasta el punto de inicio variando solamente el recorrido en el paso por Selva desviándome del GR y yendo más directo por carretera.

No se puede decir que fuera un gran éxito pero tampoco un fracaso absoluto, siempre agradezco ver lugares nuevos aunque no siempre te dejan el cuerpo tan alegre como uno querría; esperaba, confiaba que no fuera tan duro como para poder combinarla en un futuro con el Comellar de s'Homo pero lo veo complicado, a este último le veo más posibilidades como alternativa para subir a Lluc pero no mucho más.


Rectificando

Dado que me había quedado con ganas de cruzar Solleric decidí que debía satisfacerlas cuanto antes mejor y volví a salir desde el mismo sitio pero esta vez yendo directo aunque no sin antes realizar otra comprobación sobre el GR. Comenté que la traza que recordaba haber visto accedía al valle pasando por el Rafalet d'en March y en cambio en la documentación impresa circula por otros derroteros cruzando Son Frau y Son Daviu acabando en otra barrera que hoy voy a comprobar, sin ninguna esperanza por cierto, ya que es una que solemos pasar por delante y no me sonaba nada que hubiera algún cambio o indicación allí, como efectivamente así es. No parece que a estos nuevos mecenas del GR les haya hecho la menor gracia el compartir con el resto de mortales parte de su patrimonio, se supone que nuestros representantes en el Consell les convencerán más pronto que tarde.

Tras la constatación de lo evidente nos disponemos a disfrutar del resto de ruta que no tendría que depararnos ninguna otra sorpresa más aunque nunca se sabe, al menos sobre el papel no habrá que descabalgar del sillín para llegar a buen término. Tengo por delante la subida a Tossals con la parte cementada en primer término, hoy un poco más lento de lo habitual pero sin caer en la extenuación, que ya es algo, y parado en la barrera de Solleric me entran ganas de volver a pasar por ses Cases Noves afrontando primero la subida hasta la pista que no había vuelto a realizar desde hacía mucho y quedé bastante satisfecho del intento. Después ya me animé a continuar por el camino ancho hasta arriba, mucho más largo que las dresseres pero también más fácil. Lo que sí pude comprobar es que están reformando las casas (aunque ese día no hubiera nadie) y seguramente una vez finalizadas pasar por allí no será una buena idea.

Desde arriba ya solo me quedaba bajar hasta las casas principales y continuar hasta Font Figuera y más adelante sin desviarme hacia s'Olivaret, menudo tramo de camino empedrado, ancho como ninguno, idóneo para pillar velocidades de vértigo, vius. Y ya que estoy continúo hasta el pueblo por su calle más alta, con algunos rampones impresentables, está en obras pero se puede pasar, y por allí llegamos a los Damunt donde encuentro un banco a la sombra para poder pegar un mordisco y obtener algunos nutrientes extra que me permitan llegar a Palma sin desfallecer en el intento, hasta me animé a recorrer un camino vecinal con la esperanza de poder enlazar con el camí vell pero no tiene salida.

Y no acabó allí la vena investigadora porque cuando pasé por delante de Son Torrella me vino a la cabeza una conversación que tuve no hace mucho con un colega sobre el camí des Cabàs a la que no pude responder con propiedad y aún sabiendo que la barrera de entrada estaría cerrada la recordaba bastante fácil de atravesar, pero de eso había pasado ya mucho tiempo y convendría rememorarlo.

Efectivamente continúa más o menos como recordaba pero al llegar al cruce con la pista principal de acceso pensaba que debía girar a la derecha en dirección a las casas y luego girar a la izquierda, pero no lo hice, vi claro que podía seguir recto y continué y cual es mi sorpresa que acabo frente a otra barrera muy parecida a la anterior con un paso lateral abierto a las malas en la rejilla que evidentemente no sé quién lo ha hecho pero que no comparto en absoluto, por allí pueden escaparse los animales, hecho que no repercutiría en absoluto en favorecer el paso por la finca, y es que solo el hecho de romper algo ya es en sí mismo reprobable.

De todas maneras dada la situación actual de la finca, dedicada al agroturismo, me hace suponer que el tránsito de cualquier tipo por el interior, sea o no por caminos, tanto públicos como privados, no esté bien vista aunque no lo he podido comprobar personalmente, es lo que me han contado.

A partir de la barrera entramos en un camino asfaltado, el camí de Son Canals, que llega hasta la carretera de Bunyola ampliando un itinerario por el interior bastante factible y apartado de las casas como para que se puedan compatibilizar derechos particulares y derechos sociales. Otra cosa es que se quiera.


Lo que se dice improvisar

Ruta improvisada, no tenía intención de recorrer el itinerario del Clot d'Almadrà hacia Mancor así que no consulté nada por allí, pretendía ir en sentido contrario, hacia Solleric o tal vez, Oliclar. Inicié la ruta desde Lloseta prefiriendo dar un rodeo antes por Biniamar adonde llegué por el camí vell, ahora asfaltado, e ir a buscar la subida hacia la gravera Pieras aunque encontré las primeras barreras cerradas se puede enganchar la pista subiendo por otros caminos, no pasé de la misma cantera que me pareció distinta de como la vi la última vez, parece que la están rellenando e inicié la bajada desde allí mismo.

Este sendero de bajada te deja al lado de la barrera de salida hacia Lloseta y continué por la zona deportiva hasta salir por el área recreativa y el camí de ses Comes al cementerio. Tenía que comprobar una cosa por allí, según alguna traza que conseguí la variante de Mancor del GR 221 debía pasar por el Rafalet d'en March y llegar al pueblo por el camí de s'Estorell, pues no, todo sigue igual, barreras cerradas y cero indicadores así que vuelvo atrás y me recorro el camino de siempre hacia el Clot d'Almadrà.

Lo cierto es que cuando llegué al aparcamiento de Son Ordines me dirigí al grupo de casas para tratar de ordenar correctamente las construcciones sobre el terreno y despejar de una vez las dudas sobre su ubicación real, algo que sobre los diversos mapas es imposible. Y estando por allí sacando algunas fotos apareció desde la Casa d'Amunt alguien con quién mantuve una breve charla y me preguntó si quería ir hasta Mancor, le contesté que sí, por supuesto, y hasta me animó a hacerlo, así que, ni corto ni perezoso, cambié la ruta en ese mismo instante.

No es que no recordara el camino, es que ni siquiera lo había transitado aunque siempre que he bajado por los Pinetons he tenido la curiosidad de al menos verlo, y eso que tengo una ruta que baja justo al punto de intersección desde el puig de Suro pero a pesar de todo nunca lo había intentado.

Primera parte, pistas agrícolas que atraviesan los campos llanos donde la única condición es cerrar las barreras. Tras la última empezamos el ascenso aún pedaleando hasta el pou.

Segunda parte, ya la cosa se complica, aumenta la pendiente y el camino está bastante roto, tanto que en algún tramo hasta me puse la bici al hombro, y parece muy poco o nada transitado.

Tercera parte, entramos en el bosque y directamente desaparece y allí es todo buscar por donde puedes atravesar la vegetación y sortear ramas rotas tiradas por el suelo siguiendo una ligera inclinación natural hacia la izquierda topando con una paret de partió al costado y otra enfrente con una rejilla muy bien colocada. Yo tiré hacia la derecha cuando parece que tenía que atravesar la de la izquierda, quizás haya algún portell, y enlazar con el camino de bajada de Pinetons, lo cierto es que justo en el ángulo de intersección de las dos paredes estamos ya realmente muy cerca de ese camino, pero eso lo comprobaré un día que baje por allí.

Aunque llegué a la pista por sitio conocido fue después de tener que saltar 3 rejillas y abrir otra aunque también pienso que alguien un poco más avezado en el manejo de un gps o app podría haberse dado cuenta antes de por donde tirar, hasta creo que yo mismo podría haberlo visto si hubiera mirado la pantalla y no seguir emperrado en verlo sobre el terreno.

Quería aprovechar de paso el cambio de ruta para comprobar los avances de la nueva variante G del GR 221, Tossals, Mancor, Lloseta pasando por sitios realmente poco receptivos a los visitantes, como es Rafals, Biniatzent, Son Daviu o Son Frau, pero no vi nada que indique posibles cambios así que habrá que esperar futuros acontecimientos.


Atascado

Si uno va circulando tranquilamente, dentro de lo que cabe, por una carretera y pega un frenazo brusco de repente, tanto como para quedar parado en medio del asfalto con lo que ello supone, debe ser por una potente, y normalmente peligrosa, razón. Aclaro, es solo un símil y muy posiblemente desacertado del parón del blog, sí lo hubo pero las causas no tuvieron nada que ver con problemas físicos personales ni fallos del material, de hecho no dejé de salir a rodar, aunque en salidas de corta duración y calidad discutible como se verá, simplemente se dejaron de documentar en crónicas periódicas.

Con toda clase de herramientas digitales a nuestra disposición es difícil pasar desapercibido pero uno no puede preocuparse por la falta de exposición mediática de todos sus conocidos, pueden afectar múltiples motivos y además ese interés suele quedar en el ámbito privado. En mi caso solo se detuvo el blog, y uno de ellos, porque en el de Camins sí he estado trabajando aunque no publicara.

A nivel personal 2025 tenía que ser un año crucial y debía tomar una decisión importante y de hecho la resolución final influyó más de lo que pensaba a nivel de salidas ya que me coartaba no solamente por el estado físico en general sino también por la disponibilidad horaria así que las salidas que realicé mayoritariamente fueron cortas y cercanas a la ciudad, lo más lejos que llegué fue al barranc de Son Gual o el puig de ses Coves en los primeros tres meses, y pese a estar de vacaciones todo el mes de mayo tampoco se tradujo en salidas de calidad, la familia lo primero.

En agosto me estiré un poco más, alguna que otra salida tocando montaña sin llegar al paroxismo, hasta me atreví con alguna incursión por el pla el mes siguiente, más que nada subía un poco el kilometraje que no las expectativas aunque siempre se procura satisfacer también la curiosidad. Lo más relevante hasta final de año fueron un par de salidas por la comuna de Bunyola (es que me daba ya un poco de vergüenza propia el tiempo que había pasado desde la última vez), había que comprobar qué tanto se me iban a atragantar las bajadas de por allá y pese a mis propios límites, quedé contento.

Y así, a grandes brochazos, fue como pasamos ese atípico año donde faltaron las crónicas por primera vez desde ..., desde tiempos ha, la verdad, pero la poca enjundia de lo acontecido no era excusa suficiente para publicar por publicar porque ¿qué vas a contar de una subida al bunyolí, por ejemplo, que no se sepa después de haber subido más de 50 veces al menos yo mismo y todos los demás?, ni uno tiene ganas de contarlo ni los demás tienen ganas de saberlo. Y si por añadidura te sientes falto de inspiración no vale la pena ni intentarlo y aquí entramos en otro aspecto del asunto muy importante que conviene repensar con detenimiento.

Es que vas solo, tio, y eso tiene que notarse, no crees? Muy cierto, pero es que hay épocas para todo y las grandes agrupaciones de ciclistas con rutas preestablecidas han pasado a la historia, que las he disfrutado y mucho aunque nunca he perdido la oportunidad de ir por donde he querido. Por contra, más o menos desde el principio de esta década me integré un poco más en un grupo con las características propias de grupo, es decir, con un guía proponiente que traía los deberos hechos desde casa, que es más o menos lo que necesitaba en esos momentos, así que me iba de perlas la compañía y las rutas pero algo comenzó a cambiar en esa grupeta, la gente iba cambiando de montura y prefiriendo las bicicletas motorizadas y ahí se torció el asunto, quién intentó seguir el paso marcado sin intención de cambiar (entre los cuales me incluyo) acabó mal y terminó abandonando definitivamente el e-pelotón tras algunas infructuosas y frustrantes tentativas, no es cuestión de proponérselo es que hay una incompatibilidad real e irresoluble entre máquinas y lo entiendo, no hay más.


Enlazando a+b+c...

Lo primero de todo es reconocer que esta salida tenía que ser la continuación de la anterior y se ve que me dio la flojera después de asentarme en el coll des Vent, que por otra parte es un punto clásico para que suceda tal circunstancia, no solo a mí, a muchos más, viendo los caretos y oyendo los comentarios de los que paran por allí.

Excusas aparte, dí por finiquitada la ruta allí y me emplacé a mí mismo a finalizarla en otra ocasión y es que lo ideal hubiera sido continuarla por la carena para ir a ver unos itinerarios nuevos que tenía pendientes de visita pero como no lo hice lo haré ahora y para ello, y por lo que pudiera pasar, subo por carretera directamente hasta el kilómetro 6, paro lo mínimo aunque siempre esperas encontrarte con alguien con quién puedas compartir ruta o tal vez simplemente charlar un rato.

Pues no, solo algún carretero/a pasa por la zona, saludos y poco más, me voy a subir la nueva autopista que han preparado quitándole todo el picante que tenían esas rampas, empero no han continuado hasta el final, donde se estrecha el camino al paso de la vaguada con las zetas finales imposibles hasta arriba. Vaya si me acuerdo de este tramo cuando lo bajabas por un perfecto camino de tierra por el interior de un bosque, arboleda de la que no quedó nada después de un incendio y que no se ha recuperado como en otras zonas próximas, de todas maneras creo que una restauración del camino puede ser el siguiente paso visto el arreglo anterior, hasta puede que lo vea y lo pueda revivir.

Superado el trance y ya en las alturas podremos volver a circular y será siempre hacia abajo, no es técnico pero no conviene confiarse en esas pistas ya que alguna piedrita suelta puede descontrolarte la rueda delantera y con velocidad el revolcón puede ser de órdago, tampoco hay que ir parado pero sí controlando el manillar.

En el cruce tomamos el ramal en subida para descansar un poco a la vera del depósito de agua donde tenemos el acceso ahora cortado por Son Vida, hay un sendero que rodea las viviendas que se puede utilizar así que se puede llegar directamente desde la urbanización pero a costa de sudar la gota gorda si es que estás dispuesto a ello. Es precisamente desde ese punto de parada de donde parte un sendero de bajada que enlaza con la pista inferior con otra dressera hasta la Rota de Son Camps, que es precisamente hacia donde me dirijo.

Se trata de una antigua zona de cultivo abandonada con bastantes elementos constructivos hoy en día casi por los suelos y que visto el emplazamiento del marge existente es muy probable que tuviera un tamaño y aspecto bastante diferente del actual años atrás. Está atravesada por una pista proveniente de la carretera y muy utilizada por todo tipo de deportistas pero mi razón para rodar por allí era investigar una dressera de la que había leído algún comentario y que encontré después de recorrer la zona durante unos minutos.

Lo que no tengo tan claro es que ese sendero que tomé siquiera existiera antes y aunque acaba desembocando en un antiguo camino de carro antes de llegar a la pista parece abierto ex profeso para dar continuidad a una bajada única desde la barrera de Son Vida, de hecho en algunas páginas de senderistas que lo han recorrido llegan a mencionar explícitamente que no hay camino. Donde no vi seguimiento fue por el camino de carro ya que se encuentra en muy malas condiciones y tampoco lo llegué a intuir desde arriba aunque no descarto que pueda llegar a comunicarse lo que constituiría de facto el recorrido idóneo en todos los sentidos.

El acceso a la pista coincide exactamente con el siguiente itinerario que tiene muchas similitudes con el anterior, un primer tramo sin elementos constructivos visibles, solo la marca producida por el paso de las motos y las bicicletas hasta el enlace con un camino de carro evidente que nos lleva hasta la carretera. Está claro que el paso del tiempo y el abandono de estas antiguas zonas de explotación junto con la apertura de otros itinerarios más modernos, tanto construídos como abiertos a la fuerza, dificulta muchas veces ubicar la verdadera red de caminos y senderos que existía anteriormente.

Es el caso que nos ocupa hoy donde claramente vemos que vamos alternando tramos antiguos con elementos constructivos visibles y otros que han aparecido por el simple paso de personal y máquinas. Cada cual que saque sus propias conclusiones.


Na Burguesa recortada

A pocos días de mi partida no he querido complicarme mucho la vida y he elegido una salida súper clásica de lo más cercano, nada de ascensos infinitos ni bajadas técnicas ni siquiera niveles intermedios, más bien facilito, pues a na Burguesa que me dirijo.

Una primera parte de callejeo tranquilo para ir templando el cuerpo seguido de una corta ascensión hasta la explanada del monumento, ahora aún un poco más fácil porque han vuelto a arreglar la variante larga de Gènova, más anchura y piso renovado, solo espero que no sea con cargo municipal.

Una segunda parte ahora ya sí por pista de tierra que esta vez continúo hasta el coll des Vent con la salvedad de haber tomado el desvío desde la rampa de cemento hasta el camino inferior.

Lo último y para terminar, regreso por la trialera paralela a la carretera hasta el coll de sa Creu para continuar por los atajos en dirección a la base militar. El paseo final a orillas del mar es que ni lo cuento pero tiene su punto de relax.

Como vemos nada del otro mundo ni que no conozca todo quisqui pero tenemos que admitir que cumple su función.


Ruta atípica

Cuando no hay tiempo, ganas o fuerzas siempre aparecerá alguna razón para salir a dar pedales, aunque sea de lo más raro o atípico que podamos sospechar. Salí a por faena, necesitaba rellenar un mapa que voy montando a base de añadir puntos y documentarlos, en este caso, fotografías que después serán el punto de partida para crear o ampliar la información de que disponga.

En este caso no saldré prácticamente de la ciudad, solo me alejé un poco de la zona urbana para ir a la zona militar y tomar unas instantáneas de Son Sureda y Santa Eulàlia, antiguas posesiones sobre la carretera de Calvià adquiridas por el ejército en 1965 para instalar allí el CIR 14, actualmente Base Militar Jaume II (antigua General Asensio) con otros cometidos.

Antes había pasado por Son Puigdorfila Nou y sus circuitos de trial y enduro motero por el interior continuando hacia la Teulera de la que hoy en día no queda rastro físico de sus edificios aunque sí memorial porque su derribo en 1992 desató mucha controversia y fue muy comentada.

De vuelta vi las barreras abiertas que delimitan la parcela colindante con el nuevo carril bici de Madre Alberta y me metí para acortar hasta Son Rapinya, quería ver una construcción que se ha reformado completamente, Son Xigala, un enorme casón convertido ahora en 14 viviendas exclusivas y sus terrenos en una urbanización.

Me acerqué después a Son Puig, un relativamente moderno edificio pero cuya historia bien podría rellenar un buen dossier tal ha sido su periplo judicial con el asunto de la creación de la Ràdio y Televisió de Mallorca la cual pretendía ubicar allí su sede, plan que se vio abortado por condiciones impuestas por el Ajuntament respecto a sus usos permitidos, circunstancia que hizo recular al Consell que se había comprometido a comprarlo por 5,5 millones y por sentencia judicial debía abonar 7,7 millones más intereses. Tras entrar en concurso de acreedores salió a subasta por 4,5 millones y al final se adjudicó por 1,5 a un grupo escolar. Se supone que la diferencia la pagaron los de siempre y digo yo, podrían haberse informado antes si podrían ubicar allí lo que tenían en mente, o no?.

Continué por Son Roca para visitar algunas propiedades por la zona, Bellagre era una de ellas pero no pude acercarme, y de la cual creía que era una posesión histórica pero que en realidad es bastante moderna. Tampoco pude llegar a Son Ferragut, parcelas provenientes de otras más antiguas y extensas que se fueron disgregando.

Ruedo hacia Son Ximelis que sé seguro que voy a poder entrar pese a que unos perros ladradores pero poco mordedores se empeñan en darme una sonora bienvenida, ello alerta al encargado de la finca. Se trata del muy probablemente último arrendatario de los terrenos y parece que único morador desde que el Grupo Drac cesara en su actividad allí. Parte de la finca ya se urbanizó creando la barriada de Son Roca y ahora el resto está pendiente de seguir los mismos pasos.

Pero toda la zona conocida como el Vinyet que está sin urbanizar por ahora comprende muchas más propiedades como Ca les Bieles, Cal Sastre, Cal Pastor, el Rafal, Can Colombàs, Son Bartomeu Joan i Can Palou, algunas ya en manos de sociedades o constructoras y de las que de muchas quedan solo los terrenos.

También decidí darme un garbeo por el lado contrario visitando Son Flor, Son Rossinyol y Son Ceba, parcelas en parte ya urbanizadas, el resto a la espera. Seguramente esa gran mancha verde frente al polígono de Can Valero sea la próxima que veamos desaparecer ante nuestros ojos a marchas forzadas.


Puig de Fangar

Hay lugares por ahí que de verlos cientos de veces en la distancia llegan a parecerte muy familiares pero nunca llega el momento de hacerles una visita, me ha pasado con unos cuantos, Miner, Son Ferragut, con su cantera visible a decenas de kilómetros o el Parc de Llevant, claro que antes no existía y las fincas eran privadas, como mucho ibas a Cala Torta o a las playas cercanas y volvías y en mi caso ni siquiera en bici.

Hay más ejemplos, muchos más, faltaría a la verdad si dijera otra cosa pero hoy nos centraremos en Son Ferragut. Sabía de oídas que se podía subir por Crestatx y me decidí a investigarlo pero sin recopilar casi ninguna información y además, recordando la salida anterior por la zona, me dio la venada de empezar otra vez desde Inca para tomar el camí vell de Búger, localidad que tampoco había cruzado nunca en bicicleta, se ve que se me juntaron muchos ingredientes en la receta y quise mezclarlos todos.

Salgo pues desde Inca y ni siquiera me fui directo, rodé más lejos dando un rodeo y empalmo con el camino más adelante. Nunca había hecho este itinerario y me gustó, va directo hasta Búger dando acceso a grandes fincas por medio como Ses Veles, Son Bosch, Son Sastre o Son Vivot entre otras. Y precisamente después de pasar por esta última cruzamos un área boscosa alimentada por un torrente con agua circulante que le da un aspecto poco usual y donde existe un itinerario alternativo mucho más salvaje aunque de corta distancia y justo a la salida del bosque tomamos el desvío hacia el pueblo.

Tenía que hacer una salvedad aquí también, quiero ver los senderos o caminos que pueden haber en la zona boscosa entre la localidad y la autopista, se le conoce como el Pinar de Son Alemany y sé que hay algo interesante pero no tengo ni idea de qué se puede tratar. Circulo por las calles queriendo encontrar la salida correcta y se puede decir que llegué sin equivocarme.

Vi en una curva una entrada por la pared medianera y un camino bastante decente al otro lado que decidí seguir aunque realmente lo que hice fue dar un gran rodeo para volver a aparecer en el mismo sitio y ni siquiera me había acercado a la autopista. Había visto también en el punto de inicio un sendero que iba pegado a la pared el cual me decido a seguir y cuando llego al final giro a la derecha cerca de una casa derruida, Son Puput, que no me lleva a ningún lado por lo que vuelvo atrás y continúo rodando cerca de la pared hasta que puedo cruzarla comprobando que el sendero esta vez sí prosigue y puedo encadenar una buena tirada que de hecho me deja a la vera de la autopista, supongo que debe continuar con un bucle pero decido acabar en ese punto y me voy por la carretera antigua a buscar la rotonda de Ullaró.

Hasta el momento el plan se iba cumpliendo a la perfección descubriendo algunas joyitas por el camino, me queda llegar a Ullaró y por el camí Reial bajar hasta la rotonda para dirigirme a la otra rotonda por la vía de servicio y desde allí por el camí de Son Alegre hasta Crestatx encontrando al final de la calle una barrera de acceso cerrada y además difícil de superar, como no lo llevaba bien estudiado no me dí cuenta de que no era por allí por donde debía entrar, eso lo supe después y la decisión fue volver atrás y empezar por otro sitio, y será por Son Ferragut.

No veo problemas de paso ni abajo ni cerca de las casas de arriba en plena reforma, la pista continúa hasta la gravera y más allá por lo que los ánimos van en aumento a medida que vamos cogiendo altura. Según la documentación oficial estas canteras están en restauración y habrá que creérselo pero hijo mío, las fotos no mienten, no veo ningún cambio a excepción de media docena de pinos salvajes que han crecido en la zona en los últimos años y la retirada de alguna construcción.

Sigo la ruta sin más dilación y solamente intuyo presencia humana mucho más arriba, parece que están limpiando el bosque cerca de una casa pero no socializamos y continúo rodando mientras los metros van subiendo y voy tomando nota de cruces y desvíos que me voy encontrando, la verdad es que no sé ni donde estoy ni donde voy pero mientras haya camino habrá que seguir pedaleando y después de cruzar una barrera parece que hemos llegado a lo más alto y empezamos a bajar pegados a una pared hasta que encontramos otra barrera.

Aquí hacemos un alto un poco más consistente, entramos en la otra vertiente de la montaña y todo será bajar a partir de ahora y se supone que por pista como así sucede, lo que pasa es que esta tiene mucha más miga que la recorrida hasta ahora, dudo mucho que la pudiera subir ni siquiera la mitad, está en peores condiciones y con pendientes más acusadas. A no más tardar entramos en una zona más despejada, s'Ullastrar, quizás antiguas zonas de cultivo con unas casas que aún se mantienen en pie pero aún muy distantes del valle y a bastante altura, la única ventaja es que las barreras se pueden atravesar sin problemas. Me falló la traza de ese tramo hasta abajo pero no hay ninguna pega para seguir el recorrido descrito. Estamos ya en la civilización, sobre el camí de Fangar, y haremos el retorno a sa Pobla por el camí de na Pontons pasando otra vez por Ullaró.

Ruta interesante, y como no podía ser de otra manera han quedado bastantes temas por resolver, posible cierre del camino de Son Ferragut una vez finalizadas las obras, el paso por Son Mascord y la ermita, salida por s'Ullastrar y lo que pueda surgir, lo iremos viendo.

La salida planteada aquí pretendía tocar muchas cuerdas diferentes, de ahí que empezara desde Inca aunque lo sensato sería hacerlo desde sa Pobla y ganar tiempo para divertirse un poco más en los senderos de Búger y Campanet o para seguir explorando esa mini sierra montañosa hasta donde se pueda.


Puig de Son Sastre (creo)

Febrero fue mes de puigs, no altas montañas como uno podría suponer en un principio, algo más suave, sin tanto desnivel pero siempre con algunas sorpresas a descubrir.

Me fui al puig de Son Sastre y he de reconocer que antes de ir no lo nombraba nunca de esa manera, siempre me refería a él como puig de Santa Magdalena y no es que no tuviera razón en parte porque sí existe pero en realidad en ese macizo hay dos picos separados por un pequeño valle, para resumir, en el puig de Son Sastre se encuentra enclavada la ermita y en el de Santa Magdalena, la cruz aunque he de reconocer que en pocos mapas se ve así grafiado, es más, según alguna información pública existente en ese macizo lo correcto sería: el puig de Santa Magdalena donde se ubica la ermita y el puig de la Minyó donde se encuentra la cruz. Hay pues para elegir, ya se sabe que algunas veces la nomenclatura de los lugares no se pone de acuerdo, depende de lo que cada uno elija como la oficial y en este caso me inclino más por la segunda opción aunque tampoco la haya visto en los mapas pero la adoptaré al menos hasta la confirmación definitiva.

Hecha la aclaración pertinente, pero sin haber dejado nada en claro, contaré que salí desde es Figueral de Marratxí para dirigirme hacia sa Cabaneta y Pòrtol por el circuito urbano para regresar hacia Santa María por el camí del Jardí d'en Ferrer y el des Cocois a continuación (supongo que se refiere a coscoll, una planta herbácea) para tomar seguidamente el camí vell de Muro que me tiene que llevar hasta la rotonda de la carretera de Llubí. Es una buena rodada y muchos carreteros y cicloturistas la aprovechan como parte de sus travesías aunque para mí será casi la totalidad de la ruta pero aún me queda lo mejor.

Tengo mi objetivo enfrente pero tengo que desviarme hacia Inca para buscar el primer camino para acercarme a la base, el camí des Rasquell, para enfilar poco después las primeras rampas. Vamos a hacer toda la subida por la carretera moderna hasta la explanada de la ermita después de dejar atrás el área recreativa. Toca descansar un poco y recuperar fuerzas aunque ya casi tenemos todo el pescao vendío y tras alguna que otra foto tanto mías como ajenas, me animo a bajar atacando el larguísimo tramo empedrado y escalonado que tiene continuación pero ya en mucho peor estado.

Estos tramos han quedado como atajos de la carretera pero a veces conectan de forma muy abrupta con lo que o te tiras o te bajas, yo prefería casi siempre lo segundo, qué le vamos a hacer. Se montó en su día un circuito DH por allí que no he llegado a ubicar con exactitud y el otro tramo que encontré solo consistió en un corto bucle que no me llevó a ningún lado por lo que opté por ir directamente al pueblo y dar por concluida la ruta.

Esa pequeña decepción no me afectó, el plan de la ruta era rodar, salieron unos 40 km con unos 500 m de desnivel, objetivo cumplido.


Se trata de pedalear

Han pasado dos semanas desde la última salida y había que bajar un poco el listón, ya de por sí bastante bajo pero sin que mermaran las ganas de ir a investigar un poco, de ahí que el principio de ruta pueda parecer un poco atípico, el puente peatonal de la vía de cintura que da acceso al Rafal y al Vivero por donde investigo si puedo continuar por la vera del torrente pero quizás haya que recortar bastante la vegetación para siquiera poder circular y atravesarlo solo cuando vaya seco porque tenía ese día una presencia impresionante tal era la cantidad de agua que circulaba, me tengo que conformar, no hay más remedio, en llegar a sa Nova Cabana callejeando.

Circulando entre la urbanización y la autopista enlazamos con el camí des Morts, ahora bastante más limpio de escombros que hace unos años pero también más perimetrado y ya no se puede atravesar hasta Son Creuer directamente, al menos sin saltar o perforar la valla, dos opciones que no me apetecen en absoluto aunque igual ya lo está, por lo que me dirijo hasta las casas de Son Macià que gozan en la actualidad de una presencia imponente tras su reforma si bien sin señales de vida aún.

Por el camí de Muntanya nos dirigimos a ses Trempes y directos a Son Sales por donde nos damos un garbeo hasta las casas para comprobar su estado actual de degradación que lógicamente va en aumento. La finca es tan grande que tiene algunos itinerarios claramente marcados que son fáciles de seguir pero el que yo tomé desde la caseta hasta el borde y luego a izquierdas acaba perdiéndose a la vuelta, tratar de explicar aquí cuál es el mejor trazado puede resultar un poco engorroso y no creo que quede nada claro pero la conclusión es que el que recorrí es el peor de todos ya que tuve que regresar a la casa de aperos campo a través, aunque si queremos salir directamente hacia Neopatria tomaremos el desvío que hay un poco antes de llegar a la caseta pero seguramente haya que ir a buscar el mismo pase que el mío para entrar en la urbanización debido a las barreras cerradas al final de la calle. Ya lo dije aquí, revisarlo por si no ha quedado suficientemente claro y un vistazo a la traza de las rutas tampoco viene mal.

Pese a que hay bastantes rutas publicadas en abierto por el interior de la finca no descarto que según que días o épocas del año nos podamos encontrar personal trabajando.

Alargué un poco la vuelta yéndome por el camí de Muntanya y volviendo por la carretera para completar una ruta sin pretensiones.


Ruta 1
Ruta 2

Solleric

Había estado cavilando entre semana alguna variación sobre caminos ya conocidos y que no me supusieran esfuerzos innecesarios, una rutita de media montaña sin mucho aparataje ni complicación, pues Solleric parece una buena opción y además me irá de perlas para conocer un itinerario interior de la finca que no tengo recuerdo de haber pasado (aunque no lo descarto) y que tampoco repetiré en demasía dado el carácter privado del mismo.

Empiezo desde Consell y me dirijo al camí des Raiguer por el que ruedo hasta el desvío del camí vell d'Alaró, el que pasa por Bànyols, ya en los pasos finales de su restauración y puede que algo más ya que han aparecido también nuevas construcciones por la zona, de hecho en las últimas fotografías aéreas ya aparecen vehículos aparcados en el frontispicio.

Este camino enlaza con el camí vell d'Orient que es el que realmente quiero seguir aunque en sus inicios esté asfaltado y no tenga ninguna dificultad de orientación al estar debidamente señalizado. Estas señales nos llevarán a cruzar la carretera de Lloseta y después circularemos un rato por la de Orient para tomar el desvío ahora marcado como GR. Dejamos atrás el ramal de s'Alcadena y más adelante el de Son Fuster antes de cruzar la barrera peatonal pero aprovecho para tomar el ramal de s'Olivaret en subida. Pasamos las barreras y el desvío de las casas e intento circular lo más pegado posible al torrente desde las pistas de tenis pero no veo continuidad así que reculo y sigo el camino establecido hasta encontrar el paso del torrente y quizás me fui un poco lejos para atravesarlo, solo hay que estar al tanto y cruzar por lo más fácil.

Queda la subida hasta el GR, tampoco nada del otro mundo, y ahora sí continúo hasta Solleric y giro por la pista de la derecha en la curva antes de llegar a las casas. Aquí sí hay alguna zona más empinada que otra hasta una miranda natural con muy buenas vistas del valle y desde donde prosigue como sendero atravesando longitudinalmente la cara de la montaña hasta enlazar con la pista que se dirige a Oliclar que tomo en bajada y volver a enlazar con el GR ascendiendo hasta el coll de Solleric para tomar el sendero señalizado hasta salir de la propiedad.

La bajada a continuación se presta a soltar los frenos pero no hay que fiarse pese a estar cementada en su tramo más empinado, después se suaviza bastante, y más desde el clot d'Almadrà pudiendo disfrutar de un buen tramo de paseo hasta el pueblo.


https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/solleric-246570798

Raiguer

Que no se diga que no empecé el año con ganas, otra cosa es por donde me metí y empecé tirando por lo fácil, que es carretera, mucho asfalto y poca tierra tuvo la primera ruta y es que hay que ir cogiendo forma y que menos que un buen rodaje. Lo de ir cogiendo forma es casi más un anhelo que otra cosa porque con una salida semanal poco se puede hacer pero por ahora es lo que tenemos y lo que aplicamos.

Salgo de Lloseta para ir hasta Alaró pasando por el coll de Tofla, una tachuela que hay entre medias de las dos localidades para a continuación entrar en el pueblo por la parte alta y proseguir por el camí vell hasta Coanegra, continuando por el camí de ca na Cili y una vez en la carretera de Bunyola seguir dando pedales hasta el camí dels Establits donde salimos del asfalto hasta llegar a la otra carretera, cruzarla y dirigirnos hacia Son Pizà y Son Daviu y aunque normalmente suelo volver por Son Macià para seguir rodando por pistas esta vez continué hasta el polígono para recorrer lo que se ha bautizado como Ruta Coanegra, un paseo señalizado que recorre la franja que ocupa el torrente homónimo por los dos márgenes hasta el Pont d'Inca y que no tiene punto de comparación con el carril bici que va paralelo a la carretera, que ningún carretero usa, por cierto, y los que van en mtb, puestos a elegir, eligen el itinerario por el que circulo aunque alguna que otra vez sí lo he recorrido, sobre todo si quiero ir un poco más rápido aunque esté más expuesto al viento y al sol, y además quise combinarlo con el que va paralelo a la autopista hasta Son Cladera y así acabar de la mejor manera posible ya que a partir de allí solo me resta el carril bici hasta el punto final.


Ruta

Fornassos

Lo que iba a ser una salida más o menos convencional según se entiende por una salida mtb se convirtió antes ya mismo de salir por el portal de casa en un quiero y no puedo tal fue el pinchazo en la espalda que sufrí bajando la escalera, creía que no llegaba abajo y ya estuve condicionado para los restos, de ahí que pensar en pisar tierra quedó descartado desde el mismo inicio. Pero no me lo quise perder y salí a probar suerte aunque fuera por asfalto, le metí algo de desnivel por aquello del pundonor pero nada más, un coll de sa creu y vuelta por detrás pasando un poco de frío ya que tan pronto aún no pega el sol por allí y se nota el relente, es más, tuve hasta un susto porque se me congelaron los dedos de tal manera que apreté el freno delantero sin darme cuenta y casi me la pego y es que estas pinzas frenan un poco más que los casi deore que llevaba y más aún con los discos nuevos, no recordaba esta fría sensación en las manos ni en mis peores sueños y tampoco tiene nada que ver con que la traza acabe en medio de Son Espanyol, no me estampé allí, solo se acabó la batería.

Y después de este casi ridículo mes de febrero ciclísticamente hablando donde ha habido que atender otros asuntos aún tuve que esperar hasta el segundo fin de semana de marzo para salir y por ello quise variar el escenario rodando por las estribaciones de la sierra.

Empecé desde Inca sin un plan muy definido todo hay que decirlo, de hecho recordé nada más empezar que había dejado pendiente una visita por el Serral de ses Monges, un parque urbano ubicado en la ladera de una colina que reclamaba mi atención. Accedí por la entrada de la Potada del Rei, leyenda que al parecer nadie quería desaprovechar siglos atrás, de ahí que aparezca ese vestigio en una variedad de ubicaciones repartidas por doquier a lo largo y ancho de la isla, ya metido en vereda recorrí diversos itinerarios arriba y abajo hasta salir del recinto para iniciar la ruta propiamente dicha.

Voy a ir a Caimari dando un pequeño rodeo (no tanto) por Selva primero y Mancor después aunque en lugar de ir directamente a este último voy a buscar y recorrer el camí de Son Bonafé en su totalidad para enlazar con el camí de ses Quarterades a continuación. Me entretuve también en la explanada del aparcamiento de entrada en Massanella y guardando alguna foto de la antigua casona reconvertida en restaurante. Seguidamente quise acercarme hasta el grupo de casas para verlas de cerca pero no logré captarlas de pleno y aunque hay algunas más modernas antes de las barreras no eran las que me interesaban.

Sigo hasta Caimari para tomar antes de llegar al pueblo el ramal de la comuna por una de las posibles entradas, la que se dirige a los Fornassos pasando por la placeta, se trata solamente de una pista forestal con varios desvíos, el de la derecha nos llevará hasta los pozos de suministro de agua potable del pueblo sin poder continuar más allá, el otro desvío se encarama montaña arriba también sin salida y la opción que nos queda nos va a someter a un feroz test de fuerza si es que estamos dispuestos a llegar arriba sin poner pie.

El segundo reto del día debía ser la bajada al área recreativa, un sendero muy técnico en cuanto a la trazada de las curvas se refiere. La parte de arriba tiene algunos atajos sin sentido, otros les llamarán rectos, que no vienen a cuento y que parecen algo abandonados, tal vez desde las tormentas. Patética bajada la mía sin ningún tipo de control, pasé hasta vergüenza propia, una vez abajo comí algo antes de volver a subir para repetirla, lástima que no sea pedaleable, la subida me refiero, y esta segunda pasada se me dio mejor en cuanto a fluidez bajando. No tengo tiempos para demostrarlo porque no llegué al área recreativa ya que solo me interesaba el paso por las curvas, por eso la aplicación no me lo contó como tramo completo.

El tercer reto a superar era la bajada por sendero por la vertiente que había subido por pista y para eso tuve que volver a subir pateando, ese tramo sí lo recordaba con más dificultades y no me equivoqué, son varios pasos con mucho desnivel donde hay que dirigir con precisión la máquina so pena de acabar colgado de algún ullastre, hice lo que buenamente pude pero no repetí aunque lo sentí más como falta de decisión que otra cosa.

Excelente zona para echar unas horas con otro recorrido perdido mucho más salvaje del cual tengo muy gratos recuerdos y que habrá que repetir más pronto que tarde, eso espero.


Unas pasadas

En un mundo utópico no existiría siquiera la posibilidad de no salir en bici, lo haría cada sábado sin falta y además marcándome unas rutas de aúpa, de las que quitan el hipo, kilometraje exagerado con unos tiempos mínimos, índice IBP altísimo y además con un nivel de dificultad digno de un video de los pros, pero ay, qué bonito es soñar, pero la realidad es otra, un día llueve a cántaros, otro estás de guardia o vuelves de trabajar fuera de la isla o sigues con aquellas molestias en la espalda que te retraen de emprender altos vuelos, hay de todo y no son excusas.

Pero en algún momento habrá que salir a pedalear aunque sea por las afueras sin tener que sudar la gota gorda, probemos de rodar un poco por Son Puigdorfila Vell y Son Berga, es decir, la zona de bosque entre el camí dels Reis y el golf de Son Muntaner y el nuevo añadido municipal al otro lado de la autopista colindante con el bosque de Bellver, es lo que se me ocurre cuando el horario es corto o simplemente el cuerpo no da para más, creo que tardo y ruedo más solo para llegar allí que por allí mismo pero me divierto el triple, todo hay que reconocerlo.

Se suele entrar, yo al menos, por la rampa que hay enfrente del colegio, a día de hoy tiene una barrera ya que se ha vallado toda la zona desde que han finalizado las obras o no sé si a raíz de las obras pero esa barrera está abierta por lo que no ha sido necesario ni conveniente tampoco el reventarla pero si entras estás obligado a salir por el torrente en el caso de querer continuar hacia Gènova.

Yo no lo tenía claro aún, solo quería dar unas pasadas y atacar algunas rampas en un sentido y en otro. Esta vez llegué hasta la medianera de arriba y aunque tenía un montaje para impedir el acceso por el derrumbe me lo salté, debo admitirlo me pudo más la curiosidad, no recordaba si había estado por allí o no, en las casas sí he estado pero por motivos laborales y entré por el gof evidentemente. Lo que hay es un sendero que desemboca en una pista y había un vehículo aparcado allí por lo que opté por una prudencial reculada en silencio mientras iba cavilando alguna excusa convincente pero no hizo falta y casi podría asegurar al cien por cien que no había estado por allí.

Después de unos pases arriba y abajo me dirijo hacia el torrente pero con la intención de volver a pasar por el antiguo circuito dh y aunque se trate de la misma finca de antes la lejanía de las casas y sin pistas transitables cercanas propicia que se circule por ahí mucho más tranquilo.

Ya en la carretera me dirijo hacia Gènova para ir rodeando la barriada y meterme directamente al bosque por la barrera para dar una vuelta por el circuito corto y dos por el largo y sin llegar a meterme en el bosque de Bellver ya que seguí recto para salir por sa Teulera directamente eligiendo para la vuelta un recorrido urbano en lugar del costero habitual.


Batiburrillo

Si no quiero meterme en camisas de once varas por la montaña siempre queda la posibilidad de rodar por otros lugares con menos dificultades y de paso aprovechar para recordar algunos pases medio olvidados y porqué no para conocer otros nuevos, y todo en una mañana,será por intenciones.

Salimos por calles vecinas hacia el torrente de na Barbarà que cruzamos por los tablones actualmente en estado precario para meternos a continuación por cas Boll y Son Llebre ya en terrenos del municipio adyacente, o sea Marratxí, para rodar después por la periferia del aeródromo y desembocar en la carretera principal por la que circulamos sin problema por el carril bici contiguo continuando de esta guisa hasta sa Cabaneta. Mi intención es circular por el camino de la vieja cementera hasta Pòrtol aunque sin llegar a confluir en el pueblo ya que quiero echar un vistazo a los circuitos dh de la zona y comprobar si puedo hacerlo desde lo alto por una entrada un tanto forzada por lo de cruzar una parcela sembrada y varias paredes que no obstante parece que sigue diáfana.

Casi era más importante corroborar ese punto que no las bajadas en sí pero que una vez en el sitio pienso disfrutarlo al máximo por lo que doy varias pasadas al circuito sin ser capaz de recordar con precisión si subí alguna vez hasta el autobús. De hecho la zona que ocupan los diversos trazados de los senderos de descenso no es ni una cuarta de la superficie boscosa y puede que existan otros itinerarios más allá de los conocidos, de hecho me pareció ver algunos pasos por las paredes limítrofes, otro día lo comprobaremos pero antes haremos algunas averiguaciones de rigor.

Ni que decir tiene que estos momentos de explayamiento animan cuerpo y mente y con la intención de continuar con el mismo plan se me ocurre investigar un poco en el camí d’en Olesa colindante con los terrenos de Son Seguí por donde blindaron hace tiempo el acceso a la finca ya que este se realizaba saltando las paredes de mala manera y lo solventaron levantando una rejilla insuperable pero que ha sido alterada con la caída de árboles durante las tormentas y en algunos puntos no reparada por lo que sería factible el acceso sin muchos problemas aunque lo descarto, presiento que la intención de la propiedad sigue siendo la prohibición del acceso y estando aún en temporada de caza prefiero dejarlo para otra ocasión.

El camino se ve interrumpido por una barrera cerca de Son Vell y cuya continuación es muy dudosa a partir de ese punto por lo que decido volver al inicio esta vez acompañado por una pareja de ciclistas extranjeros un poco perdidos por el gps ya que ella llevaba una bici de carretera y no parecía muy entusiasmada, en cambio él iba un poco más cómodo con una de grava. En el cruce del camí de can Moranta me voy para arriba todo recto, toca comprobar la salida a la urbanización de Puntiró que lo que vi una vez pasando con vehículo es que estaba vallada. Ese camino empieza muy correcto, ancho y plano en la primera parte y a medida que vamos ascendiendo y dejando atrás propiedades va perdiendo anchura y calidad, no es que se estreche es que la vegetación lo va cubriendo hasta que en la curva final definitivamente desaparece y continúa como sendero atravesando el bosque, ciclable no obstante.

En un momento dado hay un desvío, un ramal se dirige hacia la calle superior de la urbanización y el otro hacia un grupo de casas en las afueras, yo me dirijo hacia la calle encontrándome efectivamente la rejilla levantada y vuelvo atrás para salir por el camino y no puedo ya que han cerrado el acceso con una barrera intermedia por lo que no me queda otra que volver al otro lado y salir por la rejilla, que no es difícil de todas maneras pero procuro no apoyarme mucho y dejarla como estaba.

En la salida de la urbanización había lo que debería ser una calle sin asfaltar que sí lo está ya y que debe conducir a algún lugar, y digo esto porque alguna vez me había preguntado si entrando por allí podría llegar a enlazar con el camí de Sant Jordi cruzando por la garriga, antigua cuestión que volvió a aparecer después de corretear un poco por la zona el septiembre pasado. Voy entonces para abajo y al lado de la primera casa que se está construyendo aparece otro ramal que se adentra en la dirección correcta y que me da algunas esperanzas, no de que llegue directamente abajo pero sí de que continúe de alguna manera hasta enlazar. Falsa expectativa, acaba en medio del monte y parece que no se usa ni como itinerario senderista por lo que el paso con una bicicleta aunque sea empujando parece ilusorio y es que tampoco estamos cerca de nuestro objetivo y aunque sería posible el enlace si fuera menester desde luego no sería una opción ciclista interesante por lo que queda definitivamente descartado para el blog.

Vuelta atrás y cuesta arriba pero tampoco se me hace tan duro como me pareció bajando así que llegamos arriba bastante enteros y ahora lo que queda es la bajada hasta Pòrtol por asfalto y quiero ver la perspectiva desde el otro lado, voy a ir hasta la casa que me topé en la salida ya comentada por si encuentro algún acceso practicable hacia la garriga. Pues va a ser que no, barreras cerradas me lo impiden y la juerga de los canes ladrando tampoco invita a estar mucho rato en las inmediaciones, quizás lo intente por otra ubicación pero de lo que estoy seguro es de que no será para enlazar de donde vengo a no ser que alguien me lo ponga muy claro.

Ya en la carretera procuro utilizar los laterales cuando puedo solo aptos para mtb hasta que llego a la altura del camí de sa bassa de can Guidet por donde enlazaré con la otra carretera y donde ya dispongo de carril bici desde Son Ferriol no sin antes toparme con Xavi y Tolo en plan carretero que vienen de hacer muuuchos kilómetros de asfalto, yo no tantos pero he ido mezclando ingredientes y me ha salido un buen cocido al final aunque he de reconocer que el tema de la cocina es pura metáfora para mí.


Cuando la cosa no va

Me estoy animando durante toda la semana para la salida del sábado e igualmente me convenzo de hacer la bajada completa desde la cima de la Fita del Ram hasta el camino principal por una de las variantes que podemos encontrar en la zona, una de nombre bastante rebuscado y erróneo también, los límites de las fincas son los que son y si estás fuera ya eres de otra madre. Por otra parte si alguno de los aquí presentes frecuenta blogs de senderistas de la isla se habrá dado cuenta de que muchos de ellos discrepan de la situación exacta de la cima en cuestión pero aquí y ahora no vamos entrar en polémicas y convendremos que la situamos en el punto donde levantaron el vértice geodésico, más que nada para no ir liando al personal sobre donde estuve realmente.

Y para llegar a ese punto subiremos por Bunyolí y después continuaremos por carretera hasta culminar la mola y la verdad es que todo estuvo bastante bien, subida tranquila en solitario por el camino de tierra sin quererme hacer mucho caso sobre lo que me comentaba a mí mismo cada vez que pasaba por el aljub, que cuando cayera la piedra me retiraba de los pedales, y es que he encontrado una excusa para faltar a esa promesa, le han ayudado, cierto que el hueco se iba haciendo de cada día más grande pero le han metido pedrolos encima sin que adivine muy bien el motivo, está claro que ese peso extra ha acelerado el desplome, no ha sido natural, promesa invalidada pues.

Pero donde no hay solo uno sino una carretada de pedruscos es delante de la barrera del tramo de tierra, delante de la Rock House, y es que desde que se dedican al alquiler turístico ha habido que actualizar la nomenclatura de la casa, de Son Roca a Rock House, vamos bien, el motivo de la montonera, también desconocido.

Será todo asfalto pues hasta arriba y lo puedo resumir en que no se me hizo largo, buena señal. Alguno llegó durante el receso pero dejamos de vernos al momento en que yo me marché y ya no contacté con nadie más en toda la mañana. Buena rodada por el camino hasta el desvío y tiro para arriba sin intentar siquiera dar dos pedaladas seguidas, es tarea inútil, llegando a los pies de la muralla final donde paro a descansar un poco y comer algo.

Ahora es cuando empieza el verdadero desafío, lo pasado es solo el acercamiento que no obstante también hay que saber disfrutar pero la continuación debe superarlo todo. Vamos pues, empecemos con lo más fácil, el zigzagueo entre los pinos hasta llegar abajo donde decidimos la dirección, y hoy será izquierda y esta parte inicial tiene diversas partes que hay que saber pedalearlas so pena de quedarte encallado en una zona de muy poca pendiente y donde continua como un auténtico sendero de montaña con todo lo que ello implica. Atentos al desvío, aquella salida de vía que solía tener sin saber lo que me estaba perdiendo y que ahora parece que no reconozco y tiendo a pasármelo como bien queda reflejado en la traza correspondiente.

Tras algún renuncio quedo bien encarado y prosigo la ruta y no mucho más lejos después de atravesar la pared me vuelvo a equivocar aunque esta vez recupero antes la senda y puedo continuar sin problemas hasta el siguiente giro donde me vuelvo a descolocar, mira que era seguir recto y en cambio lo intento en una dirección completamente equivocada regresando al mismo punto al poco para continuar hacia abajo por el comellar durante bastantes metros cuando estaba claro que no era por allí pero la cabezonería puede más y es que tampoco hay que hacerle ascuas a nada, siempre puede haber alguna sorpresa, de todas maneras tampoco es tan difícil echarle un vistazo a la pantalla pero eso no me resulta convincente en condiciones rutinarias, solamente lo he hecho una vez cuando el asunto se puso más que peliagudo y bastante incómodo, un lugar con mucha pendiente y mucho tiempo arrastrando y porteando la bici.

Como decía no era el caso y lo que hice es volver atrás hasta el punto que sí recordaba haber estado y desde allí buscar en otras direcciones y pese a ir restando opciones aún me dio tiempo a equivocarme otra vez pero claro, en algún momento tienes que encontrar el itinerario correcto y aunque lo logré no pude hacerlo de una tirada ya que me volví a desviar donde el pedregal pero eso no fue la gota que colmó el vaso y es que en el último escalón antes de llegar a la explanada del rotlo que ya tienes a la vista voy y doy un llantazo e inmediatamente iba con la llanta en el suelo, venga ya.

Como, reparo y a la hora de hinchar aquello no va, ya puedo bombear que al llegar a cierta presión se escapa el aire por la boquilla y no hay manera y tras más de 10 minutos de intentos infructuosos me doy por vencido, tendré que volver con una presión anormalmente baja y sin más cámaras de recambio y eso me llevó a tener que trialear cada piedra que me encontré en el camino que no son pocas y con esos mimbres me vi a mí mismo haciendo esa misma ruta con la bicicleta rígida, debía ser lo más parecido a cuando salía solo al principio pero de esa época no hay registros, ni siquiera fotográficos, y cuando me integré en algún grupo todos íbamos igual, sin ningún tipo de suspensión, no debía desentonar pues. Lo cierto es que en los siguientes grupos venideros sí llevaba ya suspensión y casi todos los demás ya iban con doble y así y todo no era un hándicap insalvable pero lo cierto es que ahora me parecería todo mucho más difícil.

Con el objetivo en mente de quitarme todas las dificultades que pudiera de delante me metí por una de las bajadas de la pista, por la primera después de la ermita saliendo por la trazada más larga y me fue bastante bien, debo decirlo, pero debiendo optar no obstante por una llamada a la calma una vez reingresamos a la pista, más o menos lo que tuve que hacer en Son Malferit y Sarrià donde no sería la primera vez que la pifio allí y hoy con más razón.

La vuelta en estas condiciones duró bastante como es de imaginar pero al menos pude hacerlo montado y es que no encontré a nadie más desde el momento del desatre hasta el final para que me pudiera prestar una bomba en condiciones, y es que hay que ir preparado para lo que pudiera acontencer, O PASAR A TUBELESS, BERZOTAS!!!, pues también.